Al igual que en varios distritos del país, La Plata sufrió un fuerte aumento de contagios de coronavirus en la última semana y fue considerada como una de las regiones con riesgo epidemiológico. De una meseta de aproximadamente 100 casos diarios, en los últimos días la ciudad llegó a superar los 300 contagios por día y estallaron las guardias febriles. 

Los contagios se triplicaron en tan sólo dos días y la ocupación de camas del sistema sanitario escaló notablemente durante las últimas dos semanas, alcanzando un 60%. Sin embargo, aumentó la cantidad de consultas e hisopados que se realizan por día. A partir del lunes, se vieron largas filas en diferentes centros de testeo como lo son el Hospital San de Dios, el Hospital Rossi y el Instituto Médico Platense; lugares donde no solamente se realizan los hisopados sino también donde funcionan laboratorios que analizan las muestras. 


Este martes en el San Juan de Dios, decenas de personas comenzaron a acercarse a la guardia de febriles para realizarse un test ante la presencia de síntomas compatibles con coronavirus. Los primeros se acercaron alrededor de las 6 de la mañana y no paró de llegar gente desde entonces, algunos con situaciones más graves que otros.  Incluso un hombre de más de 50 años tuvo que ser hospitalizado tras descompensarse en la fila. 

Actualmente, La Plata tiene casi 7.955 casos activos y será una de las ciudades que adopte las restricciones a la nocturnidad, dispuestas por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, que restringen las actividades recreativas entre las 2 y 6 de la mañana. 

Por su parte, la Comuna adhirió a la recomendación del Gobierno Nacional de evitar la presencialidad de los trabajadores estatales que puedan realizar tareas desde sus hogares.