Francia y Bélgica disputarán este martes desde las 15.00 la primera semifinal del Mundial de Rusia 2018, la final anticipada por juego y sensaciones de las dos mejores selecciones por su rendimiento en el torneo.

Del Estadio de San Petersburgo saldrá el primer finalista de la Copa del Mundo, tras un arduo camino por ese lado del cuadro que juntó a la plana mayor de candidatas. Francia vuelve a estar entre las mejores, con el firme proyecto que dirige desde hace ya seis años Didier Deschamps, y Bélgica logró finalmente destaparse, quien de la mano del español Roberto Martínez culminaron el pasado viernes ante Brasil su entrada triunfal en el escaparate de una gran cita. 

Tras eliminar a la pentacampeona y llegar a la segunda semifinal de su historia 32 años después, el desafío de Bélgica no hace sino crecer. Francia les lleva ventaja en las quinielas, por tradición y por un punto extra de solidez en su entramado defensivo, sin perder un ápice de verticalidad y peligro cuando buscan la meta rival.

'Les Bleus' disfrutan de la madurez de su juego con Deschamps y tienen la sed de títulos que les dejó la final perdida en 'su' Eurocopa en 2016 ante Portugal. Cumplieron de manera ordenada y efectiva en su Grupo C, eliminaron a una Argentina que quiso rebelarse y no se dejaron intimidar por la garra uruguaya, para jugar por quinta vez la penúltima ronda de una Copa del Mundo.

Una generación que vio en pañales al propio Deschamps levantar el primer y único Mundial para Francia hace 20 años se conjura ahora en torno a la calidad de Griezmann y Mbappé, y la seguridad que emanan Kanté, Pogba y un Matuidi que volverá al once tras cumplir sanción en el centro del campo. La única favorita que ha cumplido contra una Bélgica que ya no se conforma.

En el  Mundial de las sorpresas Antoine Griezmann o Hazard, son las figuras del torneo, con dos aprendices bien duchos como Mbappé y De Bruyne. 

A pesar de llevar 'solo' tres goles, el liderazgo del jugador del Atlético de Madrid es claro, en su trabajo y ayudas a un equipo que vive del rigor defensivo. Ahí, el poderoso Mundial de Kanté marca la pauta de una Francia que no sufre y que solo se desmadró un poco ante Argentina. La irrupción de Mbappé ante la albiceleste, con sus carreras y goles, le dan un foco que Deschamps se empeña en desviar, por la juventud del jugador (19 años), aunque consciente de su capacidad.

También lo es Bélgica, por lo que, a la apuesta casi segura de Deschamps y un once más previsible, tendrá que volver a apostar por una defensa menos protegida. Y es que la estrategia de 'Bob' tiene la sensible baja por sanción de Meunier, su ofensivo lateral derecho, y eso podría provocar la vuelta a la línea de tres con Vertonghen, Kompany y Alderweireld.

De este modo, Carrasco y Chadli serían los 'carrileros', mientras que en el caso de que el técnico español apostase por la defensa de cuatro, podría ser la oportunidad para el azulgrana Vermaelen y meter a Alderweireld en uno de los costados para un duelo que se prevé de más posesión ante las ganas de contragolpe en los franceses. Hazard y un De Bruyne más cerca del área rival se apuntan en lo individual a ese nuevo orden del fútbol al que aspira su país ante su vecino y con el mítico francés Thierry Henry, campeón hace 20 años junto a Deschamps, de su lado.

Posibles formaciones:

Francia: Lloris; Pavard, Varane, Umtiti, Lucas Hernández; Kanté, Pogba, Matuidi; Griezmann, Mbappé y Giroud.

Bélgica: Courtois; Vertonghen, Kompany, Alderweireld; Carrasco, Fellaini, Witsel, Chadli; De Bruyne, Hazard y Lukaku.

Árbitro: Andrés Cunha (Uruguay).

Estadio: San Petersburgo.