Luego de la devaluación post PASO, que provocó un salto del dólar de $45 a $60 en agosto, los precios continuaron en suba. El Indec dio a conocer la semana pasada que la inflación minorista ascendió al 4% y hoy informó que la mayorista alcanzó el 11,2%, y se convirtió así en la más alta del año.  En septiembre de 2018 se había alcanzado la más alta con un 16%  en la corrida cambiaria cuando estaba Luis Caputo a cargo del Banco Central. 

Según el Indec, la suba más pronunciada se dio en los productos importados con un alza del 28,2%, mientras que los nacionales registraron un incremento del 9,9%. En este último bloque se destacó el aumento de los productos manufacturados (12,1%), dentro de los cuales el mayor dinamismo se vio en "Máquinas y aparatos eléctricos" (26%), "Vehículos automotores, carrocerías y repuestos" (21,2%) y "Productos metálicos básicos" (20,3%).

En tanto, los productos primarios avanzaron un 4,3%, liderados por la suba de los productos agropecuarios (7,9%) y productos minerales no metalíferos (6,6%). Por el contrario, el petróleo crudo y gas y los productos pesqueros apenas se incrementaron un 0,9% y un 0,3%, respectivamente.

Esta tenue alza del petróleo también se reflejó en los refinados (1,1%) y la energía eléctrica (1,7%) y se explica exclusivamente por el congelamiento decretado por Lopetegui que tanta tensión está causando en el sector. Es por eso que sin esta medida la inflación mayorista se hubiera ubicado muy por encima de la cifra publicada por el Indec.

Los precios mayoristas acumulan un aumento de 34,4% en lo que va del año y de 62,9% en los últimos doce meses. Estos datos corroboran que el pasaje a precios de la devaluación fue menor que el del año pasado, ya que en 2018 la divisa en agosto había trepado 36% (escaló de $28 a $38) y los precios mayoristas se incrementaron ese mes 16%. 

La diferencia este año es que la devaluación fue el 12 de agosto, por lo que con una suba del dólar similar a la del año pasado, el traslado a precios fue menor (34%).