El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Federico Sturzenegger, luego de una semana de intentos fallidos para congelar el dólar, subió 300% la tasa de interés de referencia y la llevó a 33,25% sin embargo la moneda extranjera cerró $23,30. La senadora nacional por Unidad Ciudadana, Cristina Fernández de Kirchner, expresó que el Gobierno hizo "estallar" la divisa y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, aseguró que "no nos tiene que asustar".

En la jornada del jueves, el BCRA informó a través de un comunicado que subió nuevamente la tasa de interés de referencia, y la llevó a 33,25 como consecuencia de "la dinámica adquirida por el mercado cambiario, y en un contexto de alta volatilidad internacional". Es decir, el mismo argumento a través del cual la semana pasada el gobierno que conduce, Mauricio Macri, lo elevó a 30,25%.

De la misma manera argumentaron que estas medidas fueron tomadas para "garantizar el proceso de desinflación y está listo para actuar nuevamente si resultara necesario".

Con la maniobra de Sturzenegger, la divisa cerró a $23,30 y desde la oposición, la ex Presidenta se manifestó a través de su cuenta oficial de Twitter: "de los cinco precios más importantes de la economía, el Gobierno ha hecho estallar tres: tarifas, dólar y tasa de interés"

La legisladora nacional manifestó su preocupación porque "esto impacta directa y negativamente sobre los otros dos: salarios y precios de los bienes".

CFK a través de la red social aseguró que "estamos asistiendo a una de las más brutales transferencias de ingresos, de las grandes mayorías a los sectores concentrados de la economía, de las que se tenga memoria".

Mientras tanto, en una rueda de prensa el "alfil" de Macri informó que el "Banco Central que tiene independencia" por lo que correrá por su cuenta "afrontar esta situación de volatibilidad" cambiaria. Además Peña intentó tranquilizar a la población al asegurar que se "trabaja para seguir logrando la baja de la inflación, con una meta del 15 por ciento para este año y del 10 para el que viene y 5 para el año siguiente".

Para terminar, el jefe de Gabinete intentó minimizar la problemática y señaló que la "volatilidad" del dólar "no nos tiene que asustar" y concluyó:"es parte de este aprendizaje de vivir en un cambio de tipo flotante, integrados a un mundo que tiene volatilidades".