La gobernadora María Eugenia Vidal  buscará esta semana dar media sanción en el Senado bonaerense a un proyecto de ley para anular los subsidios a la actividad hípica, a pesar de los rechazos que viene cosechando la iniciativa desde su anuncio a principios de este año. Incluso, este fin de semana, los intendentes oficialistas, Gustavo Posse (San Isidro) y Hernán Bertellys (Azul) salieron a defender el turf junto a sus comunidades. En Tandil, presionan a Miguel Lunghi para que también se le plante a la Gobernadora.

En concreto, el objetivo de Vidal es tratar sobre tablas en la Cámara Alta un proyecto para modificar la Ley 13.253 que garantiza el “Fondo de Reparación” para la actividad hípica. Este subsidio se instauró en 2003 con la gestión de Felipe Solá a partir de la puesta en línea de las máquinas tragamonedas de la Provincia, de donde sale el dinero que va para la hípica (principal rama industria del juego que genera trabajo genuino). Actualmente, el subsidio anual al turf es de $1.000 millones.

Desde el sector afectado, plantean además que el dinero que va de las tragamonedas al turf no se destina a estimular el juego, sino que va a premios, volviendo a la actividad. “Si lo sacamos, le sacamos al propietario el incentivo para comprar un caballo de carrera, que siempre pierde plata”, denunciaron desde el hipódromo de Tandil.

En San Isidro, vareadores, jockey y personal de mantenimiento del hipódromo más grande de la Provincia pidieron a Vidal que frene el proyecto ya que “pone en riesgo 80.000 puestos de trabajo y a unas 300.000 familias que viven de la actividad hípica, con su efecto multiplicador para el resto de la economía, generando divisas y empleo”.

La comunidad hípica del norte bonaerense realizó una protesta pacífica con banderas argentinas y pancartas dirigidas a Vidal. “Lo que no se tiene en cuenta es que esta actividad lo único que hizo es dar trabajo al otro. Es la segunda actividad pecuaria del país. Es un sector que no consume dólares, pero sí los trae. Estoy acá porque este es el lugar de la industria y del trabajo”, afirmó Posse.

En paralelo, en Azul el presidente del Jockey Club, Javier Fayt, planteó que “el gobierno provincial haciendo una interpretación errónea. Dice que es un subsidio y que esa plata se podría destinar a salud y no es así”. Además consideró que las decisiones del Ejecutivo bonaerense “están poniendo en riesgo el futuro de la actividad”.

Según afirmó Fayt, los representantes del sector mantuvieron una reunión con el secretario de Gabinete y Gobierno de Azul,  Alejandro Vieyra,  donde se anunció el apoyo de la comuna para que el municipio no sea incorporado a la modificación de la Ley 13.253, que regula la competencias hípicas en la provincia de Buenos Aires y que busca anular el Fondo de Reparación.

El municipio acompañará al hipódromo local para preservar el esquema de la unidad que hay en Azul en el marco del proyecto de ley que pasará ahora a Diputados”, afirmó el funcionario de Bertellys y agregó: “Vamos a dejar en claro nuestra postura cuando se trate en la Cámara de Diputados. Vamos a plantear que Azul no esté incorporado en ese proyecto en base a sólidos fundamentos que tienen que ver con el cambio que se le dio al hipódromo”.

“Es una fuente de trabajo muy importante y también dinero que circula en nuestra ciudad. Hay 400 familias que viven de la actividad además es muy trasversal porque involucra a muchos actores en forma indirecta que también se verán muy perjudicados, por ejemplo transportistas, forrajeros, productores de viruta, veterinarias, entre otros”, agregó Fayt.

En tanto, en Tandil, personas autoconvocadas de la actividad hípica se acercaron ayer al Municipio para entregar a los presidentes de bloque del Concejo Deliberante y al jefe de Gabinete, Julio Elichiribehety, una carta para exponer su postura y solicitar apoyo en el reclamo.

“Queremos comentarles esto para que ellos insistan con sus referentes en la Cámara de Diputados. La discusión ahora está en la Legislatura. Hoy se empieza a trabajar en la Comisión de Presupuesto. En el Senado, Cambiemos tiene mayoría y ha dicho que no va a recibir modificaciones”, explicó el veterinario Marcelo Valle, vinculado al turf tandilense.

A nivel local, 50 familias están en riesgo de perder sus fuentes de trabajo, en su gran mayoría son personas que han dedicado toda su vida al entrenamiento de caballos de carrera y seguramente será muy difícil poder reinsertarse en otro tipo de ambiente laboral.