El bienio de la expansión de recursos 2016/2017

El gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal, durante el bienio 2016-2017, se benefició de dos reformas fiscales:

-La restitución del 15% de coparticipación retenido para financiar la ANSES, devuelto en cuotas anuales del 3%: si bien esto es común a todas las provincias, para Buenos Aires adquiere una magnitud singular, pues supone una cifra próxima a los $ 4.700 millones anuales incrementales cada año. Al 2018, la suma asciende a casi $ 14.000 millones.[1]

-El descongelamiento del Fondo de Reparación Histórica del Conurbano bonaerense, llevándolo desde $ 650 millones hasta $ 21.000 millones en 2018 y con una proyección de recursos de $ 44.000 millones para 2019. La conflictiva reforma previsional se llevó adelante esencialmente para transferir a la gobernación de Vidal recursos de la ANSES recortados de las jubilaciones. 

Los recursos disponibles de la gobernadora Vidal se acrecentaron en un 43,7% en 2016 (de $ 274.304 millones en 2015 a $ 394.097 millones en 2016) y en un 43,2% en 2017 (alcanzando a $ 564.505 millones). Además, se autorizó a la Provincia a endeudarse sin restricciones por encima de los topes impuestos por la ley de Responsabilidad Fiscal.

El stock de deuda provincial subió un 60,8% en 2016 (de $ 122.085 millones en 2015 a $ 196.294 millones en 2016) y un 29,7% en el 2017 ($ 254.531 millones).  

Relación Inversión Pública-Deuda Pública

El cuadro siguiente refleja las evoluciones seguidas por el stock de deuda pública y por la tasa de inversión pública aplicada en el trienio 2016-2018, partiendo del inicio del gobierno de Vidal en el cierre del año 2015. 

La evolución seguida por el stock de deuda en relación a la tasa de inversión pública aplicada desmiente que la necesidad de endeudamiento haya estado asociada a una fuerte recuperación de las obras públicas de la Provincia.

Si bien, en valores absolutos la inversión pública aumenta significativamente respecto del nivel del 2015, el impacto en términos relativos en comparación al volumen de deuda y a los ingresos recibidos es mucho menor. Hacia el año 2018, la relación inversión-deuda es de apenas un 9%. Otro tanto ocurre si se establece la relación inversión-ingresos totales, que es del 6,2% en el año 2018.

El nivel de inversión adoptado por la gestión de Vidal es muy bajo, visto tanto a partir de los ingresos totales como de la deuda contraída.

Relación Servicios Sociales-Ingresos Totales

El cuadro que sigue muestra cómo evolucionaron la curva de los ingresos totales y las partidas destinadas a servicios sociales en el trienio 2016-2018, partiendo del cierre 2015, año de inicio de la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal.

Al igual que lo que ocurre en la relación inversión pública-deuda, los servicios sociales pierden fuerza en su aceleración y evolucionan por debajo del crecimiento de los ingresos totales. Es decir que, a pesar de la potente expansión de recursos que gozó la Provincia, sobre todo en el lapso 2016-2017, las proporciones de los mismos destinadas a inversión social descienden en términos relativos.

La relación servicios sociales-ingresos totales en el año 2015 era de 66%, siendo 65% en el 2016 y, finalmente 61% en el 2017 y 52% en el 2018[2].

Lo descripto precedentemente demuestra que los mayores recursos fiscales y financieros recibidos por la gobernación de Vidal no derivaron en aumentos significativos en proporción a lo percibido, ni en servicios sociales ni en obra pública para los bonaerenses. 

El bienio del ajuste 2018/2019

La crisis iniciada en abril del año 2018, consecuencia de la política económica del gobierno nacional, impactó de lleno en la Provincia de Buenos Aires: 

  • Los recursos experimentaron un crecimiento interanual del 29,7%, conviviendo con una inflación minorista del 47,6%. La caída, en términos reales, fue de casi 14 puntos.
  • La deuda pública nominada en moneda extranjera, equivalente a U$S 10.095 millones, fue sensiblemente impactada por la devaluación del peso, de casi el 95% en el 2018. Ocurrió entonces un incremento del stock del pasivo de la Provincia del 86,4%, sin un sustento equivalente de fondos frescos para el Tesoro provincial.
  • El correlato de este cuadro de situación es:
  • Estancamiento de la tasa de inversión pública, que pasa de $ 41.826 millones en 2017 a $42.655 millones en el año 2018. La variación interanual fue de apenas 2%, implicando una caída en términos reales respecto de la inflación minorista del 44,7%.
  • Los fondos aplicados a servicios sociales pasan de $ 323.394 millones en el 2017, a $ 357.789 millones en el 2018. La variación interanual nominal fue de 10,6%. En términos reales, considerando la inflación minorista, el descenso resulta de 33 puntos.

Los cuadros precedentes muestran el aplanamiento de las curvas de inversión públicas y servicios sociales en el año 2018, revelando los límites encontrados por la gobernación a partir de la crisis y a consecuencia de no haber producido grandes expansiones durante los años más favorables que sirvieran de pisos amortiguadores.  


Perspectivas 2019

El Presupuesto 2019 significa la profundización del ajuste iniciado en el 2018 y, a la vez, el intento de distribuir sus costos en los municipios, enjuagando los déficits de gestión de Vidal y su adhesión pasiva al programa fondomonetarista del gobierno nacional.  

*Secretario de Economía y Hacienda de La Matanza. Twitter: @RobertoFeletti

 



[1] Todas las cifras vertidas corresponden a datos oficiales nacionales y provinciales elaborados por las actuales autoridades.

[2] Cifras de servicios sociales del año 2018 son provisorias debido a que aún se cuenta con el cierre definitivo de ese año.