El trabajo es una de las actividades más veneradas, a pesar de ser una de las principales fuentes de sufrimiento para el ser humano. Su origen etimológico echa algo de luz sobre la cuestión.  Etimológicamente, trabajo viene de trepalium, máquina de tres pies para herrar los caballos, utilizada después como instrumento de tortura. Del siglo XII al XVI, trabajar significaba “atormentar”, “sufrir”; el “trabajador” era el verdugo. Primitivamente, esta palabra expresó la idea de “tormento”.  Luego el sentido se fue desplazando hacia “esfuerzo penoso”.

Christophe Dejours, médico francés especialista en medicina del trabajo, afirma que “el trabajo es una de las principales causas de sufrimiento en las sociedades occidentales”. ¿Por qué?  Por las condiciones de trabajo, por el lugar que tiene el deseo del trabajador en su trabajo, por las presiones a que son sometidos los trabajadores, por el ritmo de vida que imprimen las empresas, por las relaciones con pares y autoridades, etc.

¿Eso es todo? No. Hay numerosos estudios que muestran como las condiciones de trabajo afectan la salud física y la salud mental. Ya en 1999, la Organización Internacional del Trabajo afirmaba que había más de un 1 millón de muertos en el trabajo cada año. Esa cifra era mayor que el promedio anual de decesos causados por los accidentes de tránsito (999.000), las guerras (502.000), la violencia (563.000) y el Sida (312.000).

El acoso moral es otro de los aspectos poco recordados a la hora de hablar maravillas del trabajo. En las relaciones laborales se dan conductas abusivas, gestos, palabras, comportamientos y actitudes que atentan contra la dignidad o la integridad psíquica o física de una persona. Inclusive se creó un término para hacer referencia a esta situación: “mobbing” (acciones repetidas y claramente negativas que se dirigen contra los empleados de manera ofensiva y que pueden conducir a la marginación)

Por todo lo expuesto, queda claro que el trabajo puede ser una fuente importante de enfermedad, tristeza, aislamiento y muerte. No son pocos los casos de personas que se suicidaron por cuestiones relacionadas con el trabajo. Los japoneses tienen un término que vincula al trabajo con la muerte: Karoshi, "fallecimiento por exceso de trabajo"; se usa para describir un fenómeno que existe desde hace varias décadas en Japón.

Y para concluir, recordemos una interesante frase de Bernard Shaw: "Cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber".

*Escritor, publicó el Diccionario de Psicopatología Fantástica (Biebel, 2018) que cuenta con prólogo del escritor español Luis Antonio de Villena. En 2012 ganó la beca del Fondo Nacional de las Artes y en 2015 ganó el Premio Nacional Fomeca por la serie "La locura en Argentina" de la cual fue guionista y director.