Desde la madrugada miles de personas se concentraron en las inmediaciones del santuario San Cayetano en Liniers, para pedir "Pan y Trabajo", en la conmemoración del día del santo del trabajo y en medio de la crisis económica que atraviesa el país producto de las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno que conduce, Mauricio Macri. Se concentraron a metros de la iglesia y marcharon desde las 9 hasta Plaza de Mayo bajo la consigna: "los trabajadores no nos vamos a arrodillar ante el FMI".

Cerca del medio día los manifestantes arribaron a la zona de Casa Rosada, con paradas en en Plaza Miserere, el Congreso y el Obelisco. Cerca de las 14 horas tuvo lugar un acto central del que participaron movimientos sociales y la trabajadores desagrupados, así también como fieles que se acercaron al santuario para pedirle trabajo al santo.

Barrios de Pie, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y la Corriente Clasista Combativa (CCC) aprovecharon el día religioso para marchar en reclamo de la difícil situación que se atraviesa en los barrios más humildes.

Durante el acto, los dirigentes manifestaron su rechazo al acuerdo del Gobierno de Cambiemos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y reiteraron su pedido para que se declare la ley de Emergencia Alimentaria; para que traten su propuesta de urbanización de barrios populares;  que escuchen su demanda en infraestructura social y en agricultura familiar; así también como una ley de adicciones.

El titular de CTEP, Esteban “Gringo” Castro, explicó que "las marchas de San Cayetano buscan poner en agenda los reclamos de los trabajadores de la economía popular", además explicó que "no tenemos medios de comunicación masiva a favor de esa agenda; el sector político tampoco hace un planteo para los que van quedando fuera del trabajo formal" por lo que remarcó la importancia de "hacernos escuchar, y nuestra voz son las movilizaciones".