Tras el decreto de María Eugenia Vidal, que echó esta semana al presidente del Astillero Río Santiago, Cristian Curto, y lo reemplazó por el ex directivo de Autopistas Urbanas S.A, Daniel Capdevila, trabajadores del Astillero marcharon esta mañana desde Ensenada hasta la Casa de Gobierno bonaerense para pedir una reunión con la Gobernadora que brinde precisiones sobre el futuro de la fábrica.

“Le pedimos que nos reciba el lunes para explicarle cuál es la situación. Nosotros somos personas pacíficas”, planteó a Diagonales el secretario General de ATE Ensenada, Francisco Banegas.

Y explicó sobre la intervención que sufrieron en la fábrica el lunes: “Ellos entraron al Astillero de mala manera, en un hecho de provocación, custodiados por Prefectura, Gendarmería y policía de civil. Despidieron gerentes de carrera que no tienen nada que ver con la política. Para nosotros ellos tienen una lectura equivocada de lo que somos los trabajadores de Astilleros. Fue un hecho de intimidación que demostró que vienen a aplicar el ajuste”.

La “paralización” de la fábrica que repara y construye buques argentinos, sumado a la posterior intervención de la Provincia puso en alerta a los 3.300 trabajadores que temen despidos. Banegas precisó que desde hace meses la actividad en Astilleros “sigue parada porque la plata todavía no llegó” y destacó que “el nuevo Presidente dijo que la va a traer”. Y planteó que “nosotros estamos todos comprometidos en que no vamos a dejar pasar ningún despido. Y si pasa algo con algún trabajador va ser un tema de todos”.

Previo a la salida desde Ensenada, los trabajadores también dedicaron un cántico al presidente Mauricio MacriMirá: