A lo largo del día se desarrollaron de manera conjunta las comisiones de Legislación General, Legislación Penal, Salud y Familia en el Congreso Nacional para debatir la legalización del aborto. Por la mañana expusieron aquellos que están a favor y por la tarde, los que están en contra. 

Debido a la cantidad de oradores invitados para este debate, las autoridades de la Cámara de Diputados decidieron una metodología que permita a todos los interesados en hablar a hacerlo a lo largo de los martes que dure la discusión. 

Para ello se decidió dividir en dos la jornada. De 10 a 13 horas, disertaron los que apoyaron el proyecto de la campaña "pro aborto" que firmaron 72 diputados. De las 15 hasta las 18 horas, fue el turno de los que alegan defender la vida "desde la concepción". En cada caso se le otorgó 7 minutos a cada orador "para llegar" con los plazos estipulados. 

Voces a favor

El abogado constitucionalista, Andrés Gil Dominguez, explicó que "desde el punto de vista de los tratados internacionales no hay restricciones a la legalización" y recordó que "hay 14 sentencias en informes en los que los organismos que los aplican dijeron que las mujeres deben tener acceso a aborto seguro".

La referente de Católicas por el derecho a decidir, Marta Alanis, le remarcó a los diputados presentes que "tienen que legislar para toda la población" y les recomendó "despojarse de las creencias personales". También admitió que "las mujeres católicas también abortamos".

La médica investigadora del Cedes y el Conicet, Mariana Romero, aseguró que está comprobado que "la legalización disminuye las muertes maternas".

El especialista en ética aplicada, Marcelo Alegre, señaló que "ni la Constitución ni los tratados obligan a criminalizar el aborto". Además destacó que "la penalización absoluta viola los derechos humanos de las mujeres".

La especialista en derecho de familia de 89 años a cargo del Parlamento de las Mujeres en la Ciudad, Nelly Miyensky, destacó que aquellos que están en contra del aborto "toman un artículo de hace casi cien años para aplicárnoslo a las mujeres que somos hoy es casi de otro mundo".


El director del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Gastón Chillier, expresó que "la penalización del aborto viola sistemáticamente los derechos de las mujeres a la vida y a la salud".

La ginecóloga infantojuvenil del Argerich, Sandra Vázquez, habló sobre su experiencia ejerciendo la medicina y contó que "es lamentable trabajar con personas que dicen ser objetores de conciencia por la mañana en el hospital público y no lo son en sus consultorios privados por las tardes".

A continuación las actrices Verónica Llinás, Carla Peterson y Griselda Siciliano leyeron un documento en representación de un grupo de actrices a favor de la despenalización del aborto no así del "aborto". En ese sentido, advirtieron que "ninguno de los argumentos que escucharemos hoy va a modificar un hecho incontrastable". También destacaron que "el aborto existe y mantenerlo en la clandestinidad no es la solución".

El periodista, Luis Novaresio, aseveró que "la vida y la muerte son conceptos culturales" y destacó: "no son religiosos, éticos ni morales".

La socióloga del Conicet, Dora Barrancos, disertó sobre la desigualdad entre los hombres y mujeres para experimentar la sexualidad y las consecuencias de un embarazo. A la vez que indicó que "más allá del impedimento legal es claro reconocer una diferencia de clases que ha dividido a las mujeres". En esa línea recalcó que "para las clases medias y altas el aborto se hizo con todas las garantías sanitarias".

Finalmente, la representante de Argentina ante el Comité de Expertas de la OEA sobre violencia de género, Susana Chiarotti,  "la objeción de conciencia no puede resultar en una restricción de los derechos humanos de las mujeres".



Voces en contra

La doctora en Ciencias Jurídicas de la UCA, Úrsula Basset, aseguró que "el embarazo producto de violación frenó los abusos" y contó el caso de "la niña del caso FAL" que según relató "se salvó de seguir siendo abusada gracias a su embarazo". Es por eso que pidió que "reflexionemos y no hagamos leyes cómplices del abuso".

La abogada constitucionalista, María Angélica Gelli, evidenció que "el artículo 19 de la Constitución tiene un límite y eso es el daño a terceros" y destacó que "con la aparición de un ser humano aparece el límite".

El director de la ONG ProFamilia, Oscar Botta, opinó que un aborto es un crimen y que por tanto las mujeres que lo practican, sea por el motivo que fuere, también son criminales. En esa tónica afirmó: "saben los legisladores que el crimen del aborto aumenta la tasa de violencia familiar y de violencia infantil". Luego, agregó que "los violadores, los narcos y los estafadores quedan libres; con el crimen del aborto a los únicos a quienes se les aplicará la pena de muerte es a los niños no nacidos" y remató: "no se trata de una cuestión de salud pública” sino “demográfica”.

El ex juez de la Corte, ex ministro de Justicia, convencional constituyente en 1994, Rodolfo Barra, opinó que "todo ser humano es persona y la persona empieza desde la concepción".


La presidenta del Consorcio de Médicas Católicas de Buenos Aires, Raquel García Bolton, se refirió al trauma que implica para la mujer la interrupción del embarazo: "un corazón se detiene, pero otro queda roto".

A pesar de que estaba prohibido mostrar imágenes, el  jefe del Servicio de Obstetricia del Hospital Austral, Ernesto Beruti, exhibió la imagen de un embrión e interpeló a los presentes: "díganme si esto no es un ser humano". A su vez, dijo que "la mortalidad materna por aborto está bajando y el aborto no está legalizado en la Argentina aún".

El director del Centro de Bioética de la Universidad católica Argentina, Nicolás Laferriere, contó que "lo que más veo en charlas que brindo es miedo". Por lo que invitó a los presentes a "sacarles los miedos a las madres, convencer a las embarazadas que pueden ser la mejor mamá"

El pediatra, Diego Montes de Oca, señaló que "estamos acá para proteger a los bebés de la madre que decide abortar a un chico porque no quiere ser madre" y cerró su intervención: "porque pude vivir, pude hacer todo esto. Si mi mamá hubiese abortado y el Estado se lo hubiese permitido, no hubiese sido todo esto. No hubiese dormido con mi mamá ni hubiese conocido a mi esposa ni hubiese tenido hijos".

La empresaria a cargo de la Revista Sophia y directora de la Fundación Alumbrar, Cristina Miguens, consideró que "el aborto es una lucha de poder entre el niño por nacer y la madre" y agregó: "un aborto es un abuso de poder terminal".

El abogado y pastor, Alejandro Rodríguez, se mostró de acuerdo con separar la religión del Estado pero expresó que "no podemos sacar a Dios del corazón de nuestra Nación".

El abogado constitucionalista, Alberto Bianchi, afirmó que "todos los proyectos (presentados en alusión al aborto) son anticonstitucionales" porque los proyectos "están decretando una suerte de pena de muerte sobre personas que no han tenido abogado defensor, no han sido escuchadas y no han tenido un debido proceso".

La computadora científica y editora del boletín digital Notivida, Mónica del Río, le quitó importancia a la discusión y negó la problemática que acarrea que el aborto sea punitivo: "la despenalización del aborto no es una prioridad sanitaria" y explicó que "lo que tiene que hacer la Argentina es mejorar el sistema de Salud".

La profesora de Filosofía y directora del Instituto de Matrimonio y Familia de la UCA, Alejandra Planker, cuestionó "¿realmente consideran que alguien puede querer abortar?" y luego sentenció: "la mujer que llega al aborto es una víctima más de un sistema perverso".

El director del Laboratorio de Biología del Desarrollo del Hospital Austral, Jorge Aquino, indicó que "un embrión es un ser vivo y de la especie humana, desde el principio de nuestra existencia fuimos concebidos siendo personas".

La educadora sexual, Verónica Porcelli, expresó que "nosotros tenemos identidad, la vida está encerrada en seres vivos, no hay vida suelta".

Por último, el cura villlero ascendido a obispo en diciembre pasado por el papa Francisco, Gustavo Carrara, aseguró que "para la mayoría de las mujeres pobres los hijos son el único tesoro". También resaltó que "si se quiere ayudar realmente, lo primero que hay que hacer en los barrios es luchar contra la pobreza con firme determinación y para eso el Estado tiene las mejores herramientas".