Este miércoles se conoció una nueva entrega de la serie “Informes de la Pandemia”, producidos por la comisión de monitoreo y relevamiento de la emergencia sanitaria en La Plata, conformada en el ámbito de la Facultad de Humanidades, con participación de investigadores y extensionistas de la UNLP y el CCT La Plata. El mismo fue titulado “Segundo reporte de los casos de Covid-19 en La Plata según delegaciones municipales”, y analiza la evolución de casos desde el inicio de la pandemia hasta el 22 de agosto. El informe revela un crecimiento significativo de los casos a partir de mediados de julio, con una fuerte y constante aceleración durante todo agosto. En el desagregado por delegaciones, la Zona Centro, el casco urbano original, aparece como el área más afectada con un 29,5% del total de casos, al tiempo que la circulación comunitaria explica el 65% de los contagios

A raíz de estos datos, Jerónimo Pinedo, Secretario de Extensión de la Facultad de Humanidades y uno de los cuatro responsables de la comisión de relevamiento y monitoreo escribió en sus redes que “se confirma la aceleración de la pandemia en la ciudad y que los contagios se multiplican a medida que se flexibiliza el aislamiento”. El reporte fue realizado por Lucas Alzugaray, María Laura Peiró y Juliana Santa Maria a partir de una base de datos elaborada por el Ministerio de Salud de la Provincia, y organiza la información para la totalidad del partido, y por cada zona y delegación.

LOS NÚMEROS DEL PARTIDO

Al 22 de agosto, fecha de corte de la información recabada, el Partido de La Plata presentaba un total de 7319 casos acumulados. Al 16 de julio, apenas se superaban los 2000 casos, lo cual revela la fuerte aceleración desde ese momento hasta fines de agosto. Las fechas coinciden en rasgos generales con las aperturas que se fueron adoptando tanto a nivel municipal como provincial, lo cual abona la explicación de que la circulación de las personas es la principal forma de propagación de la enfermedad.

La distribución por sexo muestra una paridad casi absoluta, el 50,3% de los casos registrados varones, y el 49,4% mujeres, con un 0,3% del cual no se posee información. Con respecto a las edades, el informe muestra una importante primacía de la franja que va de los 20 a los 49 años con el siguiente desagregado: 1631 casos de entre 20 y 29 años, 1893 de entre 30 y 39 años, y 1464 de entre 40 y 49 años. Otro dato relevante incluido en el reporte es que la mitad de los casos positivos son menores de 38 años. Esto refuerza aún más la lectura de que la circulación es lo que más hace crecer los números de contagios, ya que esas franjas etarias son las que más se movilizan por cuestiones laborales, de recreación, deportivas, etc.

Así lo explicó el Secretario de Extensión de Humanidades: “Los que más se contagian son las personas entre los 20 y 60 años. Circulan más, por diversas razones (personal esencial, población económicamente activa, realización de actividades recreativas, reuniones familiares, etc.) y, como dicen varias encuestas de percepción, "subestiman el riesgo y las consecuencias de la enfermedad". Luego, profundiza su mirada proponiendo una “Hipótesis: estos grupos etarios profundizan la circulación comunitaria del virus y lo llevan a sus contactos estrechos, contagiando a los adultos mayores que se cuidan mucho más y son quienes poseen las mayores tasas de mortalidad”. Los datos lo avalan si consideramos las edades de los fallecidos, que en un 80% superan los 60 años. La franja etaria con mayor número de decesos es la que va de los 60 a 69 años, con 33 casos, seguida de las que van de los 70 a 79 años, y 80 a 89 años, con 29 fallecidos en cada una. Por otro lado, se registran 15 muertes de personas de 90 años o más, pero también hay 9 fallecidos de entre 40 y 49 años, y 7 de entre 50 y 59. Al respecto Pinedo pidió “cuidado, hay fallecidos en todos los rangos de edad desde los diez años, por lo tanto que la enfermedad afecta más la mortalidad de adultos mayores sólo es cierto para la estadística poblacional, pero no para el cuidado de la vida y la salud de toda la población. Ya que el riesgo es para todos y todos son suceptibles de enfermarse”.

Las causas de los contagios revelan dos problemas importantes. El primero es la ya mencionada preeminencia de la circulación comunitaria, motivo del 65% de los contagios registrados, y fuerte indicador de que el virus está presente en las calles e infectando a quienes salen día a día a ellas. El segundo tiene un peso más cualitativo que cuantitativo. La segunda causa después de la circulación comunitaria son los contagios de trabajadores y trabajadoras de la salud, un 12,2% del total. No hace falta profundizar en la tragedia que significa esto para el debilitamiento un sistema de salud al borde del colapso, y la sobrecarga para el personal que sigue activo mientras sus compañeros y compañeras se enferman, luego del cansancio de meses de batalla en la primera línea, y con justos reclamos sin resolver por mejores condiciones para trabajar y enfrentar la pandemia. Poco después viene la categoría “contacto estrecho”, que explica el 10,9% de los contagios, restando un 11,6% que está en investigación.


Un dato alentador es la baja letalidad, o su contracara, el porcentaje de pacientes recuperados. A la fecha de corte del informe eran 127 las personas fallecidas, lo cual significa un 1,7% del total de casos registrados, mientras que el 78,5% de ellos ya se encontraba recuperado de la enfermedad. Dos de cada tres fallecidos eran varones. Por último, un 19,8% de los casos continuaba cursando la enfermedad, el 13,5% internado, y el 6,1% aislado por fuera del sistema de salud.

DATOS POR ZONAS Y DELEGACIONES

En el reporte se aclara que los números desagregados por delegaciones y zonas corresponden a un total de 5227 casos, un 71,4% del total, debido a la falta de información georreferenciada precisa sobre el 28,6% restante.  Sin embargo, se asume que la distribución de los casos eliminados es aleatoria y no afectaría al análisis general.

Se establecen  en el informe cuatro zonas en las cuales se agruparon las distintas delegaciones: la Zona Centro, que implica al casco urbano original de La Plata; la Zona Norte, conformada por las delegaciones Tolosa, City Bell, Villa Elisa, Ringuelet, Villa Castells, Gonnet, Arturo Seguí, El Rincón, Savoia, Gorina y Los Porteños - Las Banderitas; la Zona Oeste, conformada por las delegaciones Los Hornos, San Carlos, Melchor Romero, Lisandro Olmos, Abasto, El Peligro, Etcheverry y José Hernández; y la Zona Sur, que incluye a las delegaciones Villa Elvira, Altos de San Lorenzo, P. Sicardi - V. Garibaldi y Arana. La Zona Oeste es la que acumula la mayor cantidad de casos entre todas sus delegaciones, con 1705. La sigue la Zona Centro, que registra 1544 positivos en la ciudad, la Zona Norte con 1052 casos, y cierra el conteo la Zona Sur con 926 registros.


Resulta llamativo el dato sobre las edades promedio tanto de infectados como de fallecidos en la comparación por zonas. Allí se ve una diferencia considerable entre la Zona Centro, con una edad promedio de 43,8 años para contagiados y 72,8 años para fallecidos, y la Zona Oeste donde los promedios etario caen significativamente. Allí, el promedio de edad en los contagios es de 38 años, y de 60 años para los fallecidos, destacándose las delegaciones de Olmos y Melchor Romero, con edades promedio de los fallecidos 53,40 y 60,57 años respectivamente. Jerónimo Pinedo expresó en este sentido “alarmante los promedios de edad de los fallecidos, bajan de manera muy sensible en Zona Oeste, caracterizada por los mayores niveles de NBI y Pobreza Estructural de la ciudad”. La desigualdad social sigue siendo el peor agravante de la pandemia.

Tomando la cantidad de casos por delegaciones, a los 1544 del casco urbano les siguen los 526 de Los Hornos (10,1 % del total) y los 519 de Villa Elvira (9,9% del total). Entre estas tres delegaciones concentran casi la mitad de los casos analizados. Luego se ubica San Carlos con 396 casos (7,6% del total), Altos De San Lorenzo con 354 (6,8% del total), Melchor Romero con 333 casos (6,4% del total) y Tolosa con 293 casos (5,6% del total).

A mayor circulación de personas, mayor circulación del virus. A mayor densidad poblacional, mayores riesgos de contagio en esa circulación. Y a mayores déficits de pobreza estructural, mayor padecimiento de los efectos de la enfermedad. La pandemia sigue poniendo sobre la mesa las realidades platenses, y exigiendo de parte de los gobiernos soluciones coyunturales y estructurales para mitigar sus efectos, que aún pueden convertirse en una verdadera tragedia social.