Victoria Tolosa Paz, es una de las figuras femeninas de la política provincial. En el último tiempo, se ha ganado a base de trabajo, militancia y formación el respeto de sus pares. La Concejal platense de Unidad Ciudadana recibió a Diagonales en el Palacio Municipal de la ciudad de La Plata y no dejó temas sin tocar. Habló de su vida personal, su infancia con la ausencia de su padre y relató de qué manera se dio su camino en la política de la mano de la ex Ministra de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, Nélida Doga.

Además, comentó cómo nació su amor por el peronismo, las piedras que tuvo que atravesar al asumir a su cargo donde fue mirada de reojo por ser esposa de Enrique Albistur y comentó cómo es su día a día.

En el plano político también dio su opinión sobre el actual Gobierno de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal; la gestión de Julio Garro y manifestó el sueño de poder gobernar la ciudad de La Plata.

Con este presente en la política, ¿cómo estás hoy?

-Me encuentro con mucho trabajo. Es una época donde no se puede estar quieto. El contexto y la crisis económica que vive Argentina, la provincia de Buenos Aires y nuestra ciudad hacen que estés todo el día abocada para revertir esta situación desde el rol que me toca a mí hoy, como Concejal, que es bastante difícil para poder llevar tranquilidad y solución a los miles de problemas que tienen los vecinos. En lo personal, me encuentro con muchos roles. Aparte de llevar mi cargo, al mismo tiempo soy consejera nacional del partido. Ser oposición significa ser oposición dentro de tu recinto, pero al mismo tiempo construir y tener una alternativa política pensando en nuestra ciudad. Además, tenemos que ir a los medios de comunicación y expresar lo que queremos para la sociedad. Por eso si me decís qué caracteriza a esta Victoria, es una hiperactividad, me encuentro con horarios sobresaturados y con mucho trabajo, pero no me quejo porque es lo que quiero hacer.

"Si me decís qué caracteriza a esta Victoria es una hiperactividad".

Te saco un segundo de tu actualidad y te llevo a tu infancia, ¿qué recordas?

-Mi infancia fue bastante dura, mis viejos se separaron cuando yo era muy chica. Nos criamos prácticamente con mis tres hermanas y mi hermano Juan con mi vieja sola. Fue una infancia convulsionada, no tuve una familia tradicional, mi viejo ha sido un padre bastante especial, es astrólogo, ha vivido en bastantes ciudades del mundo y hemos tenido una relación muy distante durante mucho tiempo. Eso hizo que nosotros seamos criados por una madre sola, muy trabajadora y nosotros con responsabilidades desde muchos chicos para llevar adelante esta gran familia que formamos con mi mamá y mis cuatros hermanos.

"Mi infancia fue bastante dura, mis viejos se separaron cuando yo era muy chica". 

¿Sufriste mucho la ausencia de tu papá?

-Sí, lo sufrí. Creo que cuando uno tiene la ausencia de uno de sus dos padres, lo sufre y lo marca a fuego esta necesidad de consolidar una familia, de encontrar una figura paterna en otras personas que aparecen en tu vida, como un abuelo, un tío o una persona masculina que cumple el rol de tener un padre cercano. Por esta razón nosotras decimos que las Tolosa somos muy aguerridas, fuertes y la gente cuando nos conocen dicen que somos bravas (risas). Quizás por el contexto que nos tocó vivir y hemos capacitado ese objetivo de luchar, de ponernos objetivos y cumplirlos.

¿Le reprochas algo a tú papá?

-No, ya no. Después de mucha terapia y a los 45 años, es un capítulo que tengo muy cerrado. Hoy tengo una relación muy diferente, de cercanía y de entender que es lo que pudo hacer como padre.

Ante de comenzar con la carrera política, ¿de qué manera se fue desarrollando tu vida?

-Yo me críe entre City Bell y La Plata. Viví una época en City Bell porque a mi mamá siempre le gustó oler pasto, convivir cerca de la naturaleza y estar en un lugar más tranquilo. Luego ella trabajó en el poder judicial, en el Juzgado Federal así que nos vinimos a vivir a La Plata. Fui una chica platense típica, estudié en la Escuela Normal 1, con mis hermanos, me hice de un grupo de amigas con las cuales a los 13-14 años arrancamos a jugar al hockey en el Club Santa Bárbara. Con ellas sigo manteniendo la amistad, viviendo esos años maravillosos que fueron la Secundaria y me acuerdo que en los años 88-89 nos agarró la crisis, la hiperinflación y nosotras nos juntábamos a hacer la torta de aceite, como una familia más, porque esos años en el gobierno de Alfonsín fueron duros porque no había dinero en ninguna casa y nos ingeniábamos para ayudar. Éramos de clase media, vivimos la crisis de cerca y nos acostumbrábamos.

¿En qué momento de tu vida comienza la carrera política?

-Uno está preparado para algunas cosas y creo yo que hay acciones que te las despiertan. Yo siempre fui una persona sensible con el dolor ajeno y esto me retrotrae a mis años de la primaria, yo sufría cuando alguien discriminaba a un chico y trataba en salir en defensa de ellos. Tengo una sensibilidad especial desde chica y por mi crianza, con respecto a la desigualdad, a la pobreza y nunca me pareció para nada lindo.  

"Yo siempre  fui una persona sensible con el dolor ajeno".

Luego, a los 20 años me casé, comencé a construir mi casa en Villa Elisa, nació mi hijo Bautista cuando estudiaba Ciencias Económicas en la Universidad Pública, a los dos años nació mi segunda hija, Juana y seguía estudiando y trabajando. Cuando estaba terminando mi casa, mi vecina era la Ministra Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, Nélida Doga, yo no tenía ni idea y un día cuando yo estaba trabajando en mi casa ella viene a tomar mates y le dije que estaba buscando trabajo porque hacía seis meses que había dejado un trabajo de administrativa en un gimnasio de una amiga y ella me dice: “Venite a trabajar conmigo”. Yo no sabía qué hacía ella, pero me citó en 55 entre 6 y 7, el Ministerio que en ese momento se llamaba Consejo Provincial de la Familia y Desarrollo Humano. Comencé en marzo de 1996 a trabajar con ella, no paré más. A partir de ahí se me abrió un mundo porque siempre digo yo nací en una casa de clase media, en una familia de mi madre de una línea radicales, antiperonistas y el recuerdo era siempre de mis abuelos criticando a Eva y a Perón. Empecé a caminar las villas y los asentamientos de toda la Provincia de Buenos Aires, con muchos planes que fueron exitosos durante la década del ´90 y no me olvido más que entraba a las casas de las personas para hacer un Censo, eran muy precarias y tenían un cuadro de Evita. Esas personas grandes te remarcaban lo que había sido el peronismo en su vida y ahí se me hizo un quiebre en lo que me contaron en mi casa y la vida que yo tuve la posibilidad de acceder. Fue una coalición de empezar a entender que lo que había sido el peronismo en Argentina, a sentirlo porque tuvo mucha transformación en miles de argentinos y a buscar lo que había sido negado en mi biblioteca familiar.  A partir de ahí no me alejé nunca más del peronismo.

"Yo nací en una casa de clase media, en una familia de mi madre de línea radicales, antiperonistas y el recuerdo era siempre de mis abuelos criticando a Eva y a Perón".

Nélida Doga, ¿te cambió la vida?

-Si totalmente.

¿Y cómo sigue después?

-Yo creo que si hay algo que me caracteriza es ser una gran trabajadora. Si eso fue una gran oportunidad de trabajar, mi compromiso siempre fue más allá, involucrándome, tratando de superarme, seguir estudiando, de comprometerme con lo público y como siempre digo: hice la carrera del Estado, porque estuve en una mesa de entrada, formé parte de contaduría, tesorería, hice la carrera de una empleada pública con mucho compromiso. Esa fue mi formación desde los 24 años hasta los 29. Luego cuando a Doga la citan para ser Ministra de Desarrollo Social de la Nación y la acompaño con un equipo grande de la Provincia y ese fue un gran salto en términos de gestión, porque me encontré con esa edad siendo coordinadora de la Jefatura de Gabinete del Ministerio de Desarrollo Social en el momento más crítico de la Argentina, fue un momento duro todo ese año 2002, porque teníamos un Ministerio con muchas responsabilidades. Yo lo ocupé hasta que llega Alicia Kirchner, la recibí cuando llegó junto a Sergio Berni y me quedé un mes y medio acompañando el traspaso, me ofrecieron quedarme, pero yo necesitaba volver a La Plata, para estar más cerca de mis hijos. Pero Alicia me dio la posibilidad de coordinar un programa del Banco Mundial, que abría en La Plata, Berisso y Ensenada, la posibilidad de dar financiamiento a los comedores comunitarios de la región capital, en un momento donde todavía no estaba plasmado lo que iba a hacer el Kirchnerismo en la Argentina. Lo manejé desde el 2004 hasta el 2005. Luego tuve otros trabajos más, siempre vinculado con lo público y con una mirada social, tratando de gestionar programas que le aliviaran la situación de vulnerabilidad social a los sectores más vulnerables.


Ya metiéndonos en tu cargo, en esta sociedad machista que vivimos, donde te tocó vivir episodios desagradables en el recinto, ¿sufriste cuando te marcaron que llegaste por ser “mujer de”?

-No lo sufro ahora, pero las agresiones las sufrí porque soy una persona sensible. Y más allá de mis 21 años trabajando en esto, uno nunca deja de sorprenderse del nivel de agresión que puede tener una persona pública, como la tuvo el Presidente de cuerpo, Fernando Ponce. Pero no me dolió porque a mí me hiciera un tipo de meollo, porque sé quién soy, cómo llegué hasta este lugar y qué puedo dar. Si no por el nivel de agresión por licuar la representación de la mujer en esa banca, que creo que algo que Cambiemos tiene metido en su concepción, donde los hombres deciden que hacen con ellas. Lamentablemente en el recinto se ve mucho. 

"Uno nunca deja de sorprenderse del nivel de agresión que puede tener una persona pública".

Eso a mí me sorprendió y me dolió, no porque yo tuviese que salir a explicarle a alguien que llegué acá no por ser la mujer de Pepe Albistur, creo que dos personas que tienen dos dedos de frente y tienen enfrente a una concejal, se da cuenta solo si está preparada para llevar a cabo el cargo que ocupa, si le queda grande, chico o simplemente es la mujer de... A mí no me gusta hablar de Carolina Stanley como la mujer de Salvai o de María Eugenia Vidal cuando era la mujer de Tagliaferro, eso hay que ir corriéndolo, creo que se va despegando a partir de la actividad de la mujer en política, pero en algunos personajes como Ponce piensan realmente que las mujeres somos propiedades de nuestros maridos y que llegamos a estos lugares porque alguien nos habilita y no por nuestras propias capacidades.

"En algunos personajes como Ponce piensan que realmente las mujeres somos propiedades de nuestros maridos y que llegamos a estos  lugares porque alguien nos habilita y no por nuestras propias capacidades".

¿En algún momento dijiste hasta acá llego?

-No, el que piensa que para poder detener la voluntad de esta concejal y de esta dirigente política, de difamarme, agredirme, insultando, pagar portales para que inventen noticias, decir que fui o soy amante de, estoy súper preparada y no me hace retroceder un milímetro de todas mis posiciones, todo lo contrario. Sé quién soy, sé lo que hago en mi lugar de representación política y no me van a callar. Por eso, cuando Ponce hizo lo que hizo no se imaginó verse en ese lugar, a donde me iba a llevar y era que esta concejal iba a demostrarle a las mujeres que hacen política que a estos tipos hay que llevarlos a la Justicia. Durante seis meses pude mantener la situación, porque fueron seis meses duros desde el día que asumí hasta el seis de junio que explotó esta situación en el recinto, él a mí me amaestró constantemente al entrar al Palacio Municipal y diciéndome: “chorra, corrupta, devolvé lo que te afanaste”. Si era un hombre, Ponce no se lo hubiese dicho, pero yo lo soporté con mucha altura, lo ignore a cada uno de sus agravios en los pasillos. Fui acumulando con mucho respeto, sin insultarlo o devolverle con la misma vara, simplemente dije algún día este señor va a entender que hay un límite y que llegó el seis de junio cuando en plena sesión, pide la palabra no para hablar de proyecto, sino para maltratarme y agraviarme y ponerse en la situación de que yo soy el Presidente del Cuerpo, soy un hombre y puedo decirte lo que se me cante. Pero quedó demostrado en la actitud de la jueza que le dictó una cautelar al indicarle al Presidente del cuerpo por primera vez en la historia del recinto. A partir de ahí quedó muy claro a los Concejales y al cuerpo que Ponce cambió a partir de una orden judicial. Esto quiere decir que algunos personajes hay que llevarlos a la justicia.

"A algunos personajes hay que llevarlos a la Justicia". 

¿En ese momento te sorprendió que colegas o compañeros no te defiendan o fue a la inversa la situación?

-Me sorprendió y me emocioné mucho cuando pido la palabra luego de que termina de hablar él y pide una moción diciendo “interpreta mal el reglamento, la Concejal está pidiendo la palabra, cosa que no puede, pero quieren darle la palabra” y su propio bloque levanta la mano, como, por ejemplo: Mon Roig, Frangul. Yo ahí le devuelvo con mucha altura todas las cosas que dijo, poniéndolo en caja de que honre el lugar que tiene, que nunca se vio una vergüenza semejante. Cuando terminó de hablar, me emocionó cuando pide la palabra Lorena Riesgo, Virginia Rodríguez, Florencia Rollie y empiezan a decir que era una vergüenza lo que se había vivido y que no podían creer a lo que me había sometido, luego empiezan a pedir toda la palabra de oposición, salvo los obedientes de Cambiemos. Recuerdo que luego pedí la palabra y les agradecí a todos por el acompañamiento y que me quedaba muy claro la muestra de solidaridad y afecto, el límite que le quisieron poner a Ponce y los silencios, que hablan de lo que es capaz de soportar una corporación política de alguien, nadie se animó a marcarle a él nada. Fue un momento bisagra en el Concejo durante este año.

Teniendo en cuenta que La Plata es una de las pocas ciudades donde hay dos figuras femeninas en el peronismo, ¿cómo es tu relación con Florencia Saintout?

-Es una relación institucional, política y militante. Pero no es cercana porque nosotras tenemos dos roles muy distintos y somos dos personas distintas. Pero es de muchísimo respeto, yo valoro mucho el esfuerzo que ella hace en la Cámara de Diputados por marcarle la cancha a Vidal. Sin lugar a dudas hay un juego que siempre es que somos distintas, porque ella viene de la Academia, yo vengo de la trayectoria que te comenté y siempre marca una tensión, novelesca que nos peleamos, que somos distintas, que ella no me quiere, que yo no la quiero. Pero en realidad es todo lo contrario, somos personas con perfiles distintos, pero que cumplimos en rol protagónico de ser oposición a Cambiemos en La Plata, ella en la Cámara, yo como Concejal, pero que vamos a poder aportar una alternativa política para el año que viene.

Sobre su relación con Saintout: "Es una relación institucional, política y militante". 

Se te ve muy involucrada con el tema de Astillero Río Santiago, ¿qué opinas de lo que está ocurriendo?

-Estoy muy involucrada porque es muy impactante ver cómo una industria naval tan importante en la región, que tenía dificultades de producción, que sufrió por supuesto el intento de desguace de los noventa, pero que se pudo poner de pie. Además que ves el casco de Juana Azurduy de ahí arriba en plena etapa de construcción y decís ‘esto se hace acá, se hace en la región, se hace con esta mano de obra calificada’, hablas con los trabajadores y el sentido de pertenencia y de la importancia de tener una industria naval creada en el ’53 y que ha soportado muchos intentos de desguace y de achicamiento. Y a mí me pasa que yo veo que ahí está la salida de la Argentina. Nadie le está pidiendo a la Gobernadora que soporte con impuestos una industria inexistente. Todo lo contrario, que potencie, que habilite cartas de crédito, que haga que Astillero sea productivo y eso va a generar empleo no solamente en la región sino que puede generar una cantidad de empleos que no están ni siquiera medidos porque no están explotados últimamente. 

Astillero Río Santiago: "Nadie le está pidiendo a la Gobernadora que soporte con impuestos una industria inexistente. Todo lo contrario, que potencie, que habilite cartas de crédito, que haga que Astillero sea productivo y genere empleo".

Te diría que no lo hicimos nosotros en 12 años, pero sí pusimos de pie la producción de Astillero. Astillero soportó el desguace de los ’90 pero llegó Néstor Kirchner y firmó dos convenios importantísimos con PDVSA en Venezuela y  pudimos ponerlo de pie y poner el Eva Perón sobre el Río. Y la Gobernadora cuando dice en televisión que Astillero no produjo un barco en diez años desconoce lo que hoy tiene flotando a diez  minutos de su Casa de Gobierno. Yo la verdad que le digo venga y recorra Astillero con nosotros. Que venga a ver el  Eva Perón ahí flotando que no lo podemos llevar a Venezuela porque le falta simplemente el financiamiento final para poder terminar parte de las instalaciones para llevárselo al gobierno de Venezuela, y si ella da ese financiamiento lo que el gobierno de Venezuela le paga es un cambio millonario respecto a lo que hay que poner de anticipos. Acá hay una lógica de Cambiemos de restar soberanía. La defensa de Astillero es una defensa de la soberanía nacional, de puestos de trabajo, pero fundamentalmente de una salida de una producción y una industria que no está desarrollado en la Argentina y en la región.

Hablando de figura femenina en la política, ¿cómo ves a María Eugenia Vidal?

-Yo la veo como la construcción de una cara buena de un gobierno de derecha que todo el mundo visualiza como Macri el malo y todavía ella con ese margen de maniobra por su protección mediática como la cara buena de Macri y cada vez más la vamos a ver en ese rol. Tratando de separarse en todo caso de un gobierno nacional, pero son lo mismo. Para mí Macri y Vidal son exactamente lo mismo. Y son lo mismo en términos de cómo aplican las políticas públicas, sobre qué sectores ajustan, cuál para ellos es el rol del Estado, a quiénes benefician y para qué trabajan todos los días. Y trabajan para una Argentina agroexportadora, para una Argentina que destruye 93 mil puestos de empleo desde que ellos están en el Gobierno, para una industria que se cae a cachos en el Conurbano bonaerense, que pierden competitividad constantemente y para una Argentina que va a ser récord en endeudamiento y en fuga de capitales. Son parte de un sistema que vino a la Argentina a hacer como el principal motor la timba financiera. Por eso digo que Macri es Vidal y Vidal es Macri.

"A Vidal la veo como la construcción de una cara buena de un gobierno de derecha, pero Macri es Vidal y Vidal es Macri". 

¿Qué te preocupa de este Gobierno?

-Me preocupa mucho la timba financiera. Yo creo que así como van quedando los distintos estadios de neoliberalismo en la  argentina muy marcados, el ‘55 intentó un proyecto de gobierno distinto al de los `90 y distinto a éste, pero son etapas donde las  políticas neoliberales nos llevaron a una conclusión que es sin lugar a dudas el endeudamiento. La diferencia en los noventa es que Carlos Menem impulsó el proceso más importante de privatizaciones en la Argentina. Y Macri aprendiendo de ese proceso donde hubo un rechazo enorme y que nos dejó como saldo que la gente sabe lo que es la privatización, él sostuvo a Aerolíneas Argentinas y hay cosas con las que no se atrevió a meterse. No se atrevió a meterse con la vuelta a las AFJP, no se anima él contra eso porque en realidad esta nueva cara del neoliberalismo apuesta muy fuerte a la timba financiera, con lo cual no necesita hacer lo que hizo Menem en los noventa. Él hoy va a un modelo con un objetivo de déficit cero donde ni siquiera gobierna él sino que gobierna el FMI. El programa económico que se viene es de un ajuste aún más terrible y una terrible recesión, pero fundamentalmente para bancar un sistema de timba financiera y endeudamiento. Yo no veo que Macri hoy esté pensando en privatizar, vos me decís lo que están privatizados son los servicios públicos, pero ya estaban privatizados. Él los sostiene y lo que hace es transferirles una rentabilidad extraordinaria a partir de la gran estafa del tarifazo en la Argentina. Ahora si son reelegidos  en el 2019 yo creo que por el bastión por el que vienen es por regresar al sistema  de las AFJP. No tengo dudas. Pero no se animarían a hacerlo en este contexto de crisis económica.

"Si Cambiemos es reelegido en el 2019 yo creo que por el bastión por el que vienen es por regresar al sistema de las AFJP, no tengo dudas". 

¿Te interesa el PJ en la ciudad de La Plata?

-Mirá, no me interesa el PJ en términos electorales porque estoy convencida que vamos directamente a  la construcción de un Frente Patriótico. Nosotros lo veníamos advirtiendo, yo soy concejal de Unidad Ciudadana, una fuerza nueva que la impulsa Cristina (Kirchner) cuando ve justamente que el PJ no entendió el momento que vivíamos en el 2017 y la necesidad de ir  juntos hizo que saliera a armar un nuevo partido, con lo cual quedó demostrado que en esta crisis de los partidos políticos tenes peronismos en todos lados. Atrás de Massa, de Pichetto, de Manzur, y cada uno se siente más peronista que el otro, y la verdad es que nadie tiene el peronómetro, por lo que yo creo que vamos a la construcción de un espacio mucho más amplio que el peronismo y mucho más amplio que Unidad Ciudadana. Nunca participé de la interna del PJ en la ciudad de La Plata porque me parecía que no era el momento de dar esa discusión y creo que en serio vamos a  la construcción de algo nuevo con muchos espacios políticos que les querramos poner un freno a las políticas de Macri. Que pongamos primero adelante un programa de gobierno que establezca cómo saca adelante la Argentina de este desastre que va a dejar Mauricio Macri.

Hablando con las personas que te rodean dicen que sos una obsesiva del trabajo y que te gusta recorrer los barrios. ¿Qué te encontrás en los barrios y qué te dice la gente?

-En el barrio veo la ausencia del Estado. En el barrio veo la peor cara de la gestión de Garro. En el barrio veo la incapacidad de Garro de tener la suficiente sensibilidad para darse cuenta que si bien él es parte del esquema de Cambiemos, él tiene una responsabilidad enorme que es tratar si fuera un gobierno con sensibilidad ante esta crisis de desplegar en el territorio los paliativos ante semejante crisis. Y los paliativos sería que no quede un mango sin ejecutar en las partidas de los comedores comunitarios, que no quede un mango sin ejecutar en el mejoramiento de las calles, que se ponga loco Garro en poner una luz donde pueden violar una piba y que una piba corra inseguridad. Y eso pasa en todos los barrios de La Plata. En Villa Alba, en Altos de San Lorenzo, en los Hornos y en los 161 villas y asentamientos que tengo ahí como fiel reflejo para quién también tenemos que trabajar todos los días. Y la verdad que la  crisis duele porque yo nací al calor de la crisis del 2001, estando al lado de los sectores más pobres, por recorrer las villas en los años más duros de la Argentina. El caso de Villa Palito (La Matanza) que ví convertirse en un barrio con 4500 casas y eso fue por decisión política bajo la presidencia  de Néstor Kirchner y esa fue la etapa de lo que no te cuentan que hicimos en 12 años.

"En el barrio veo la peor cara de la gestión de Garro".

Acá tenemos para hacer eso en 161 villas y asentamientos. Lo que se llaman hoy  barrios populares. Garro en estos 2 años y medio no solamente no tuvo una  política activa para esos  barrios sino que esos  barrios se van a seguir produciendo bajo la gestión de Garro. Es  muy lindo decir que “estamos con los sectores vulnerables”, ahora qué hiciste por los sectores vulnerables en estos dos años  y diez  meses. Y la respuesta es “ustedes me dejaron incendiada la ciudad de La Plata”. No, qué hiciste vos. La  gente ahora te votó a vos. Vos tenes un presupuesto de seis mil quinientos millones. Un presupuesto que al lado de otros municipios es extremadamente más potente, más rico, con mayor capacidad de crear políticas públicas y no lo hace. No lo hace porque no lo interesa y porque no tiene la sensibilidad suficiente para entender qué hay que hacer cuando uno es intendente. Que es trabajar para que no te quede ni un mango en cuentas sin ejecutar y a Garro le quedan muchos mangos en cuentas sin ejecutar. El fondo educativo, los comedores comunitarios, los programas de desarrollo social, el fondo  de infraestructura municipal, el fondo de seguridad, fondos millonarios que le llegaron  a partir del endeudamiento que tomó la gobernadora y que él tiene una incapacidad enorme de poder desplegarlos en soluciones concretas a los vecinos. Eso es lo que surge en los barrios. La gente quizá lo que no ve es por qué le ocurre eso, pero lo que ve es el estado de abandono absoluto. Basurales a cielo abierto, calles que se destrozan, calles intransitables que no pueden entrar las ambulancias, la mugre, el hambre, la desocupación, los servicios que se empiezan a caer. Vas al centro de salud no hay vacunas, vas a tomarte un colectivo nadie controla la frecuencia. Se te rompe la luminaria y tardás dos años para que te la arreglen. Todo esto es lo que vemos todo el tiempo. Y una falta de capacidad de gestión que es alarmante.

¿Hacia qué se va en La Plata?

-Yo creo que vamos hacia la última gestión de Julio  Garro. Yo creo vamos a un esquema donde en el 2019 la ciudadanía se va a levantar muy fuertemente. La percepción que hoy tienen del intendente es la de un intendente que no resuelve los problemas. Y nosotros tenemos que ir construyendo la visibilización de que va a haber una intendenta mujer. Los vecinos dirán quién, pero yo estoy  convencida que para la etapa que viene la sensibilidad va a ser más que importante porque nos van a dejar una Argentina y una provincia de Buenos Aires con niveles altos de pobreza, de indigencia, donde el que venga a gobernar esta ciudad va a tener que gobernarla a partir de entender que esos sectores tienen que ser los primeros en tener el acompañamiento del Estado para poder comer, para poder tener derecho a la ciudad y creo que eso va a venir de la mano de una mujer.  No sé qué mujer, pero estoy convencida de que la ciudad de La Plata se merece una intendenta.

“Estoy convencida que la ciudad de La Plata se merece una intendenta”.

¿Qué ambiciones tenés en política?

- Yo como militante política siento que puedo transformar. Por supuesto mucho más cuanto más alto nivel de representatividad lográs. Como concejal tenés muchísima posibilidad de hacer cosas a partir de las ordenanzas que tenés, pero siendo intendenta mucho más,  siendo gobernadora ni hablar, y siendo presidenta ni te cuento. Uno como militante siente que puede transformar la realidad a partir de involucrarse y yo siento que he transformado realidades  siendo militante política. Me he involucrado, por ejemplo, en la toma de un barrio en Arturo Seguí hace diez años y logramos que ese barrio sea un barrio urbanizado. O sea que para mí no es un compromiso que se acaba si no tengo cargo. Para mí el compromiso con la política es una forma de vida. Y el comprometerme con el otro, sea un club, un vecino, una persona con discapacidad, lo voy a hacer siendo elegida por el pueblo o no siendo elegida. Es un compromiso que va más allá del cargo que ocupe.

¿Analizas la posibilidad de ser intendenta?

-Sí, claro que sí. Trabajo todos los días para eso. Trabajo todos los días para ser una alternativa en esta ciudad. Después veremos si están dadas las condiciones para que efectivamente se dé y para que los vecinos y vecinas me voten, pero trabajo todos los días para la construcción de una alternativa política que le gane la municipalidad a Garro y que pueda demostrar que se puede trabajar mucho en esta ciudad con los recursos que tiene esta ciudad. Una ciudad mucho más vivible para todos.

"Trabajo todos los días para ser una alternativa en esta ciudad".

Volviendo más a lo íntimo, ¿cómo te dividís en esta vorágine de la política para poder estar con tu familia, para poder estar trabajando en el concejo, ir a los barrios y medios de comunicación? ¿Cómo es el día a día, cómo te dividís?

-Es muy difícil. Es muy difícil porque pierde mucho la familia en esto. La verdad que cuando me decidí a jugar en verdad en nuestro territorio y en La Plata cuando perdimos el proyecto en el 2015, con el país, la Provincia y la ciudad, yo tomo la decisión de salir a armar para construir una alternativa política para la ciudad de La Plata pensando que el gobierno de Garro no iba a ser un buen gobierno porque fue una sorpresa para él encontrarse con la Municipalidad, con lo cual yo suponía que Garro no iba a ser un buen intendente y la verdad que no me equivoqué. Y a partir de ese momento mis hijos entendieron que su mamá iba a tomar una carrera política con mayor esfuerzo y con mayor horas de trabajo dedicada al servicio público y fue lo que hice y bueno tengo la dicha de que son grandes. Tienen 24 Bautista, 23 Juana y 20 Joaco y acá esta Pepe (presente durante la entrevista) que es  mi hijo del corazón que está grande y él ya sabe que me acompaña y que no tiene que quejarse, pero son  todos soldados de su madre. Entienden que es lo que me mueve, la ocupación que tengo y me bancan. Siempre por supuesto encuentro la manera de estar en contacto con ellos, de bajarme y escaparme a almorzar con ellos o desayunar temprano un mate y  rajamos todos juntos de casa. El fin de semana ni hablar, ir a ver algún partido de rugby o acompañar a mi hija a alguna actividad y compartir momentos en familia. Siempre trato de hacerme un hueco y de compartir. Pero me ayuda mucho que ellos sean grandes, estudien y trabajen.

“Mis hijos son soldados de su madre”.

¿Te da miedo que ellos sufran por ser hijos de? 

-Creo que los eduqué de una manera que ellos sienten que cuando uno hace las cosas con esta convicción, lo que digan de su madre o de su familia, de su pareja o de mi marido, ellos ya saben en lo que estamos involucrados y entienden muy bien. Cuando eran más  chicos a ellos les aterraba que su mamá hiciera política. Hoy lo viven con mucho orgullo. Hoy tienen un cuero importante para soportar que digan lo que quieran de su madre, sabiendo plenamente quién es su madre. Por supuesto que cuando me agreden y pasan cosas como las de Ponce (concejal oficialista) dicen “qué bárbaro si lo veo…”, pero siempre como reacciones de hijos con su madre. Entendiendo ellos que jamás  tendrían una actitud de violencia para con nadie. Porque la libertad de que cada uno diga lo que quiera en este país nos costó muchos años construirla, con lo cual cada uno es libre de decir lo que quiera, lo que no quiere decir que lo que dicen de uno, y acá está lleno de portales y medios que dicen llenos de violencia lo que quieren y disparates, yo la verdad que me río lo que no quiere decir que uno los potencie. Yo cuando hay medios que me agreden me doy la libertad de elegir a quién le doy una entrevista y a quién no. Y eso también creo que es la libertad. La libertad de elegir a quién uno le da esta posibilidad de entrometerse en su vida pública y privada, y a quien recibe en este caso a ustedes sabiendo que hacen de esta profesión algo muy noble  todos  los días. Cuando me encuentro con periodistas que son extorsionadores, que difaman, que escriben sin chequear la información, que hay una mirada constante de zozobra y de querer entrar en un mecanismo extorsivo, yo me doy la libertad de no darle una entrevista.

De todo lo que hablamos y mirando hacia atrás, ¿te arrepentís de algo?

-Uy siempre uno se arrepiente. Sí, como que no. Yo soy de arrepentirme de muchas cosas. Me arrepiento de haber creído  en proyectos políticos que no fueron lo que creí, me arrepiento de haber sido demasiado vehemente o pasional en algunas cosas cuando del otro lado no hay recepción de lo que uno está diciendo. De esas cosas uno siempre se arrepiente. Claro que no me arrepiento de algunas de las cosas que algunos quieren que nos arrepintamos. No me arrepiento de haber sido parte de un proyecto político que trajo los mejores años en términos de igualdad de oportunidades. De eso no me arrepiento de loca, pero en términos personales uno se arrepiente de muchas cosas sí.