Dio negativo el allanamiento realizado ayer en el penal de Melchor Romero de La Plata, tras recibir el testimonio de una joven que había denunciado la existencia de "un sótano" en la Unidad nº 34 donde habría “diez chicas en situación de trata”. La intervención de la Policía Federal se dio en horas de la tarde y no se encontró vínculos con la desaparición de la joven platense Johana Ramallo, ni con mujeres víctimas de trata.

La requisa se realizó celda por celda y se revisó a 428 internos, además de recorrer salones de visita y de sanidad. El procedimiento estuvo a cargo de Personal de la Policía Federal y contó con la presencia de la abogada de la familia de Ramallo y el jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense, Xavi Areses.

La medida había sido pedida por el titular del Juzgado Federal 1, Ernesto Kreplak, luego de escuchar los testimonios de una integrante de la ONG Madre Víctimas de Trata. Margarita Neira junto con la madre de Johana Ramallo, se presentaron en el edificio de 8 y 50 para radicar una denuncia por trata en el penal.  

Neira explicó que una chica de 30 años, que estuvo 10 años secuestrada, logró escaparse del edificio y se comunicó con la organización en búsqueda de ayuda, "estaba muy asustada". La mujer les detalló que la retuvieron "desde los 20 hasta los 30 años y ahora como ya no sirve para el prostíbulo, la tienen cuidando a las más jóvenes".