El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó comparativamente el programa Progresar durante el último año de gestión del kirchnerismo y el primer año de la gestión del presidente Mauricio Macri, basándose en los datos proporcionados por la ANSES para luego proyectar lo que será el 2018. Aseguró que con las modificaciones que introdujo el Ejecutivo Nacional habrá un recorte de $7.320 millones.

El  Progresar es una política pública que fue implementado en 2014 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con la finalidad de ayudar económicamente a los jóvenes de entre 18 y 24 años que estudiaran y cuyo hogar no recibiera más de un salario mínimo. Además, pretendía garantizar una transferencia monetaria segura y que llegue directamente a ellos. Entre abril de 2015 y febrero de 2018 el monto de $900 estuvo congelado y los beneficiarios y universidades denunciaron bajas arbitraras en el beneficio.

El Centro de Investigación remarcó que la importancia de esa política pública radicaba en que "había sido planteado originalmente como un beneficio 'puente' para familias que cobraban la AUH o tuvieran ingresos bajos" ya que estaba principalmente orientado a poblaciones vulnerables. También, remarcó que el objetivo "era permitir que cuando los hijos continuaran o retomaran los estudios y antes de que se inserten en el mercado  laboral, el grupo familiar no dejara de percibir un ingreso como la AUH o el Salario Familiar por el hecho de que el hijo cumpliera los 18 años".

El 30 de enero, el presidente Mauricio Macri relanzó el Programa con mayores exigencias para los estudiantes y discriminación por carreras. Es decir, los estudiantes de carreras como Ingeniería percibirán mayor incentivo que el resto; los universitarios recibirán más dinero que los secundarios y ellos, que los primarios.

Además, los que aprueben el 100% de las materias correspondientes a un ciclo lectivo percibirán un 50% más que los que no lo hacen y según remarcó el informe del Centro de Economía Política, "la Beca Progresar queda sujeta al presupuesto y pasa a funcionar como un programa de becas estrechamente ligada al mérito".

En primer lugar, CEPA advirtió que "el Plan Progresar perdió el 52% de su valor entre abril de 2015 y diciembre de 2017" porque en ese período no se actualizó su valor.

Además, midió la pérdida del poder adquisitivo de los y las estudiantes durante ese período aclarando que "si bien no es homogénea la comparación, ya que 2015 incluye 3 meses donde el Progresar alcanzaba sólo los $600 lo cual afecta sensiblemente a la baja el promedio de tal año, el cálculo es útil para vislumbrar que ni siquiera con esa 'ventaja', las
erogaciones de 2017 alcanzan las de 2015".


Luego, realizó el cálculo de lo que será el Progresar en el corriente año. Para ello tomó como ejemplo el menor de los aumentos, es decir la beca de $900 que pasa a$1.250, lo que representa un incremento de 38,9%, si se "la aplicamos a la proyección anual del Plan, el monto asciende a más de $15 mil millones".

A ese montó se le suma el correspondiente a las becas Bicentenario y Universitarias, "cuyo presupuesto ascendía en 2017 a $1.245 millones, que se utilizarían para 60.000 becas". Para 2018, "la actualización con la menor de las variaciones (suponiendo que corresponden el 100% a becas universitarias o terciarias no prioritarias según el Gobierno, que pasan de$10.800 a $16.000) el aumento es de 48,15%". De esa manera, el importe actualizado de las dos políticas públicas, "debería ser de $1.850 millones para 2018".

La reducción superaría los 380 mil casos y además un recorte en la cantidad de cuotas. Con estos números, para mantener las mismas becas con los aumentos previstos por el Gobierno "para cada beca es necesario disponer de $17.320 millones aproximadamente", pero en el Presupuesto sólo "se prevé sólo $10.000 millones" con lo cual "el ajuste será entonces de al menos de $7.320 millones".


Paralelamente, subrayó que "resulta llamativo, que el programa de BECAS, a diferencia del Plan PROGRESAR, solamente cubra 10 cuotas anuales cuando uno de los requisitos es que los alumnos no tengan trabajo registrado".

Finalmente, el Centro de Economía manifestó su preocupación porque además de los recortes en presupuesto, "a la fecha de hoy aún se le restan abonar la mita de las
cuotas liquidadas al 40% de los beneficiarios" correspondientes al 2017.