La Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, fue procesada por el juez Julián Ercolini por los delitos de administración fraudulenta contra la administración pública y negociaciones incompatibles con la función pública en el caso en el que se investiga el sospechoso pago de comisiones en la compra del edificio para la Procuración. 

Además, Ercolini le dictó un embargo de siete millones de pesos. De este modo la jefa de los fiscales es procesada por primera vez en un caso de sospechas de corrupción. Cabe recordar que todo parte de una denuncia anónima. 

En la investigación se demostró que se pagaron comisiones por la compra del edificio por el que la Procuración abonó $43.850.000 a la empresa Arfinsa del Grupo Bemberg. 

El magistrado procesó a GIls Carbó, Bellingi, Thil, Jaureguiberry y a Adrián González Fischer, ejecutivo de Arfinsa. 

Según  señalaron desde Infobae, para Ercolini hubo varios hechos que se hicieron para llevar adelante la defraudación. Se dio de baja una licitación anterior, se cambiaron algunas de las condiciones que debían cumplir las  empresas para presentarse a la licitación, se agregaron requerimientos edilicios que encajaban con lo que ofrecía el edificio de la calle Perón, entre otras cosas.