El Gobierno nacional dio marcha atrás con el congelamiento de los precios internos del combustibles anunciados el pasado 14 de agosto y tras la presión del sector autorizó una nueva suba del 4% del precio de la nafta.

Así, el congelamiento de 90 días, duro poco más de un mes y desde este jueves comenzará a regir el nuevo incremento sobre los precios de los combustibles del 4%, equiparadondolo así con la última medición de la inflación.

La decisión se tomó luego de la fuerte escalada del crudo internacional y las quejas del mercado de los combustibles, que mostraron su descontento y hablaron de la "inviabilidad" de sus empresas.

Esta semana, desde la Federación de Expendedores advirtieron que, por la escalada del petroleo, las empresas no estaban entregando combustibles, por lo que ya se registraba desabastecimiento. En se sentido, indicaron que el precio de la nafta estaba atrasado un 38% en su valor.  

En este marco, desde el Gobierno alegaron que la decisión de quitar el congelamiento de precios es para "incentivar las inversiones en hidrocarburos, cuidar los puestos de trabajo, garantizar el abastecimiento y la producción de combustibles, respetar los contratos firmados y trabajar en el compromiso con las provincias y con las empresas para encontrarle una solución política a la salida del congelamiento".