El intendente de Junín, Pablo Petrecca, fue condenado por el Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires a pagar una multa de $707.940 de su propio bolsillo, por aprobar una ordenanza para que la Universidad de Buenos Aires (UBA) audite la gestión de Mario Meoni ya que debería haberlo hecho con recursos internos del municipio. 

En 2016, el jefe comunal presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para pedir a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA para que investigue la gestión anterior. En ese entonces, la contadora municipal, Natalia Donati, se manifestó en contra de la propuesta porque consideró que es "robarle la plata a los vecinos de Junín".

En este contexto el Tribunal de Cuentas bonaerense responsabilizó a Petrecca y también al secretario de hacienda Ariel Díaz, a los concejales de Cambiemos, y de la oposición, por votar la ordenanza que convalidó la contratación de agentes externos que tuvieron un costo de $635 para realizar la auditoria cuando la ley orgánica de las municipalidades dispone que el Concejo Deliberante sea el encargado de examinar las cuentas de la administración municipal de forma interna.

En el fallo se establece que “la decisión de contratar un órgano que se encargue de realizar la misma función que ya está en cabeza del Concejo presupone un dispendio administrativo y un gasto innecesario que deviene en un perjuicio a las arcas comunales”.


A su vez, determinó que "el Ejecutivo se constituye en responsable por la contratación efectuada, ya que de tener la necesidad de reforzar las áreas que dependen de su departamento, debió afrontar los gastos con fondos propios y no públicos, considerándose que posee personal al cual se abonan salarios para desarrollar las mismas tareas, por lo tanto se abona dos veces por el mismo servicio".

De esa manera, Petrecca deberá pagar de su propio bolsillo los gastos de la auditoria que efectuó la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.