Los últimos años han sido difíciles para las PyMEs industriales de la localidad de Villa Lynch, partido de General San Martín. En julio, la Escuela de Economía y Negocios perteneciente a la universidad nacional del distrito (UNSAM) realizó una encuesta entre los empresarios del lugar en la que detectó que sólo el 18,0% de ellos realizó inversiones para ampliar su capacidad productiva durante el periodo 2013-2018. En la edición anterior del estudio (2010-2015), el indicador había dado 78,6%. Claramente, el descenso refleja la ausencia de perspectivas que tiene este sector profundamente mercado internista en el contexto de una economía paralizada.

 Villa Lynch es una de las localidades más densamente fabriles del conurbano bonaerense. Ubicada a un paso de la Ciudad de Buenos Aires, siempre se caracterizó por albergar a PyMEs manufactureras, contrastando con los parques industriales, generalmente dedicados a asentar empresas grandes. La edición 2018 de la encuesta revela que la cantidad promedio de empleados por establecimiento en la localidad es de 18,3. Por su parte, el año promedio de creación de las empresas es 1986 y los rubros más frecuentes son: metales, textil, plástico y madera.

La encuesta también brinda una información muy interesante para los hacedores de políticas públicas. De los empleados que se desempeñan en planta, 19,0% posee título universitario, 61,6% estudió en escuelas medias técnicas y 17,9% carece de formación. De estos datos pueden extraerse dos conclusiones fundamentales. La primera es que es necesario fomentar (o al menos no cerrar) las escuelas secundarias industriales. Claramente producen empleados capacitados que las empresas ansían contratar. La segunda es que, debido a la automatización creciente de algunas tareas, cada vez es menos frecuente encontrar entre los obreros a personas sin calificación. La industria actual ya no es lo que era antes.

 Ahora bien, ¿dónde residen los empleados de las fábricas de Villa Lynch? Uno de los hallazgos más importantes del estudio es la constatación de que sólo el 23,0% del personal habita en el municipio, y el resto proviene de distritos cercanos que viajan todas las mañanas hacia la zona para poder trabajar.

El problema actual del sector industrial de Villa Lynch está relacionado con la orientación hacia el mercado interno que muestra su producción. La encuesta detectó que sólo el 9,0% de lo producido se exporta. El resto (91%) se vende fronteras adentro.

 Al depender del mercado interno, el sector PyME de Villa Lynch es esclavo de los vaivenes del escenario nacional. La economía argentina desde 2012 se encuentra completamente estancada: los años impares (de elecciones) se expande alrededor de 2%, los años pares (de devaluaciones) se contrae en la misma cuantía. De punta a punta 2012-2018 no muestra variaciones. Los empresarios, al ver que su demanda no se expande, desestiman ampliar sus instalaciones.

 No obstante, no se ven despidos masivos. En 2018, el personal total contratado en las fábricas de Villa Lynch era prácticamente similar al de 2015. Concretamente, si sumamos los cuatro sectores principales (metales, textil, plástico y madera) la cifra oscila los 2.500.

 En resumen, se ve que en la actualidad los empresarios no despiden pero tampoco contratan. No pretenden ampliar su capacidad productividad, ni con incorporación de maquinaria ni con incrementos de personal. Ven perspectivas de una Argentina paralizada, que no encuentra ideas para despegar.

 

                                          *Licenciada en Administración y Gestión de Empresas. En colaboración con Andrés Salles, licenciado en economía. Docentes-Investigadores EEyN –UNSAM