Una de las situaciones más alarmantes de la actual coyuntura económica es el déficit comercial que este año cerrará cercano a los 6 mil millones de dólares porque, principalmente las exportaciones no crecen debido a la actual crisis financiera internacional y no crecen a pesar de las devaluaciones y de la quita de retenciones a los productos primarios, en un mundo que sobre todo es vendedor y no comprador.

Ante la crisis financiera internacional lo que aparecen son excedentes de producción y además los países se vuelven proteccionistas. Esta avalancha importadora a partir de la apertura comercial indiscriminada que está realizando el gobierno de Mauricio Macri genera que el país esté en un déficit comercial histórico y que desde 1998 no se presentaba un escenario de déficit comercial en la totalidad de los meses de un año.

Y de mantenerse este desbalance externo actual, el déficit comercial de este año será 45% mayor al proyectado en el presupuesto 2017 que se aprobó el año pasado, mientras que la perspectiva de este déficit se va a seguir sosteniendo el año que viene y el problema de esta situación es que se sostiene con endeudamiento externo porque el déficit comercial implica salida de dólares.

Por otro lado, esa avalancha importadora lo que está generando es la quiebra de gran parte de las pequeñas y medianas empresas nacionales en una nueva ola desindustrializadora de la economía argentina y porque las Pymes significan mano de obra intensiva y son generadoras de los principales puestos de trabajo en Argentina, este déficit  se va transformando en una de las causas principales del crecimiento de la desocupación.

Infografía - Déficit Comercial.pdf

*Director de la Licenciatura en Economía de la Universidad Nacional de Avellaneda. Twitter: @jsfraschina[1]