En la ciudad de Tandil, un médico terminó detenido mientras practicaba un aborto. Fue luego de la denuncia realizada por un grupo "pro vida" que todas las semanas se junta a rezar frente a un consultorio de la ciudad donde se practican las interrupciones de embarazos. 

Fue este martes por la tarde que el grupo "pro vida" denunció al médico de ese lugar, quien terminó siendo detenido mientras terminaba de interrumpir el embarazo de una mujer joven. 

El hecho se conoció luego de que personal policial allanara la clínica de Cirugía Menor Ambulatoria Tandil (CIMET), ubicada en la calle 4 de abril al 1100 de esa ciudad bonaerense. Los policías llegaron tras la denuncia de este grupo antiabortista y detuvieron al médico Germán Cardoso, quien en notas periodísticas con medios locales hechas meses atrás confesó que practicaba abortos a pesar de ser todavía un delito, y se mostró a favor de la legalización de la interrupción del embarazo.


Según informaron, este grupo antiabortista previamente había intentado convencer a la joven de unos 25 años que no interrumpiera su embarazo, pero como entró igual fue allí que denunciaron el hecho. 

Cuando la Policía de la comisaría 2ª de Tandil entró, el aborto se había realizado minutos antes. Una ambulancia del SAME trasladó a la chica a un hospital, donde fue atendida y, según confirmaron a Infobae, está fuera de peligro.

Cabe señalar que el médico Cardoso quedó detenido, y acusado por el fiscal Damián Borean, de la UFI 12, del delito de aborto. Al haber estado consensuado con la mujer, y de ser hallado culpable, el médico podría recibir una pena de hasta cuatro años de prisión, siempre y cuando el Poder Legislativo nacional no apruebe la legalización antes de que se efectivice su condena, momento a partir del cual quedaría sobreseído de cualquier delito relacionado a esta práctica.