La crisis productiva y de empleo en territorio bonaerense, que comenzó a acelerarse a ritmos inesperados desde enero de este año, no da respiro. Las olas de despidos y suspensiones que en los últimos años afectaron a grandes polos productivos del Conurbano como Siam, Adidas y Cresta Roja, llegaron al interior bonaerense donde mes a mes se multiplican las empresas que -con la abrupta caída del consumo interno- no pueden afrontar el pago de salarios, tarifas y la compra de insumos para la producción.  

Tal es el caso de Cereales 3 Arroyos, la fábrica de Calzados Paquetá (Chivilcoy), Unitec Blue (Chascomús), Metalúrgica Tandil y la productora de tubos de GNC Cidegás (Olavarría), cuyos trabajadores desde hace meses piden respuestas y gestionan a través de los intendentes de cada distrito.

En todos los casos las respuestas desde la Provincia y desde Nación son similares: reciben a los trabajadores luego de meses de conflicto cuando la situación de las empresas es terminal, realizan una reunión de "mediación", piden a la parte empresaria los balances deficitarios de la fábrica y luego proponen “retiros voluntarios” o “suspensiones” a los empleados.

La situación de la cerealera tresarroyense (ex Laso), que tiene su casa matriz en Pilar y vende en la Argentina y en distintas parte del mundo, tiene como principal responsable a Fernando Sansuste, dueño de la empresa 3 Arroyos S.A. y la inacción de la cartera de Trabajo bonaerense que permite los atropellos del empresario sobre los 140 trabajadores.

Ayer en la ciudad que gobierna el vecinalista Carlos Sánchez los empleados y vecinos de la comunidad se manifestaron en la plaza principal a la espera de “gestiones” del Gobierno para garantizar la continuidad laboral de los empleados. Lo cierto es que los trabajadores ya tuvieron una reunión con Horacio Barreiro, el segundo del ministro Marcelo Villegas, el jueves pasado y desde el Ministerio de Trabajo no brindaron ninguna solución más que “suspensiones o vacaciones” para los empleados.

“Lo único que la Provincia daba como herramienta hacia la empresa fueron suspensiones o vacaciones. Bajo ningún punto de vista nosotros como sindicato lo vamos a aceptar, creemos que la gente tiene que estar trabajando, que el lugar más lógico es su puesto de trabajo, trabajando y elaborando. Y no en su casa suspendido o de vacaciones”, explicó el representante de los trabajadores Juan D’Annunzio.

Una situación similar atraviesan 160 trabajadores de Metalúrgica Tandil que reclaman respuestas al intendente Miguel Lunghi tras la paralización y vaciamiento de la fábrica, que desde diciembre del año pasado es manejada por la firma Renault. Si bien el radical es la cara visible de Cambiemos en Tandil, la respuesta debería llegar también de la cartera de Villegas o de la secretaría de Trabajo de Nación que por estos momentos gestiona una salida conjunta con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la automotriz francesa.  

En tanto, los directivos de Renault aducen que “millonarias pérdidas que convierten a la fábrica en inviable”. Sin embargo, la semana pasada tres ex gerentes de la firma, Enrique Lalloz, Miguel Cicimarra y Carlos Etcheverri, propusieron la llegada a nuevos mercados (minería, petróleo y agro) para la fabricación de piezas que no se limiten al automotriz.

La empresa francesa se comprometió a estudiar la propuesta, aunque dejaron constancia de la decisión de sostener el cierre de la fábrica. Hasta el momento, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria que rige hasta el 6 de noviembre y hoy habrá una nueva reunión en donde Renault daría una respuesta sobre el futuro de los trabajadores.

En la fábrica de calzados Paquetá, que tiene la producción paralizada ante la falta de pedidos de la firma Adidas, el futuro de 647 trabajadores está en juego y hay fuertes rumores de que la fábrica dejaría de producir en 15 días por falta de insumos y podría cerrar definitivamente en diciembre.

Si bien el conflicto en la fábrica de Chivilcoy existe desde hace meses, desde el Ministerio de Producción de la Nación recién ayer recibieron a los representantes de los trabajadores en la ciudad de Buenos Aires. La reunión, en la que se revisaron los balances de la empresa, pasó a cuarto intermedio para la semana que viene. Mientras tanto, la empresa activaría unos 200 retiros voluntarios para los trabajadores.

En tanto, en la planta de nanotecnología Unitec Blue de Chascomús, que el año pasado comenzó con “retiros voluntarios” y a mediados de abril despidió a 70 trabajadores, se esperan nuevas suspensiones en los próximos días.

Finalmente, un panorama un poco más alentador viven los trabajadores de Cidegás que volverá a producir en Olavarría. El intendente oficialista Ezequiel Galli realizó gestiones ante el Enargas, que solucionó el trámite burocrático que faltaba y en la segunda quincena de noviembre se espera que Cidegas comience a producir tubos de gas natural comprimido con 26 trabajadores.

“Los trabajadores están felices, por supuesto. Nosotros también como dirigentes sindicales y porque llevamos adelante esta lucha permanente; nunca nos dimos por vencidos, porque sabíamos que se podía lograr. Todos hicimos nuestro trabajo, el Sindicato, la obra social, el gremio, los trabajadores y ahora la Municipalidad para destrabar la situación ante el Enargas, lo que fue clave”, explicaron desde SMATA.