El arzobispo de La Plata, Monseñor Héctor Aguer, vuelve a ser noticias por lanzar polémicas declaraciones. En esta oportunidad, sorprendió con una elaborada crítica cinematográfica sobre la película "Llamame por tu nombre", que ganó el Oscar por mejor guión adaptado. 

Lo que más llamó la atención es la película elegida, cuya trama se centra en la vida de dos homosexuales, a quienes el arzobispo ha rechazado en más de una oportunidad. 

En un texto extenso, Aguer señala que en el film "la manifestación de la sensualidad es dosificada admirablemente" hasta llegar al climax "del encuentro sodomítico". Allí remarca que "la morosidad romántica" utilizada para transmitir la creciente cercanía entre los personajes "alarga desmedidamente la película".

Como si esto fuera poco, manifiesta que el lento proceso de seducción entre ambos "ostenta delicadamente, paso a paso, la naturalidad de lo antinatural". Luego reflexionó sobre cómo recupera la inversión una producción tan costosa tras observar que la sala estaba practicamente vacía: "Hay gente y dinero, empeñados en hacer pasar por natural lo que no lo es, comprometidos en la estafa con la verdad". 

"Si la autoridad encargada de la calificación considera que lo que yo he visto, una vista  muy bella y por demás dañina, resulta adecuada para que con ella se intoxiquen a los adolescentes y niños, el Estado se suma al complejo circuito de desnaturalización de la naturaleza, de la elegante promoción de la mentira", planteó. 

Sobre el final, remarca que satanás mueve los hilos de la industria cinematográfica: "¿Quién maneja el conjunto? El padre de la mentira.  Es más que una sospecha, no me cabe duda".