El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, lo recibió en Olivos esta semana con una agenda de temas que incluía la situación financiera de su municipio, la situación política nacional y un proyecto para el día después, que incluyeron la reactivación del sector turístico en Tigre y la proyección de un nuevo hospital. Julio Zamora habló en exclusiva con Diagonales sobre cómo se vive la crisis del coronavirus desde el territorio y aportó su mirada sobre los debates internos del Frente de Todos que ocuparon las primeras planas la semana que pasó. 

“Creo que en un frente como el nuestro, tan heterogéneo, es natural que afloren las discusiones, pero debemos cuidar el fuego sagrado de la unidad”, dijo.

 -¿Qué balance hace de su reunión con Cafiero?

-La charla giró en torno a los recursos que necesita nuestro municipio para poner en marcha obras muy importantes para el día después de la pandemia. Nuestro principal proyecto es un nuevo hospital municipal. También hablamos sobre la situación política y sobre cómo podemos aportar cada uno desde su lugar a fortalecer la imagen del Presidente y respaldar su gestión de gobierno.  

"Nuestro principal proyecto es  un nuevo hospital municipal".

-Respecto del nuevo hospital, ¿queda espacio en la gestión para proyectos a mediano largo cuando el principal problema, que es el coronavirus, todavía está muy lejos de superarse, como dijo el propio Presidente?

-Bueno, la pandemia claramente trastocó todas las ecuaciones económicas que teníamos. Sin pandemia deberíamos tener el proyecto del hospital y otros proyectos mucho más avanzados a esta altura del año. Nos trastocó todo. Pero tratamos de mantener nuestra hoja de ruta. Por eso le llevamos al Jefe de Gabinete la necesidad de un apoyo de Nación a través de un crédito o de un subsidio para poder desarrollarlo. El lugar donde se va a emplazar ya lo tenemos, y a partir de una tasa municipal que lanzamos podemos financiar una parte a través de un fondo municipal, que de alguna manera sirve para acompañar, lo mismo que inversiones privadas que estamos potenciando.


-Al inicio de la pandemia, se filtró un audio en el que usted hablaba de una situación crítica del municipio a raíz de la caída de la actividad. ¿Cómo está esa situación ahora, transcurridos ya varios meses de cuarentena?

-Tal como dije, la situación es crítica. Pero con el tiempo y las medidas que tomamos nos acomodamos a la realidad que tenemos. Hoy tenemos en Tigre un municipio con menos recursos, más “chico”, adaptado a la realidad. Tuvimos que reducir contratos, ajustar secretarías. Así fuimos surfeando una situación crítica, pero hoy está más estable que los primeros días. En Abril tuvimos una caída estrepitosa de los ingresos. Tuvimos también ayuda del gobierno provincial, y pudimos y estamos pudiendo pagar sueldos y aguinaldos. Pero todo puede cambiar. A la par, tenemos una caída productiva importante, en especial en los agentes de turismo, que están sin poder trabajar. También le llevamos a Santiago (Cafiero) esa situación y lo charlaremos con el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens.  

-¿La crisis generó una dependencia mayor de los municipios de la política macroeconómica? Pienso, por ejemplo, en cómo afecta la renegociación de la deuda en los recursos disponibles.

-No diría una dependencia en tanto nuestras decisiones y proyectos como jefes municipales siguen siendo las mismas. Pero todos sabemos que las medidas económicas de Nación siempre impactan en las comunidades, sean progresivas o regresivas. Hoy tenemos medidas progresivas como el IFE o los ATP, la tarjeta alimentaria, eso hizo que la ayuda nos acompañe en el día a día en la relación con nuestros vecinos, que la están pasando mal con esta pandemia. A la par, sí hay un refuerzo en el trabajo colaborativo a todos los niveles, entre municipio, nación y provincia, en lo sanitario y en buscar una salida a esta situación.

"Hoy tenemos en Tigre un municipio con menos recursos, más 'chico', adaptado a la realidad".

-Hace una semana, usted había advertido sobre una “situación crítica” en la ocupación de camas del municipio. ¿Está más preocupado ahora que hubo un nuevo crecimiento de casos?

-Más que camas, lo que necesitamos en Tigre ahora son profesionales que las atiendan. Estamos en diálogo permanente con la Provincia por ese tema, a ver si podemos realizar un esfuerzo mayor en el pago a los profesionales para que puedan y quieren venir a trabajar al municipio. Hoy, si bien no estamos para estar súper tranquilos, la ocupación de camas no es el mayor problema sino la falta de profesionales. Estamos trabajando en eso.

"La ocupación de camas no es el mayor problema sino la falta de profesionales". 

- Algunos intendentes, como Mario Ishii, de José C Paz, dijeron que la situación social es similar a la del 2001. ¿Coincide?

-Si se compara la foto de 2001 con la actual, quizás en términos de presión de los sectores vulnerables, hay parecidos. Pero a diferencia del 2001, hay un Estado muy presente. Tanto Nación, como dije, como la Provincia, que triplicó la asistencia en los comedores escolares. Hoy tenemos un Gobierno que no hace la vista gorda sobre lo que viven los argentinos, en el especial los que menos tienen. Esto no quiere decir que no haya situaciones de tensión. Los intendentes tenemos una percepción más rápida de lo que pasa en el territorio, más cercana, entiendo que el intendente de José C Paz dijo eso porque realmente es así y sabe lo que pasa en su distrito.

-A partir de esa cercanía y de lo que pudo relevar en encuestas. ¿Qué niveles de apoyo tiene hoy la cuarentena, sobre todo en los sectores populares?

-Los sectores populares son los que más han sentido el golpe de la crisis por la pandemia, pero al mismo tiempo han demostrado un apoyo y una paciencia con los Gobiernos para los problemas se solucionen. Tengo encuestas en las que he visto un apoyo enorme a las medidas sanitarias. Pero también es cierto que 120 días es un montón, hay cansancio y hay que respetar ese cansancio. Que se queden en casa no es un capricho del Gobierno, estamos todos aprendiendo a cuidarnos, avanzando y retrocediendo.

"En términos de presión de los sectores vulnerables la situación es similar a la del 2001". 

-Se dijo y se chicanéo mucho con el tema pero, ¿cómo crees que estaría hoy el país con Macri en el gobierno?

-Macri sabemos que tiene una concepción liberal, en la cual el mercado es la solución de los problemas, y eso claramente no sería lo mejor para este momento. En parte, no la estamos pasando bien no sólo por la pandemia, sino por el país que dejó Cambiemos. Hoy estaría totalmente despreocupado por la cuestión sanitaria y social, como incluso ya lo demostró, y si gobernara tendríamos a muchas más familias en el abandono total.

-La que pasó fue una semana intensa en materia de discusiones al interior del Frente de Todos, a partir de un rwtweet de CFK a una nota de Alfredo Zaiat en Página/12, las declaraciones de Hebe de Bonaifini y el llamado de Agustín Rossi a “apoyar a Alberto”. ¿Cuál es su posición al respecto?

-El eje no es apoyar o no a Alberto. El eje es lo que el propio Presidente dijo: él coparte el diagnóstico de la nota respecto a los grupos concentrados más ligados al mercado externo que al interno, pero eso no quiere decir que no vaya a dialogar con ellos. El diagnóstico es compartido, pero no se pueden obviar a esos sectores, a ninguno. Alberto tiene además un sentido de la autocrítica, que yo valoro, me equivoco muchas veces y me puede pasar a mí también, así como reconoció que debería haber invitado a Yasky y ala Economía Popular a un acto como el del 9 de Julio eso me ha pasado muchas veces, lo valoro. Pero sobre todas las cosas, hay que cuidar cada día el fuego sagrado de la unidad.

"Si gobernara Macri tendríamos a muchas más familias en el abandono total". 

-¿El hecho de que los debates se hayan hecho públicos puede dañar la salud del frente?

-Nuestro frente nació como un frente heterogéneo y tiene esa característica. En un partido tradicional, esos debates deberían, se supone, darse hacia dentro, pero en un frente como el nuestro no es tan así, tiene estas particularidades de ser, como dije, heterogéneo. Pero ahí está su fortaleza: su propósito es representar a las grandes mayorías argentinas. Creo que, en ese marco, el Presidente tiene el liderazgo necesario para lograrlo y para llevar a la argentina adelante.