Luego del escrache sufrido por el presidente Mauricio Macri en La Pampa, donde manifestantes lo esperaron con pancartas y le arrojaron huevos al vehículo donde se transportaba, la gobernadora, María Eugenia Vidal se refirió a lo sucedido y señaló que es necesario "dejar atrás el camino de la violencia".

En Intratables, la mandataria opinó que "las elecciones de octubre ponen en cuestión si la violencia es aceptada como un camino o no", deslizando que quienes voten a Cambiemos elijen el diálogo contra la violencia que eligirían los votantes descontentos con el Gobierno.

"Nosotros la queremos dejar atrás (a la violencia) y para mi este tipo de acciones, como la calificación inaceptable del ex gobernadora Bonfatti, son cosas que no son más aceptables, no sólo en política, como sociedad", agregó.

Según la policía, la comitiva presidencial también fue interceptada al llegar al Club El Fortin por un grupo de empleados de la Dirección de Vialidad Nacional que reclamaron contra la creación de la sociedad "Corredores Viales S.A.", pero fueron interceptados por efectivos de la Gendarmería Nacional que custodiaron los alrededores del predio.