El juez, Javier Cosentino, ordenó allanar la sede de las Madres de Plaza de Mayo para inventariar "la totalidad de los bienes" sin realizar el aviso previo correspondiente a la organización por lo que su titular, Hebe de Bonafini, junto con otras  integrantes se "atrincheró".

La referente de derechos humanos explicó que se enteró de la noticias "por internet, porque no nos avisaron nada, por eso es ilegal". Inmediatamente se trasladaron a la Casa de las Madres y desde entonces "estamos encerrados unos cuantos, nosotros no les vamos a abrir; si quieren entrar van a tener que romper todo".

Si bien el poder judicial se encuentra de feria, Cosentino ordenó allanar la sede donde desarrollan sus actividades las Madres de Plaza de Mayo para realizar un "inventario de la totalidad de los bienes" y asignar un nuevo depositario judicial. En ese marco, en diálogo con C5N, Bonafini aseguró que "levantaron la feria para venir acá".

Es por eso que el organismo de Derechos Humanos decidió cerrar el edificio con varias de sus integrantes adentro, entre ellas Hebe de Bonafini quien además explicó que "dijeron que querían entrar, dijimos que no, finalmente entraron cuatro para levantar un acta, pero en ella advirtieron que pueden entrar por la fuerza pública".


Desde el organismo de Derechos Humanos denunciaron la connivencia del Poder Ejecutivo y consideraron que el procedimiento sin previo aviso "representa una violación de las garantías constitucionales".

Lo llamativo es que la orden judicial a la que accedió la organización ordena realizar un "inventario sobre la totalidad de los bienes existentes", pero también permite, si existe "algún tipo de riesgo en la conservación de los bienes inventariados" a los funcionarios judiciales "proceder a la inmediata clausura del inmueble y/o de los sectores donde se encuentren depositados" y "requerir el auxilio de la fuerza pública".