Comenzó la sesión que tratará el proyecto de despenalización del aborto en la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación. En frente, la plaza de los dos Congresos está dividida por una valla y custodia policial para recibir adherentes a la legalización, por el lado derecho, y a quienes se oponen, en el sector izquierdo. Se espera que la votación sea muy pareja.


El primer orador fue el oficialista Daniel Lipovetzky (a favor), quien expresó: "Tuvimos tres ministros de Salud de gobiernos dedistinto color político que pasaron por el Congreso y se mostraron a favor dela despenalización del aborto para mejorar la calidad de vida de las mujeres". Además planteó que la despenalización es un proceso absolutamente compatible con la Constitución y los tratados internacionales. Y destacó: "Todos defendemos la vida de miles de mujeres que ponen en riesgo su vida con abortos clandestinos. Hoy tenemos una oportunidad histórica de decir nunca más un aborto clandestino".

Luego le tocó el turno a la radical jujeña, Alejandra Martínez, quien diferenció "el status jurídico de un embrión y una persona" y planteó que la criminalización "no es una forma adecuada para atender a esta problemática". "Quiero pedirles hoy a todos aquellos que no hayan definido su voto: tenemos una oportudidad histórica, no la desperdiciemos", apuntó.

En oposición a la inciativa, la primera oradora fue la diputada Carmen Polledo (PRO) quien consideró que "hay vida desde la concepción, hoy nadie discute eso". Y planteó que "determinar sobre nuestros cuerpos no puede disponer del cuerpo de otros. El niño tiene derecho a expresarse, pero si no le damos vida no puede". Y destacó: "Si nos equivocamos con esta ley, va a ser irremediable". También, la jujeña Gabriela Burgos planteó que "la única política que se propone discutir es la de la muerte o tenemos que pensar que el ser que nace no es una persona". Y polemizó: "Con esta ley vamos a seleccionar seres humanos, en países donde se ha legalizado se lo ha utilizado en contra de personas con discapacidad".

A su turno, el oficialista cordobés, Nicolás Massot, pidió "no tirarnos con los facilismos de la muerte por la cabeza" y afirmó: "Todos estamos de acuerdo que el Estado está obligado a velar por el derecho a la vida". Y disparó: "¿Qué es esto de que el aborto ocurre igual? Esto no es una cuestión de género. Yo represento a la juventud que vino a la política a cambiar las cosas, nosotros defendemos y seguiremos defendiendo los derechos humanos".

La diputada de Unidad Ciudadana, Mayra Mendoza, pidió a los peronistas indecisos que "por favor, reflexionen y recuerden a Evita porque hoy hay una necesidad de terminar con muertes evitables en abortos clandestinos y hay un derecho al aborto legal". Y apuntó contra "los que dicen que se debe hacer una consulta popular" y afirmó: "Es falso, los derechos humanos no se plesbicitan". "Quiero que pasemos a la historia por garantizar derechos y que escuchemos a las nuevas generaciones". 

Después, se compañero de bloque, Daniel Filmus, apuntó contra los legisladores que "votaron en contra de la Ley de Educación Sexual y hoy se llenan la boca hablando de educación sexual". Y planteó: "No subjetividad. No estamos discutiendo si hay vida o no, estamos discutiendo si hay persona o no, escuchen al principal biólogo de la Argentina". 

Por el Frente Renovador, Cecilia Moreau, defendió la legalización del aborto y planteó que "nuestra función es representar la voluntad ciudadana de un Estado laico" y pidió dejar las "creencias religiosas o incluso experiencias personales" en la puerta del Congreso. Y apuntó contra las presiones que recibieron diputados: "Los lobbistas por primera vez en la historia de la democracia mostraron que están dispuestos a todo para que esta ley no salga. A ellos no los vimos nunca defendiendo la ley de educación sexual integral".

Con una posición contraria, la porteña Carla Pitiot (FR) sostuvo que el proyecto "no es de despenalización" y pidió "sincerar el debate". "Esto no disminuye las muertes en Argentina, no estamos solucionando los problemas de la pobreza. Yo no escuché el clamor de las mujeres pobres, no están afuera esperando esta ley. El pobre no descarta porque al pobre no le sobra nada".

La legisladora de Libres del Sur, Victoria Donda, señaló que "los derechos humanos son universales y, otra condición es la progresividad". A continuación enunció que "aunque tengas plata para pagarlo, el aborto es clandestino" y remarcó que "la clandestinidad te pasa por el cuerpo, te sentís sola" y que "quienes voten que no, votan por un sistema de clandestinidad, no están votando por las dos vidas porque sino hubiesen presentado un proyecto derogando el artículo 86 que sí autoriza el aborto". 

El diputado por Evolución Radical, Martín Lousteau, consideró que lo que está sucediendo en la Argentina "es una gesta por la ampliación de sus derechos individuales y colectivos". Luego ilustró "los argentinos somos 44 millones, hay 22 millones de mujeres; supongamos que solamente 11 millones están a favor de este proyecto; si hubieran 11 millones de ciudadanos argentinos que reclamaran por un derecho de esas personas, todos correríamos inmediatamente a sancionar una ley que garantizara esos derechos". A continuación señaló: "quizá no lo percibimos de la misma manera porque son mujeres y ésta, es una sociedad machista".

Tras idas y vueltas en su postura, el representante del Partido Intransigente de Mendoza, José Luis Ramón, contó que "estuve a punto de torcer mi convicción personal de este tema del derecho a la vida por la manera en la que fui criado en el interior de nuestra Argentina" y consideró que el proyecto debe ser acompañado, sin embargo votó en contra porque "en mi promesa de campaña dije que estaba a favor de la vida y que no se podía despenalizar el aborto y voy a cumplir con mi promesa de campaña". Además contó que "presenté un proyecto para que se penalice aquel político que en campaña hace una promesa y después con sus acciones no la cumple".

Por el bloque Salta Somos Todos, Alfredo Olmedo señaló que con esta ley "plantan la salida del aborto con un aborto seguro, seguro que se muere un chico y seguramente pongamos en riesgo la vida de la madre". Luego cuestionó que "gratuito no hay nada, lo pagamos entre todos con los impuestos" y chicaneó: "le vamos a pedir la plata al Fondo para pagar los abortos, yo no voy a permitir eso". Además, lo calificó como un "negocio de la vida" porque según él "va a venir gente con plata, se va a hacer el aborto y no van a sentir culpa. También hay un negocio encubierto que es el tema de las células". Por último, pidió "un cementerio para las víctimas del aborto" y "tendrán que cremar a los chicos para que ninguno haga un negocio con un chico muerto o un niño por nacer".

El legislador del FpV -PJ, Andrés 'Cuervo' Larroque, leyó una carta que le envió Julio De Vido que se encuentra privado de su libertad de manera preventiva en la que su compañero se lamentó por "no poder estar hoy votando favorablemente esta ley para poder estar al lado de aquellas niñas de 12 años que fueron violadas por sus padres, padrastros, hermanos, hermanastros, tíos, o por sus patrones y los hijos de sus patrones", en alusión a las palabras de la diputada por Cambiemos, Elisa Carrió.

A continuación, Larroque consideró que la Ley "garantiza la necesaria libertad y necesaria igualdad que algunos o algunas acompañan porque pone más énfasis en la libertad de decidir u otros porque lo ponen en la igualdad". En ese sentido, dijo que hay una "tercera cuestión" que está relacionada con la "Justicia Social de quienes hacemos política que tiene que ver con el compromiso del Estado". 

La ex ministra de Seguridad, Nilda Garré, explicó que "nos precede un largo recorrido de peleas, de fracasos, de logros, que a veces tardaron mucho en concretarse. Años de negaciones y de injusticias donde las mujeres estábamos subordinadas a los valores, a las pautas y las normas del patriarcado, a veces en sus formas más crueles". Luego, mencionó que si Eva Perón "viviera estaría hoy acompañándonos en este capítulo".  A su vez, consideró que "los que quieren impedir la aprobación de esta ley manteniendo la penalización, no van a impedir los abortos. Nada ya puede impedir que las mujeres decidamos sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas".

Su par José Luis Gioja, dijo que siente "bronca" porque "quiero entender, sinceramente,  lo que el colectivo de mujeres plantea, pero no lo veo desde la lógica de la habilitación del aborto"; a su vez señaló que "no creo que haya que andar marcando con el código penal cualquier conducta o decisión tan personal". Finalmente, planteó que "tengo todo el derecho, por convicción, por racionalidad, por doctrina y por ser peronista a estar en contra hoy de esta Ley que la veo contradictoria".