El nuevo presidente del Episcopado, el obispo de San Isidro Oscar Ojea, habló por primera vez públicamente y se refirió a la reforma laboral propuesta desde el gobierno que conduce Mauricio Macri, y aseguró que "toda la sociedad es responsable de que nuestros hermanos puedan conservar las fuentes de trabajo y que no se vulneren los derechos de los trabajadores".

El representante de la Iglesia Católica aseguró que el lugar de esa institución es estar siempre "al lado de los pobres" y que confían en los argentinos por sus cualidades creativa para superar la falta de empleo. En esa línea consideró que "toda la sociedad es responsable de que nuestros hermanos puedan conservar las fuentes de trabajo y que no se vulneren los derechos de los trabajadores".

En relación al proyecto de reforma laboral que anunció el Ejecutivo, el Presidente del Episcopado afirmó que "vamos a estar al lado de estas situaciones y, al mismo tiempo, sabemos que necesitamos crear fuentes trabajo". Luego consideró que "para la doctrina social de la Iglesia el trabajo no es una mercancía, sino que hace a la dignidad de la persona, es el gran ordenador de la vida".

Por otra parte, anticipó que antes de fin de año, la nueva conducción episcopal se reunirá con Macri y que la Iglesia construirá un diálogo con los argentinos ya que, según consideró, "nos cuesta convivir, no solamente sucede en el país, sino en todo el mundo". También, manifestó que "nos cuesta sentarnos alrededor de una misma mesa, que cada uno tenga en esa mesa su lugar, sentirse profundamente incluidos" y agregó: "guiaremos dando nuestro aporte al diálogo de los argentinos desde nuestro lugar, que no es el de técnicos ni el de políticos".