Esta tarde, el senador nacional Martín Lousteau visitó la ciudad de La Plata para acompañar a Gustavo Posse en un acto junto a referentes del radicalismo provincial y local. A poco más de un mes de las elecciones internas de la UCR, la fracción que conduce el intendente de San Isidro busca pelear voto a voto la titularidad del partido en la provincia de Buenos Aires.

Durante la actividad en el centro de la capital bonaerense, ambos referentes hicieron hincapié en la necesidad de un radicalismo que tenga un rol protagónico dentro del frente de Juntos por el Cambio y criticaron a la actual conducción bajo la presidencia del ex vicegobernador, Daniel Salvador, y su candidato sucesor, el diputado provincial Maximiliano Abad.

“Hay una parte del radicalismo que fue muy cómoda, porque recibía del gobierno tranquilidades de distinto tipo y que hablar hacia adentro como lo hacíamos nosotros hubiera puesto en riesgo esas comodidades”, remarcó Lousteau en diálogo con Diagonales.

En ese sentido, diferenció el rol de la UCR en la ciudad de Buenos Aires, donde acordé al legislador nacional, el radicalismo “le habló a la gente, empezó a tener propuestas concretas y se ganó su espacio, sus votos y su capacidad de gestión”.


En cambio, señaló que a nivel nacional no sucedió eso y “el radicalismo no quiso mostrar nada distinto a lo que mostraba el PRO, la provincia de Buenos Aires es el ejemplo más claro de eso”.

Sin embargo, las críticas no fueron sólo para un sector del partido radical, sino que también marcó distancia con la gestión de Mauricio Macri. “Lo que queremos es que eso que pasó en la ciudad, se contagie a otros distritos, eso va a hacer un Juntos por el Cambio mejor, un Juntos por el cambio que va a atraer a quienes tenían diferencias con Macri o que tenían soluciones distintas sobre cómo abordar ciertos problemas, algunos lo decíamos de adentro”, expresó Lousteau y agregó que pretende “que el radicalismo salga de la comodidad y se ponga a gestionar".

Por su parte, Posse aseguró que la elección del 21 de marzo “es una renovación”. Antes de subir al escenario, el intendente de San Isidro y candidato a presidente de la Unión Cívica Radical bonaerense, indicó que esa “renovación” significaría “el fin de los últimos cinco años, que fueron años de sumisión y servilismo desde el radicalismo y una desprotección de los postulados que sostiene en materia de salud pública, educación, de protección del trabajo, de la producción nacional, del desarrollo de la cultura”.

“No se sintió la voz del radicalismo, ni respiraba, ni emitía sonidos”, agregó. Sin embargo, y a pesar de las críticas a un sector de su partido y al macrismo, Posse ratificó la voluntad de permanecer en el frente de Juntos por el Cambio, “o en como se vaya a llamar en su ampliación” aclaró.

A su vez, el intendente bonaerense opinó que a partir de las internas del 21 de marzo, “el radicalismo pasa a ser socio pleno del nuevo frente y el núcleo convocante esencial, porque hay dos organizaciones nacionales para formar un frente, por un lado está el PJ que los respetamos pero ellos son el hoy, y la otra es el partido que puede convocar un frente para sostener políticas de Estado para los próximos 25, 30 años”.

Del acto también participó el candidato a la presidencia de la UCR platense y actual titular de la Casa Ricardo Balbín, Pablo Nicoletti; la candidata a vice, Julia Marco. Además, estuvieron presentes los candidatos Danya Tavella y Pablo Domenechini  y otros dirigentes como Federico Storani, Juan Manuel Casella, Alejandro Echegaray y Liliana Denot.