Los acuerdos salariales en el sector privado comenzaron a tomar el modelo del acuerdo paritario en la provincia de Buenos Aires entre María Eugenia Vidal y los docentes para garantizar que los aumentos no se licuen ante la incesante inflación. De esta manera, el gremio de la construcción (UOCRA) y la Cámara empresaria de la actividad (Catamarco) definieron la paritaria sectorial mediante un entendimiento que fijó la actualización trimestral de los aumentos en la proporción de la suba de precios en el mismo período.

A ese acuerdo se le suma un incremento adicional del 10% en compensación por el deterioro salarial del 2018. Según informaron desde El Cronista, el acuerdo ya fue suscripto por las partes y será presentado en las próximas horas ante el Ministerio de Trabajo para su homologación.

El acuerdo estableció una suba de 5% a partir de mayo a cuenta de la inflación que se registre en el período abril- junio. En julio se abonará la diferencia entre ese 5% y la inflación real del período. Mientras que desde agosto se aplicará un nuevo aumento salarial que funcionará como adelanto a cuenta similar al de mayo, cuyo porcentaje se definirá entre las partes, y que se ajustará al cumplirse el trimestre julio-septiembre de acuerdo al IPC que releva el INDEC.

Cabe señalar que el cierre de la paritaria de la UOCRA representa una referencia clave para las negociaciones salariales en el resto de las actividades del sector privado. De hecho, esta modalidad ya se está discutiendo en otras paritarias en marcha.