En medio de una jornada de paro en la provincia de Buenos Aires, en La Plata se conmemoró la Noche de los Lápices a 42 años de la desaparición de diez estudiantes secundarios con la ya tradicional movilización que partió de Plaza Italia a las 14 horas y culminó con un acto central en el edificio del Ministerio de Obras Públicas. Participaron organizaciones de derechos humanos y agrupaciones de estudiantes secundarios con pañuelos verdes y banderas defendiendo la "educación pública" y apoyando la lucha de los trabajadores del Astillero Río Santiago.

Se trató de un recordatorio a toda la comunidad de la noche en la que el Batallón de Inteligencia N° 601 del Ejército y la Policía Bonaerense, detuvo en 8 y 21, torturó y desapareció a un grupo de jóvenes que luchaba por el boleto estudiantil durante la última dictadura militar. De los diez platenses que fueron secuestrados, solo cuatro lograron sobrevivir.  A 42 años de ese día, siguen reclamando por sus derechos: “Con hambre no se puede estudiar” y "educación digna, gratuita y DE CALIDAD", son las consignas que embanderaron este año.

El recorrido finalizó en el Ministerio de Obras Públicas, lugar donde los militantes de la agrupación UES reclamaron por el boleto estudiantil ya que a dos años de que la Justicia le ordenara a la gobernadora, María Eugenia Vidal, que implemente la medida, la misma continúa a modo de "prueba piloto" en algunas localidades y no está aplicada plenamente en la Provincia.

Cabe recordar que la conmemoración tiene lugar en medio de una crisis en la educación. Hay facultades tomadas en todo el país, incluso en la ciudad de las diagonales; el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) se encuentra de paro y planea una marcha de antorchas para esta noche en repudio a la tortura de la docente de Moreno Corina De Bonis, y al estado en el que se encuentran las escuelas públicas en materia de infraestrcutura motivo por el cual fallecieron Sandra y Rubén. 

A su vez, en medio de la fuerte tensión que atraviesa el Astillero Río Santiago, los jóvenes apoyaron su reclamo. El jueves, los trabajadores de la planta de Ensenada tomaron el edificio ante la falta de insumos y de respuestas de las autoridades provinciales. Finalmente lograron llegar a un acuerdo con el interventor del gobierno, Daniel Capdevila, quien fue tomado de rehen, y se levantó la medida de fuerza. De todas maneras, siguen en las calles para visibilizar su reclamo.

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