A tan sólo tres días de que el Senado de la Nación decida si legalizar o no la interrupción voluntaria del embarazo, el intendente de Berisso, Jorge Nedela, utilizó los vehículos del municipio para trasladar a militantes del pañuelo celeste “por las dos vidas” a la marcha que organizó la Iglesia Evangélica en el Obelisco.

El radical, estrechamente vinculado a la comunidad religiosa berissense, se posicionó a favor de la continuidad de los abortos ilegales desde el inicio del debate.

La disposición de recursos municipales en contra del aborto legal se concretó en medio de una crisis financiera que atraviesa el municipio que recibió aportes de la Provincia para pagar aguinaldos y otros gastos corrientes.