La gobernadora bonaerense María  Eugenia Vidal inauguró en Campana una cárcel destinada para jóvenes de entre 18 y 21 años. Esta unidad tendrá a más de 600 jóvenes, que están alojados en otras unidades de la provincia de Buenos Aires. El discurso de la mandataria provincial en modo campaña y poniendo el énfasis en la "herencia recibida". 

"El sistema carcelario de la provincia de Buenos Aires es el más grande del país, el más  impresionante en su volumen y su magnitud. Y también probablemente el más abandonado durante décadas", comenzó Vidal quien remarcó que "esta es la primera cárcel que se construye en veinte años".

En línea con las duras críticas a las anteriores gestiones peronistas, señaló: "Cuando llegamos, esta obra estaba paralizada desde el año 2014 y solamente se había ejecutado en un veinte por ciento, nosotros la tomamos, la terminamos y la convertimos en esta unidad modelo". 

"Encontramos un sistema carcelario abandonado, más de 50 cárceles que no tenían cámaras y lo vimos a los pocos meses cuando sucedió la triple fuga" de los hermanos Lanatta y Schillaci. Además apuntó que "se hablaba mucho de los derechos humanos, pero siete mil presos dormían en el piso, la comida no les llegaba". 

Por último, contó que "es la primera vez en la Argentina que se genera una unidad especialmente dirigida a jóvenes entre 18 y 21 años, que tengan una condena de menos de cinco años de prisión" y que la mayoría de estos  jóvenes cometen delitos contra la propiedad. "No son homicidas ni violadores", lanzó y remarcó que "lo que suceda durante su tiempo de detención va a ser clave para que no vuelvan a cometer un delito". 

"Mostrar que la reinserción es posible, porque lo que pasa adentro de las cárceles tiene que ver con la seguridad", concluyó Vidal quien remarcó que los presos hoy estudian y se capacitan en oficios. 

Estuvo acompañada por el intendente de Campana Sebastián Abella y el ministro de Justicia bonaerense Gustavo Ferrari.