Miles de trabajadores de la empresa estatal Astilleros Río Santiago se movilizaron hoy desde Ensenada a la capital bonaerense para pedir al gobierno de María Eugenia Vidal la reactivación de la fábrica y la protección de los puestos de trabajo. A primera hora de la mañana, los trabajadores se congregaron en la baja de la Autopista Buenos Aires – La Plata, a la altura de Ensenada, y luego se movilizarán hacia la Casa de Gobierno bonaerense.

“Está en juego nuestros derechos, nuestro futuro y el del país, porque acá no sobran trabajadores, falta trabajo porque quieren terminar con el astillero para favorecer a sus amigos de la empresa privada y cumplir lo que ordena el FMI” afirmó el representante de los trabajadores, Francisco Banegas (ATE).

Banegas denunció que el plan del gobierno de Vidal y Mauricio Macri “es lo mismo que se hizo en los ‘90” y contó que “están llevando a muchos compañeros a problemas de salud graves, por eso vamos a marchar a la sede de la Gobernación para decirles que estamos dispuestos a seguir luchando por nuestra fuente de trabajo”.

Los trabajadores recibieron el apoyo de amplios sectores. En el Día de San Cayetano, el arzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández; también diputados nacionales de distintos colores políticos –que integran la Comisión de Intereses Marítimos- sesionaron en el predio de Astilleros a principios de agosto.

Según precisó Página 12, el Ministerio de Defensa avanza en la compra directa de cuatro patrulleros oceánicos a Francia, en la operación más importante en la materia de los últimos 30 años. “Si se construyeran en el Astillero Río Santiago, significaría 6.229.000 horas hombres de trabajo, que equivalen a 1200 puestos de empleo en el astillero”. Además, por el fuerte impacto  multiplicador de la industria naval “se generan por cada puesto directo dos puestos indirectos en las empresas proveedoras”.

De esa manera, el gobierno argentino “en un contexto de pérdida de empleos de calidad, genera más de 2000 puestos de trabajo durante cuatro años en Francia, en lugar de generarlos en nuestro país”. Para completar el despropósito “mientras el presidente Macri insiste en que nos ajustemos más y más para achicar el déficit, con esta compra se van a pagar 350 millones de dólares por los cuatro patrulleros agrandando el déficit comercial y como se hace con dinero público agrandamos el déficit fiscal”. La compra se haría efectiva cuando lleguen los primeros desembolsos del acuerdo con el FMI, cuya titular es la francesa Christine Largade.

El dirigente de ATE se preguntó: “¿Sera casualidad o será una imposición?”. Lo grave es que si los barcos se construyeran en Argentina, en Río Santiago, se ahorrarían 100 millones de dólares y se daría trabajo a personas que viven y sufren las políticas neoliberales en el país.