A poco más de una semana del asesinato del colectivero en La Matanza, que generó una crisis de seguridad en el municipio que gobierna la justicialista Verónica Magario, en La Plata el Centro de Operaciones Policiales decidió retomar las requisas en los buses de línea. La medida había sido impulsada por el Ministerio de Seguridad en forma conjunta con el gremio UTA y se desarrollará hasta que se implementes las cámaras de seguridad en todas las unidades.

En los procedimientos, que las fuerzas de seguridad impulsaron también el año pasado, los oficiales piden bajar a los pasajeros, identificarse y mostrar sus pertenencias a modo de “prevención”. Sin embargo, desde asociaciones de Derechos Humanos cuestionaron la medida: “Pasajeros de micros de la empresa Plaza o de la línea 275 padecieron el mismo procedimiento: hacer descender a los hombres, ponerlos en fila de espaldas al micro, con las manos arriba, para ser luego revisados ellos y sus pertenencias. En ningún momento informaron los motivos del operativo más allá de que varios pasajeros lo solicitaron, ni mostraron orden judicial alguna”.

Por el momento, la presencia policial en los colectivos se realiza de noche y en los barrios periféricos de la capital bonaerense, según precisó el portal 0221.