La diputada Elisa Carrió se sumó a la demonización contra La Cámpora y aseguró que la agrupación juvenil kirchnerista tiene "muchas personas adictas", aunque en su esfuerzo por evitar generalizar exceptuó de eso al precandidato a gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Tras los dichos de la monja Marta Pelloni, quien aseguró que La Cámpora era "el brazo del narcotráfico en la política de Cristina Kirchner", la polémica legisladora no podía no sumarse a esa ola y quiso ponerse en un rol un poco más moderado: "No es toda La Cámpora... Hay gente y personas de La Cámpora que no solo tienen vinculación con el narcotráfico, sino que también hay muchas personas adictas. Pero no es toda La Cámpora". 

"Esto de decir 'La Cámpora' cuando yo digo corruptos digo Jaime, De Vido... todos me acusan porque personalizo, pero no se puede generalizar", dijo Carrió en diálogo con La Nación +.

Y exceptuó de ese lugar al precandidato  a Gobernador bonaerense del Frente de Todos: "Axel Kicillof no está en la droga. Y decir que está en la droga porque está en La Cámpora es una mentira. Ahora... Kicillof es que el entregó YPF".

Ayer la precandidata a intendenta de Quilmes y militante de La Cámpora, Mayra Mendoza señaló que "es muy grave lo que dijo Pelloni y puede tener consecuencias judiciales".  "La demonización a La Cámpora nos perjudica a todos porque ataca la posibilidad de un pensamiento crítico", dijo Mendoza y agregó: "Buscan que no salgamos a las calles y no seamos representativos de las consecuencias que generaron con sus políticas económicas y sociales y el ajuste que vinieron a llevar adelante en la Argentina".