La Suprema Corte de Justicia bonaerense hizo lugar a un pedido del Órgano de Revisión de la ley de salud mental provincial del que forma parte la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) y ordenó a todos los organismos judiciales y al Ministerio de Justicia que prohíba recluir en celdas de aislamiento a personas con padecimiento mental ya que se trata de un "método de tortura".

En conversación con Diagonales, el director del Programa de Salud Mental de la CPM, Luis Onofri, recordó que desde hace muchos años la CPM viene denunciando la utilización de métodos de tortura para el tratamiento con personas con afecciones en su salud mental.

En ese sentido explicó que "la reclusión en celdas o salas de aislamiento es un método que se utiliza actualmente adentro de los manicomios a cargo del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) que se conocen como 'Unidades Penitenciarias Neoropsiquiátricas' con el aval de psiquiatras que indican dichos métodos", pero que de acuerdo a lo que establece la Organización de las Naciones Unidas (ONU) los mismos son concebidos como "un método de tortura cuando se lo aplica sobre menores o incapaces".

La semana pasada, la Suprema Corte de Justicia hizo lugar a una resolución del plenario del Órgano de Revisión Local (ORL) que fue impulsado por la CPM en la que "se le recomienda al Ejecutivo que no utilice" esa metodología en personas con padecimientos mentales y "se le solicitó al Poder Judicial que  haga cumplir el artículo 14 del Decreto Reglamentario 603 y la Ley de Salud Mental Nacional y Provincial, en donde se prohíbe la utilización de este método", contó. 

Onofri indicó que "el SPB depende del Ministerio de Justicia bonaerense, que es el Ejecutivo" por lo que aseguró que "quien tortura es el Poder Ejecutivo"

En esa línea informó que "el padecimiento mental por Ley está definido como un sufrimiento psíquico, no como un problema comportamental o un trastorno para la conducta". También detalló que "para abordar un sufrimiento lo que tenes que hacer es contratar profesionales que estén capacitados, y eso implica escuchar a las personas". Por eso, "para el Estado Provincial les resulta más económico reprimir una conducta, suprimirla, a través de estos métodos, que son la sujeción mecánica, los golpes, la reclusión en celdas de aislamiento y la sobre medicación; que abordar un sufrimiento".