Vecinos de Chascomús se manifestaron el domingo en el kilómetro 120 de la Ruta 2 en contra de los despidos y el cierre de fábricas en la ciudad. Es que la metalúrgica Emepa la semana pasada a 80 operarios; la fábrica tecnológica Unitec Blue despidió en lo que va del año a 62 trabajadores; y en la planta de aguas Villa del Sur 34 empleados están en la lista de despedidos y el resto están obligados a tomar vacaciones forzadas.

La convocatoria contra los despidos evitó mostrar una identificación partidaria y se manifestó en contra del tarifazo, las importaciones indiscriminadas y la pasividad del intendente renovador, Javier Gastón, que no ha logrado interceder ante el cierre de fábricas y las suspensiones a trabajadores.

En EMEPA, los empresarios tomaron la drástica decisión de reducir el personal a la mitad por “falta de trabajo” luego de que no se renovara un contrato con el Ministerio de Transporte de la Nación para la reparación de vagones.

En tanto, la fábrica de chips y tarjetas Unitec Blue, del empresario Eduardo Eurnekian, también redujo su personal a la mitad. A principios de 2018, la empresa logró arreglar 15 “retiros voluntarios”, que se sumaron a otros 12 despidos. Y en abril, presentó ante el Ministerio de Trabajo un “estado preventivo de crisis” con el cual desvinculó a otros 35 empleados metalúrgicos (la mitad de los 70 que trabajaban en ese momento). En total se desvinculó a 62 empleados. 

También la planta de agua Villa Del Sur (de la empresa Danone) que está ubicada sobre la ruta 2 a la altura de Chascomús despidió en marzo a 4 trabajadores de planta y puso en lista a otros 30. Esta semana se conoció que a los 200 empleados que trabajan hoy en el lugar se los obligará a tomar vacaciones de una semana en los meses de junio y julio. La medida, que podría extenderse hasta agosto, busca ahorrar energía por las abultadas sumas de dinero del servicio de luz.

El año pasado, la textil Texes S.A (ex Masis) debió cerrar sus puertas y dejó a en la calle a 130 trabajadores.