La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, pone en marcha el nuevo Centro Integral de Monitoreo que permitirá, a través de múltiples estaciones de trabajo, seguir por GPS la ruta de los móviles que trasladan a detenidos, controlar las tobilleras y pulseras electrónicas de los 1560 presos que hoy cuentan con prisión domiciliaria, y vigilar que las personas a las que la Justicia les haya impuesto exclusiones perimetrales por violencia de género no se acerquen a sus potenciales víctimas.

Además, este sistema prevé el control intra y extramuros de las unidades penales con cámaras de seguridad. Según informaron, comenzará hoy con las cárceles de La Plata, seguirá en los próximos meses con otras 21 y concluirá en el primer trimestre de 2018 con los 55 establecimientos penitenciarios de la provincia.

El principal objetivo de esta iniciativa es aportar más seguridad y control en la gestión carcelaria, tanto en el uso de los recursos como en el movimiento de reclusos y de personal. Y se espera que la optimización en el monitoreo a través de pulseras y tobilleras electrónicas contribuya a disminuir la presión en el atestado sistema carcelario provincial. 

La mandataria provincial sabe que el plan de construcción de cárceles y de plazas en las ya existentes no alcanzará para solucionar el problema de la superpoblación en las cárceles, por lo que pretende promover las detenciones domiciliarias en los casos que lo permitan.  

De hecho, el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, pidió al juez de Casación Mariano Borinsky, que preside la comisión de reforma del Código Penal, que admita entre los actuales presupuestos de prisión domiciliaria -mayores de 70 años, personas con problemas de salud graves, mujeres embarazadas o madres de niños menores de 5 años- a los procesados y condenados por delitos con penas de hasta un año de prisión efectiva (por ejemplo, hurtos) y a quienes les reste un año de sentencia. Quedarán taxativamente afuera los delitos graves. 

El Centro Integral de Monitoreo fue montado en un edificio en 39 entre 6 y 7, en el centro de La Plata. Cuenta con 18 estaciones o puestos de trabajo desde los cuales se pueden controlar tanto la videovigilancia de unidades como las prisiones domiciliarias, y un videowall compuesto por 32 pantallas LCD de 50 pulgadas. Contará con 44 operadores distribuidos en tres turnos.

Actualmente hay en el SPB 37.552 reclusos; desde diciembre se sumaron 3862 nuevos presos. Hay 3030 en comisarías y 1560 con tobilleras electrónicas. El 46% de la población carcelaria tiene entre 18 y 29 años, y el 91% no terminó el secundario. Actualmente se les da educación o formación profesional a 20.000 internos con 200 cursos y 261 talleres.

Fuente: La Nación