El desarrollo del partido entre Argentina y Perú fue ampliamente favorable a la Albiceleste, que a pesar de que tuvo algunos desacoples defensivos logró una intensidad constante a lo largo del partido, fue dueño de la posesión de pelota y generó situaciones muy claras de gol.

El derrumbe psicológico que llevó al desorden y a casi perder  el partido ante Venezuela fue superado en esta ocasión, pero queda pendiente de cara al último desafío la otra carencia que podría determinar la presencia o no de Argentina en el Mundial de Rusia: el gol.

Cabe destacar que la actuación de Gallese fue descollante. El arquero peruano, volando de un lado al otro, despejando de manera brillante un remate de Biglia, achicándose, irguiendo su cuerpo para no dejar ningún hueco en los remates a quemarropa como los de Benedetto y Papu Gómez, consiguió neutralizar cada uno de los intentos argentinos y fue gran responsable del cero a Perú.

Al otro lado de la línea, el partido lo ganó claramente Ricardo Gareca. Perú se mostró ordenado y sólido, ejerció casi a la perfección la marca escalonada sobre Lionel Messi y cuando se vio superado jamás perdió la calma, se apoyó en su arquero y resistió los embates del local con mucha gente adentro del área, nunca renunció a salir jugando desde el fondo con pelota al piso y descansó siempre que Guerrero tuvo y aguantó el esférico. Los incaicos demostraron ser una selección en franco crecimiento y quedaron más cerca que nunca para volver al Mundial después de la experiencia de 1982.

Sampaoli  se equivocó colocando a Di María por el sector derecho y lo reemplazó en el entretiempo mandando a la cancha a Rigoni, quien no aportó soluciones diferentes aunque estuvo cerca de llegar al gol tras una buena jugada con centro atrás de Messi; el máximo error fue mandar a la cancha a Gago, primero porque Banega estaba levantando su nivel y, segundo porque la rápida lesión del volante ingresado es desafortunada pero prácticamente no sorprendió a nadie, ya que hay antecedentes. La entrada obligada de Enzo Pérez por el cinco de Boca dejó a la Selección sin chances de buscar alguna alternativa más de gol para los minutos finales, como pudieron ser los ingresos de Mauro Icardi o Paulo Dybala.

La actuación de Messi fue positiva a pesar de su soledad y de estar siempre rodeado de rivales. Se la rebuscó para asistir a Benedetto y dejar a Gómez mano a mano en el segundo tiempo. Intentó en el primero con un buen remate desde afuera del área, que se fue cerca del palo y prácticamente le sirvió un gol a Rigoni que fue bien cerrado por un defensor. Los puntos negativos fueron la pérdida de algunas pelotas a veces por no tener socio y otras por confiar en sus condiciones individuales sobre las de sus compañeros –lo cual tiene lógica- y no estuvo fino en los tiros libres cerca del final del partido –el primero dio en la barrera y el segundo en forma de centro fue a las manos del arquero-. Messi sigue siendo el mejor pero a la hora de marcar sigue en sintonía con el resto del equipo.

La mala fortuna en algunas situaciones y la mala definición en otras, que privaron a la Argentina de un triunfo que lo dejaba muy cerca del Mundial es la contracara de la buena fortuna que trajeron otros resultados, principalmente la inesperada victoria paraguaya sobre la hora ante la Colombia de Pekerman. Ese marcador de Barranquilla deja una variedad de combinaciones de resultados que podrían favorecer a nuestra selección en la última jornada y no está mal tenerlas en cuenta, considerando que por distintas circunstancias esta generación se acostumbró a no ganar los partidos decisivos. Entonces, he aquí una serie de favores a pedir a otras selecciones del continente:

  *   Queridos hermanos brasileños, ¡gánenle a Chile por dos o más goles!

  *   Queridos hermanos colombianos, ¡gánenle a Perú!

  *   Queridos hermanos peruanos, ¡gánenle a Colombia por dos o más goles!

  *   Queridos hermanos venezolanos, ¡gánenle o al menos empaten ante Paraguay!

  *   Queridos jugadores argentinos, hagan lo que puedan pero jueguen con el corazón.


* Filial Buenos Aires Independiente Rivadavia de Mendoza. Cronista de C5N. Twitter: @cristiandminich