Cruzando el Charco es una de las bandas más relevantes de la ciudad de La Plata y la figura de su cantante Francisco Lago fue creciendo de la mano de los éxitos y vídeos musicales en Instagram. Charco, como lo llaman sus amigos, pasó por el Íntimo de Diagonales sin esquivar preguntas. Confesó situaciones de su vida que jamás había contado.

El platense recorrió su vida, contó la dura infancia que vivió al perder a su papá a los tres años, la adolescencia conflictiva que transitó y la figura de su mamá que la denomina como única. Además, relató cómo inició su relación con la música, comentó por las diferentes bandas por las que pasó hasta llegar a la actualidad donde vive un momento de popularidad inmensa junto a su grupo. Los sueños que tiene a futuro y los lados oscuros que tiene esta profesión.

A su vez, habló de su hijo Bautista, de nueve años, con quien asegura que aprende todos los días algo nuevo sobre la tarea de ser padre.

El líder de la banda que toca el 27 de octubre en el Teatro Ópera de La Plata, habló de todo y en Diagonales podés leer la entrevista completa.

¿Cómo estás hoy?

-En lo personal, aprendiendo a ser papá hace ya 9 años. Hoy en día me encuentro con muchas situaciones de esas que te llenas de preguntas, viendo cómo criarlo a esta edad. Por otro lado, estoy aprendiendo también cómo es laburar con la banda ya que este es mi único trabajo y si bien hace más de quince años que estoy con la música, ahora me toca darle de lleno. Pero estoy muy contento con este presente de Cruzando, bastante atareado con ensayos y con mucho trabajo desde hace un buen tiempo. Si bien cansa, nos pone contentos porque es lo que siempre quisimos hacer, hoy encontrarnos en esta vorágine de ir de acá para allá, es lo que todos buscamos. Soy muy familiero y estoy metido en la banda.

A los tres años te tocó perder a tú papá y viviste solo con tú mamá, ¿qué recordás de tu infancia?

-Justo tocás un tema muy difícil para mí, que lo sufrí durante toda mi infancia y gran parte de mi adolescencia. El hecho de haber perdido a mi viejo de muy chico y de la manera en que lo perdí, me llevó a que durante muchísimos años me cueste hablar de eso. Cada vez que me tocaba estar en una reunión donde se hablaba de los papás, a mi me daba vergüenza o miedo, no sé bien, y hacía lo posible por irme o esquivar el momento. Pasé por muchísimos colegios y no hacía las cosas bien. Recién a los quince años, luego de doce años de la muerte de mi viejo pude hablar con mi vieja, lo cual me liberó bastante y me sirvió muchísimo para sacarme un peso de encima.  A mis 4 años tuve la suerte de conocer a Pato (Patricio), la pareja de mi vieja que me adoptó, eligió a mi mamá como su mujer y a mi como su hijo. Luego la familia creció con la llegada de Octavio y Julia (mis hermanos mellizos) y siempre seguimos viéndonos y compartiendo muchas cosas juntos

Hablaste que en la escuela no te iba bien, ¿cómo fue ese proceso?

-Siempre fui muy vago, con mala conducta y poco estudio. No era de incapaz, sino por falta de ganas. A partir de cuarto año me comencé a llevar materias, desaprobar exámenes y en séptimo desaprobaba todo, empecé a repetir y cambiaba de colegio. Pero a mí siempre me gustaba el fútbol de chico y cuando empecé con la música, me dediqué de lleno haciendo canciones, tocando el piano y para poder vivir de eso.

Si bien tu viejo te faltó a los tres años, él hacía música. ¿Se puede decir que te dejó esa esencia? 

-La hederé de la sangre, porque no tengo recuerdos de él más que alguna foto. Pero me lo dejó, porque a los cuatros años tenía un piano de juguete y con ese instrumento, ponía algún vídeo en la tele y lo imitaba, cantaba y actuaba. Desde chico soñaba con un escenario y con grabar.

Háblame de tu mamá

-Mi vieja, es inmensa. Ella se bancó la situación de perder a un marido, quedar sola con un hijo de tres años y en ese momento supo salir adelante a pleno. Nunca me hizo faltar nada y durante muchos años me llevó a Urdampilleta a visitar mi abuela Teresa, la madre de mi viejo. Hoy en día sigue estando en todo, ella es psicóloga y me aconseja mucho. Yo soy consciente que le he sido un hijo muy difícil, pero no solo por la conducta y la escuela, tuve problemas desde muy chico de todo tipo. La verdad debo reconocer que tiene un aguante de fierro, me quito el sombrero por ella.

"Mi vieja es inmensa. Ella se bancó la situación de perder a un marido, quedar sola con un hijo de tres años y supo salir adelante a pleno"

Estudiante en Bellas Artes, ¿El final de la carrera quedó en la historia?

-Sí, me alejé mucho del estudio últimamente. A veces me arrepiento porque hace diez años me sentaba en el piano y podía tocar tango, jazz y blues; hoy me siento que puedo acompañar, componer, pero me doy cuenta que no tengo la agilidad que tengo en los dedos y eso es claramente por la falta de estudio.

Trabajaste en una panadería, relojería y haciendo changas. ¿cuándo arrancas de lleno con la música?

-Yo a mi arranque lo divido en etapas. A los 16 años tocaba en una banda llamada “Se va el Camello” que hoy día sigue estando y, a los dos años armé mi propia banda que era “Enfrascos” donde grabamos tres discos con temas nuestros, llenábamos lugares y sacábamos bondis a diferentes ciudades. Ahí estaba dedicado de lleno, pero no te dejaba guita. Pero con Cruzando el Charco ya se empezó a poner un poco más seria la cosa, a entender que había mucho más que ensayar e ir a tocar. Son muchísimas tareas de las cuales te tenés que abocar, aunque no me daba buen dinero tuve que dejar mi trabajo en el Estado porque me quitaba las horas que necesitaba la música. Hoy ya nos da dinero y la llegada de las plataformas, las redes sociales y la nueva era tecnológica, particularmente me han dado mucho resultado.

¿Cómo nace Cruzando Charco?

-Nace en el 2012, a partir de la ruptura de mi banda anterior y aunque estaba bajoneado porque se desarmó una banda que era tuya, enseguida pensé en armar esta, en recopilar algunas canciones viejas, componer algunas nuevas, me metí en un estudio a grabar, convoqué los músicos y como no quiere la cosa salió un disco. Con todo armado, presente la banda y el disco al mismo tiempo un 28 de julio del 2012 y de ahí empezamos a darnos que era todo real y que a la gente le llegaban las canciones. A pulmón bancamos un disco, dos, tres y al mismo tiempo tuvimos la suerte que mucha gente nos está ayudando. Pero siempre remándola.

¿Te sorprendió el respeto que se ganaron?

-Siempre digo lo mismo, cuando me preguntan si me lo imaginaba te mentiría si te digo que no. No me sorprende porque lucho para eso, trabajando todos los días y más allá que a la gente le gustan las canciones o siente feeling con nosotros, nuestro talento tiene que ver con que nunca bajamos los brazos. Hemos perdido managers, músicos, plata, pero seguimos, soñábamos con un teatro hicimos diez, soñábamos con una Trastienda hicimos ocho y también tocamos en Vorterix. Seguimos soñando, con un Luna Park y esperamos que algún día se pueda dar.

"Nuestro talento tiene que ver con que nunca bajamos los  brazos".

Sos fanático de fútbol y tuviste la posibilidad de jugar el Mundial de Artistas en Rusia donde salieron campeones, ¿cómo vivieron la experiencia?

-Fue hermosa. A fines del año pasado, varios amigos míos, los Totora y Agapornis me cuentan que hay una Selección Argentina de artistas, conformados por distintas personalidades, periodistas, actores, músicos, futbolistas, entre otros. Me convocaron por la buena onda, para mover las redes, no por mi talento de jugar al fútbol porque los años se me vinieron encima (risas). Salió la posibilidad de jugar el Mundial de Artistas, en Rusia, junto a 15 selecciones de otros países y fue increíble, yo no había tenido la posibilidad de irme a Bariloche, y esto fue como tener un viaje de egresados prácticamente. Es algo muy lindo estar y compartir con todas las delegaciones juntas, jugar los partidos y compartir el futbol con jugadores como José Luis Calderón, Roberto Trotta, fue increíble. Nacieron amistades muy lindas

Siguiendo con el fútbol, tenes tatuada la firma de Maradona, ¿El tema Zurda de Cristal es dedicada a él o a Messi?

-En un tema dedicado especialmente a Messi, que es el futbolista que más disfruto con mi hijo y tenemos la suerte de verlo en Barcelona y en la Selección. Yo llegué a ver el final de la carrera de Maradona, pero amo a los dos, estoy orgulloso de que sean argentinos, por eso tengo la firma de Diego y le escribí una canción a Messi.

Tocaste el tema de disfrutar con tu hijo, ¿qué significa él en tu vida?

-Junto a mi vieja es lo más importante que tengo. Con la diferencia que mi vieja me crio a mí y yo lo estoy criando a él. Es muy loco ser papá y pasar por todos los procesos del nacimiento, de ver cuando comienza a caminar, cómo aprende a hablar y el comienzo de la escuela. Hoy se me hace difícil medir su uso con la tecnología, trato de controlar todo lo que tiene al alcance de la mano, la música que escucha, qué cosa ve en internet. Hay que ver todo con muchos ojos, pero a la vez dejándolo ser libre. Bautista es un chico muy tímido y a diferencia mía que soy muy extrovertido, quiero que de a poco se vaya soltando un poquito más. Pero es un pibe divino, le va bien en la escuela, buen amigo, le encanta la pelota y juega muy bien. Es una bendición, llegó a una edad muy temprana mía y termina siendo lo más hermoso que me pasó.

"Mi hijo junto a mi vieja es lo más importante que tengo"

Por tu trabajo, ¿te come la cabeza en muchas ocasiones que no podes estar con tu hijo?

-Si bien mi trabajo me demanda muchísimo tiempo, por suerte a mi hijo lo veo todos los días, lo voy a buscar a la escuela, almorzamos juntos, duerme conmigo y muchas veces me acompaña a mi trabajo, a veces se divierte, a veces no tanto (risas). Las únicas veces que no lo veo es cuando estoy de gira con la banda y eso me mata, porque cuando viene a los recitales le encanta.

¿Te preocupa que Bautista sea marcado por ser el hijo de?

-Si bien yo no tengo una exposición muy grande, al principio me preguntaba como él lo iba a llevar y si estaba bien o no subir fotos con él o cosas suyas a las redes sociales, pero entendí que era mi vida y nunca voy hacer algo que no le guste a él. A veces me resulta un poco raro cuando me entero que va a un cumpleaños y la gente le pide fotos a él. Entiendo que nadie lo hace de mala leche, pero me choca porque es mi hijo.

Siempre remarcas que tu papá está en tus temas ¿qué buscas describir en las letras?

-El tema “Viejo”, es una canción que le escribí directamente a él, pero para bien diciendo que si no se hubiese ido quizás hoy estaríamos tocando juntos. Otros temas que le compuse es “Hablándole a mi sombra”, preguntándole por qué ha tomado la decisión de irse de este mundo. Pero es una pregunta que me va a quedar para toda la vida y quizás a veces lo recuerdo con un poco más de cariño y otros con un poco más de bronca y desilusión.


¿Por qué crees que tomó la decisión tu viejo?

-Eso no lo voy a saber nunca, porque la cabeza de una persona que termina decidiendo acabar con su vida nunca lo voy a saber, podemos buscar por mil lugares, pero nunca voy a encontrar la respuesta, yo pienso que en algún momento él no pudo continuar con su vida.  Yo no te voy a mentir y es la primera vez que lo digo, a mis casi 30 años pasé muchas veces por una situación de sentir que acá ya no tengo más nada que hacer, pero creo que siempre que estuve cerca de querer tomar esa decisión y dije no, fue porque pensé en mi vieja y en mi hijo. Entonces esa fue un poco la espina que me quedó, que en ese segundo cuando tomó la decisión no pensó que yo estaba ahí. No le guardo rencor, pero no se imaginó en lo que podía suceder conmigo el resto de mi vida.

"A mis casi 30 años pasé muchas veces por una situación de sentir que acá ya no tengo más nada que hacer".

Tuviste la chance de ser papá de chico, pero sufriste la partida del tuyo. ¿Aprovechas de todos los momentos para expresarle tus sentimientos?

-Si todo el tiempo, no hay un día que no le diga que lo amo. De a poco igualmente voy sintiendo que está cada vez más grande y un día se va acercar y me va a decir “papi, ya está” (risas). Yo lo aprovecho y lo digo, pero me reprocho y me arrepiento de no hacerlo con mi vieja o con Patricio que hace más de 25 años que está conmigo, nunca le dije papá y es algo que me cuesta mucho. Soy difícil, no soy muy demostrativo.

Volviendo a la música, debido a la situación económica del país, ¿está complicado para trabajar?

-Yo creo que el momento del país esta difícil para pagar una boleta de gas o elegir ir a ver una banda. Si bien nosotros lo sentimos, porque se complica para hacer una gira sobre todo cuando es un equipo grande donde todos tienen que cobrar, no nos podemos quejar porque seguimos siendo una banda que llena lugares y corta entradas. También quiero remarcar que yo con lo económico nunca fui muy prolijo. Cuidar la economía no me sale y es algo que tengo que aprender, porque la música es muy descontinua y donde se pasan meses jodidos tenes que saber cómo llevarlo. Por eso también habló con músicos referentes, como la Bersuit y Guasones, para que aconsejen.

¿Cuesta ser el capitán de una banda?

-La verdad que sí, no es simple. Si bien uno estando en el lugar de líder o cantante, siempre tiene que poner la cara en una nota o en un escenario, salga bien o salga mal, te llevas los laureles o las puteadas, eso ya es algo complicado. Igualmente, el hecho de que sea una banda me gusta que decidamos las cosas entre todos, pero a veces hay que tomar decisiones y no es para nada simple, tenemos épocas buenas, épocas malas, pero yo pretendo que funcione como banda y no como un líder y su equipo.

¿Es un ambiente complicado el de la música?

-Súper complicado.

¿Dónde te diste cuenta?

-Es bravo cuando empieza a aparecer plata, ahí todo cambia y aunque sea triste decirlo de esta manera, es diferente. Todos los que te hablan es por algo, les servís o no le servís, te sueltan las manos cuando dejas de funcionar. Te encontrás con todas esas cuestiones.

Sin dar nombres, ¿sufriste los amigos del campeón?

-Que los viví sí, sufrirlos no. Yo sigo manteniendo los amigos de toda la vida, pero cuando entrás en un ambiente donde es un poco más popular por así decirlo, se nota rápidamente cuando uno se acerca por interés, porque le servís o porque realmente te quiere.

¿Le encontrás una explicación por qué la gente sigue tanto a Francisco Charco?

-Yo creo que fue gracias a las redes sociales. Todo lo que resurgió con el Instagram y  con los seguidores, la gente del otro lado de la pantalla puede ver un flaco que está haciendo lo que le gusta, bien o mal, en cualquier lugar. Creo que eso le gusta a la gente.

¿Qué sueños tenés en lo personal y para la banda?

-Muchos. A nivel laboral, que Cruzando el Charco siga sacando discos, expandiéndose a lo largo y a lo ancho del país, saliendo al exterior y que todos podamos vivir tranquilamente de esto. Además, me gustaría ser reconocido en el ambiente por un artista bien, con sus limitaciones, pero dejando siempre todo, porque lo vivo así, para mí es como un partido de fútbol y eso trato de trasmitirlo. En lo personal, que la relación con mi familia y con mi hijo siga estando bien. Buscando poder darle algo a mi hijo que a veces no puedo, como por ejemplo un techo propio, donde tenga su habitación. Pero sobre todo que tenga siempre un buen recuerdo de relación con  su papá.

¿Qué te emociona?

-Ver a mi hijo crecer y feliz. Y con la banda cada vez que hacemos un disco nuevo, tocamos o escucho una persona que canta mi canción, que nació en mi habitación, me pregunto “¿Cómo carajo llegó?”. Eso me emociona mucho.

Recorrimos toda tu vida, ¿De qué te arrepentís?

De haber causado dolor a mi vieja con mis cagadas.

Hoy, Francisco Lago es…

Un apasionado de la música y de la vida, que vive todo lo que hace con mucha dedicación.


Fotos del propio Francisco Lago.