Una pericia reveló que Máximo Tomsen propinó la patada final que terminó con la vida de Fernando Báez Sosa. Un estudio sobre una zapatilla ensagrentada ratificó que pertenecía a Thomsen. Se trata de una evidencia hallada a un lado del cuerpo de Báez Sosa tras ser atacado por el grupo de rugbiers que ahora se encuentran detenidos como principales sospechosos del asesinato.

El estudio fue realizado por el Laboratorio Scopométrico de la Policía Federal en Mar del Plata y, además de determinar que la marca de la zapatilla estaba sobre el cuerpo de Fernando, se pudo constatar que el calzado coincide con la contextura de Thomsen. La pieza representa una evidencia clave ya que se trata del objeto que fue utilizado para dar el golpe fatal sobre el joven de 18 años.

Los pies de los acusados fueron identificados uno por uno con una técnica especial que incluye comparaciones fotográficas, lecturas de ondas de luz mediante un videoespectrómetro y el uso de tinta litográfica, la misma que se usa para la toma de huellas dactilares de los pies. A eso se suma que los videos que registraron el hecho muestran al ex rugbier del CASI y del Arsenal de Zárate con un calzado de características similares.

En estos momentos, Thomsen se encuentra alojado en la penitenciaría Número 3 de La Plata junto a 7 de los acusados del asesinato cometido durante la noche del 18 de enero en Villa Gesell. Todos se encuentran con prisión preventiva y podrían enfrentar condenas de hasta prisión perpetua.