Tras varios días de silencio, la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, escribió una carta a la comunidad docente para “explicar” sus dichos. A principio de esta semana, la funcionaria había asegurado que los maestros “son personas cada vez más grandes de edad, que eligen la carrera docente como tercera o cuarta opción luego de haber fracasado en otras carreras”.

Además, expresó que provienen “cada vez más de los sectores socioeconómicos más bajos” y señaló que ello afecta el aporte que pueden hacer en al aula “en términos de capital cultural y de experiencias enriquecedoras”.

Por otro lado, sostuvo que dentro de los docentes "hay un sesgo a la izquierda cada vez más fuerte" e invitó a los padres a denunciar a los maestros ante posibles casos de “bajada de línea”.

Estos dichos causaron una fuerte indignación entre la comunidad y gremios docentes. Incluso dirigentes gremiales como Roberto Baradel, o el propio ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, opinaron que la funcionaria porteña “debería pedir disculpas”.

Sin embargo, Acuña no pidió disculpas y en cambio ratificó sus expresiones. “Sé que merecen y esperan una explicación sobre la polémica que se generó en los últimos días, ya que entiendo que causó dolor e incomodidad en muchos de ustedes, sin haber sido mi intención”, comienza la carta de la ministra.

“Me consta, y así lo hemos conversado tantas veces, que defendemos el aula como ese lugar para formarse, aprender y reflexionar en un ambiente donde se respeten todas las ideas y creencias, sin militancia partidaria. De ningún partido”, escribió.

De esta manera, Acuña volvió a cargar contra una supuesta “bajada de línea” y apuntó a los referentes gremiales: “También sabemos que algunos dirigentes abusan de su rol docente y eligen adoctrinar antes que enseñar a pensar. Por si hiciera falta aclararlo, voy a mantenerme firme: con los chicos, no”, indicó.

Respecto a la formación de los docentes, afirmó que si bien “queda un largo camino por recorrer en materia de brechas y oportunidades para los chicos”, ésto repite “en la construcción de valor para la profesión, para que cada vez más jóvenes elijan con orgullo la docencia”.

“Hay datos de la realidad que elijo no ocultar y trabajar para transformarlos: según la encuesta a ingresantes al sistema de formación docente en la Ciudad de mayo de este año, sólo el 14% lo hace luego de terminar sus estudios secundarios, mientras que el 52% posee trayectorias educativas previas”, detalló reforzando sus dichos previos.

“Casi el 50% trabaja mientras estudia, y se tarda en promedio 7 años para recibirse. Datos similares surgen para el resto del país en el informe producido de las evaluaciones Enseñar, por el Ministerio de Educación de la Nación”, destacó.

“Nuestro compromiso es apoyarlos y acompañarlos a todos en su formación inicial y continua para que ejerzan su tarea con conocimientos y herramientas profesionales adecuadas. La creación de la Universidad de la Ciudad y el trabajo de evaluación y procesos de mejora con los Institutos de Formación Docente son parte importante de esa decisión”, explicó.

Por último, Acuña bregó por “un diálogo sincero y respetuoso para poner en común ideas y valores que transformen nuestra Argentina”. Y concluyó con un agradecimiento “a todos y a todas por su compromiso, por acompañar a nuestros chicos en esta pandemia devastadora, por todo lo que hicieron y por todo lo que van a hacer”.