Multifacética en su arte. Hija de hacedores en los escenarios, empezó su formación tan temprano como su inquietud le anunciaba, para luego sumarse al mundo de la danza; en un camino de experiencias diversas y siempre novedosas, como parte de su característica curiosidad y reconocido profesionalismo. Hoy estudia música y escribe líneas que en algún momento conocerán el público. Es feminista y en su hambre de vida, lucha desde el colectivo de Actrices Argentinas por los derechos de las mujeres. Le gusta divertirse y mientras este texto se escribía, hacía reír a otros en el Multiteatro de la calle Corrientes con su papel de Lili en Toc-Toc. Laura Azcurra pasó por el Íntimo de Diagonales y describió las pasiones de su profesión, a la par que subrayó los principales acontecimientos del movimiento de mujeres que busca enérgicamente la igualdad.

¿Cómo estás? ¿Cómo te recibe este 2019?

El comienzo de este año fue bello, con unas vacaciones hermosas en el sur de la Argentina, en el medio de la naturaleza con amigas, con mi hijo, con gente amada. Esto ya es un buen augurio… Un descanso después de un año de mucho trabajo, un año muy movilizante internamente para mí y me parece que para todes… Ahora, empecé a trabajar de nuevo en Toc-Toc, novena temporada, este éxito rotundo y único que está en la calle Corrientes, en donde nos divertimos mucho; es como un pequeño acting, un lugar donde amamos lo que hacemos. La obra está buenísima y escuchar a la gente reír a carcajadas es muy hermoso en este tiempo.

En estos tiempos complejos…

Esperamos ser un mundo paralelo para los que vienen a ver Toc-Toc, para no estar tan impregnados y contaminados con la realidad, para recargar fuerzas y seguir adelante, porque están pasando cosas muy tremendas a nivel global. Y para elegir tener un momento de esparcimiento, de juego, y conectarse con algo distinto y real al mismo tiempo -porque pasa en tiempo real-, que es lo que tiene el teatro que es flashero y maravilloso.

Solés hacer varias actividades a la vez...

Estoy trabajando para otras cosas durante el año, por ejemplo los dos últimos lunes de febrero vamos a estar haciendo en Buenos Aires, flamenco hereje, Salir del Ruedo en el Centro Cultural Sábato. Un espacio donde fue creado gran parte del espectáculo, tiene una magia muy estimulante; es una apropiación del flamenco andaluz. Una obra que compusimos con Mariana Astutti durante nueves meses y casi veinte años de investigación en el flamenco. Es una pieza muy singular y potente. Tiene danza, música, habla de nosotros, habla de que estamos lejos de la sangre flamenca, pero que al mismo tiempo tenemos sangre española. Y tiene el vínculo de dos mujeres, que en este momento con todo el movimiento de mujeres que estamos sintiendo latir, también llega.

Tenes mucha experiencia en los escenarios ¿Has pensado en ir más allá de ellos y hacer otras actividades o trabajos?

Siempre estoy haciendo cosas a pesar de los escenarios! (risas) Cosas más allá de mi profesión más expuesta de actriz. Salir del ruedo fue un poco eso, ponerme en el rol de creadora y hasta de dramaturga y no solamente intérprete, porque estoy bailando 50’ y no hablo, solamente bailo y hago música. Es necesario compartir en este rubro los años de danza que tengo, estudié dramaturgia y escribo cosas que en algún momento verán la luz y añoro poder dedicarme al teatro desde ese lugar. Por otra parte, me gusta muchísimo la jardinería, la agronomía, los cultivos; soy una fanática del reciclado, de la sustentabilidad  y de generar conciencia a ese nivel. Soy toda curiosa, una obrera del arte.

¿Algo más…?

Estudio música y en algún momento estaré cantando también. Desde el año pasado estoy muy artesana con el mosaiquismo, donde encuentro muchísima belleza y arte. Me gusta la docencia, cuando tengo tiempo me gusta mucho dar clases. Sigo entrenando y trabajando la técnica teatral de la improvisación. Me gusta mucho lo que voy haciendo… El año pasado me convocaron para ser parte del elenco de una serie hermosa que se estrena la última semana de febrero, que se llama Go!, una ficción súper fresca con adolescentes divinos de distintas partes de América Latina y se va a ver en Netflix.

"Me convocaron para ser parte de una serie hermosa que se estrena la última semana de febrero, que se llama Go!, una ficción súper fresca con adolescentes divinos de distintas partes de América Latina y se va a ver en Netflix"

¿Qué papel haces en Go!?

Yo hago el rol de la directora mala onda y exigente que siempre tiene que haber. Me divirtió hacerlo y estar con gente joven me renueva las energías y me hizo mucho bien; para contrarrestar con las visitas que tuvimos las actrices en la colectiva para empezar a charlar y a sentarnos cara a cara para generar empatía con diputados, con senadores; para empezar a tener la urgencia –porque es una urgencia- de un accionar y un despertar social que es necesario.

La importancia de empatizar desde sus roles de comunicadoras

Y bueno, si nosotras desde nuestro rol de profesionales y de actrices, y de comunicadoras podemos comprender que la empatía es un valor y algo que ejercitamos permanentemente en nuestra profesión, entonces no podemos no ponernos en empatía con todo lo que está pasando con las mujeres y con todas las desigualdades en las que estamos inmersas en este momento que realmente son muchas y que son urgentes.


"Nosotras desde nuestro rol de profesionales y de actrices no podemos no ponernos en empatía con todo lo que está pasando con las mujeres y con todas las desigualdades en las que estamos inmersas, que son muchas y que son urgentes"

¿Qué se necesita para ser actor?

Ser actor es verdaderamente una vocación. Me parece que hay varias cosas que nos hacen actores, por un lado el hambre de vida, no nos alcanza con vivir una sola vida, sino que también tenemos que vivir la de nuestro personaje. Me parece que hay una gran curiosidad, un nivel de observación alto de cómo es la raza humana, porque los sentimientos y las emociones nos unen a todos. Y después, que podemos contar historias que hayamos transitado y vivido de una manera muy fidedigna, a eso también lo afirmo. Lo genuino… Me parece que es otro gran valor, paralelamente con interpretar personajes y de alguna manera hacer de “mentirita” el rol de otro. Hay algo de místico también… Me parece que hay mucho misticismo en esta profesión, de lo que es encarnar el personaje, la persona, el alma de otro… Ni hablar cuando hay que hacer composiciones de personas que ya existieron, sean personajes históricos o por ejemplo Freddie Mercury, eso es muy complejo; y uno hace en este caso una gran macumba interna, abre un campo de investigación de cómo vivió esa persona, pero aún así también es arriesgado y un desafío por el ojo del afuera; pero también es la libre interpretación de cada uno poniendo el corazón y la empatía, todos los sentidos a disposición de ese personaje a contar. Son “cositas” complejitas y profundas.

Haces cine, televisión, por supuesto teatro; muchos géneros. ¿Qué te moviliza más?

Son dos cosas distintas, me parece que el género va variando de acuerdo a cómo vamos contando. Hacer teatro, es una misma nota que tocas todos los días, es inamovible, sobre todo en el teatro de texto, como sería la obra Toc-Toc; hacer comedia es muy hermoso, un ejercicio muy llevadero. Hacer seis funciones por semana de una cosa que es igual-igual todo el tiempo se hace liviano, divertido y es nutritivo. Hacer seis funciones de un dramón o de una tragedia en el teatro necesita tener un tiempo acotado que el actor necesita saber: bueno, son seis meses de laburo, son diez funciones… En ese sentido al drama en teatro lo disfruto un montón y prefiero que sea en un tiempo limitado. No así en la ficción en televisión, que me gusta porque expone y entrena al actor en otras cosas, el texto es distinto todos los días y puede haber retomas.

¿Y en el cine?

Y en el cine se trabaja todo milimétricamente y todas las áreas juegan en función a eso, no solo los actores; es un gran laburo en equipo que también me gusta hacer mucho-mucho. Yo disfruto, mi actriz está disposición de todo eso… Ni hablar del rol de conductora en el que me divierte poder divertir a otros o mostrar y guiar a otros en contenidos interesantes; es un poco lo que sentí que pasaba cuando hicimos la conducción de Vivo en Argentina. Y no tiene que ver con la actuación, sino con llevar el ritmo de otra cosa, es ser una maestra de ceremonias, que también lo disfruto muchísimo. Siempre que tenga un contenido y que haya una gran excusa detrás... Pura Química era un poco eso, ahí estaba en otro rol más secundario y en otra época, pero tenía un nivel de frescura como lo tiene la televisión en vivo.

Faltaría la improvisación

Y después está la impro que ahí todo puede suceder y es poner en riesgo a nivel máximo al intérprete que está arriba del escenario porque está inventando una historia y la está dirigiendo… Y a ese riego me gusta tenerlo y siempre encuentro la manera de andar improvisando por ahí; es un entrenamiento muy vivo para el actor. El actor es un instrumento y hay que tenerlo muy afinado… Soy una apasionada de mi profesión claramente.


Hay un tema que mencionaste al principio y del cual también sos protagonista: la mujer y su lucha ¿Qué es el feminismo…?

El feminismo es desear la igualdad en ambos géneros. Todos los que somos feministas, somos los que queremos que los géneros masculinos, femeninos, todos -también los nuevos que estamos empezando a incluir-, estemos en un mismo nivel de posibilidades, de derechos, de trabajos, de sueldos… De igualdad verdadera. Si se busca en el diccionario, esta sería la definición, pero mucha gente inocentemente puede pensar que el feminismo es lo contrario al machismo… El machismo promueve una jerarquía superior de uno de los géneros, particularmente del masculino sobre el género femenino. Entonces, el feminismo no es eso al revés… Aparte, hay hombres feministas; hay hombres que están luchando y que necesitan esta igualdad para todos los géneros. El hombre también está luchando contra el patriarcado y por haber sido víctima de él: por haber sido exigido a ser de una manera, a responder de una manera, a no poder mostrarse vulnerable, a no poder expresar sus sentimientos porque si un hombre lloraba representaba toda una situación, hombres que no han podido jugar con sus hijos porque creían que si lo hacían -se tiraban al suelo, se embarraban en el piso- perdían su autoridad como padre. Hay que hacer una revisión muy fuerte y duele…

"Todos los que somos feministas, somos los que queremos que los géneros masculinos, femeninos, todos -también los nuevos que estamos empezando a incluir-, estemos en un mismo nivel de posibilidades, de derechos, de trabajos, de sueldos… De igualdad verdadera"

¿Por qué duele?

Porque no solo es social,  sino porque es una revisión propia; es una revisión interna que se conecta con quienes nos educaron, con cómo fuimos educados… Mi madre siempre dice: “somos víctimas de víctimas”; entonces, pensándolo así y desde un lado muy amoroso, porque este es un momento para estar así, muy pacientes y más tolerantes que nunca porque hay un sacudón de estructuras a todo nivel… Desde la familia y desde la sociedad hay que sanar mucho… No sé cuán auténticos hemos podido ser a lo largo de los últimos siglos sin que la Iglesia tuviera que dar una opinión al respecto y juzgar por eso,  y moralizar por eso y dar por hecho que la única forma de vida existente en la sociedad era la pareja heterosexual, casados por Iglesia como Dios manda y teniendo hijos biológicos para después ser felices… ¿Qué ha pasado con mujeres que no han sido madres por elección? Porque realmente era su deseo… Han sido totalmente estigmatizadas. También hombres que no han querido ser padres y han formado pareja con otro hombre… El amor no se rige por papeles, por un género u otro. Esto habla de que en el fondo queremos una sociedad distinta y más honesta con nosotros mismos.

El pañuelo verde…

El pañuelo verde no es solo para mí, la necesidad y la urgencia por dos deficiencias en el sistema de educación y de salud en Argentina fundamentalmente; además, el derecho a decidir lo que queremos hacer con nuestros cuerpos; sino que, el pañuelo verde deja en evidencia un acto de hipocresía muy fuerte que es parte de todo esto.

"Desde la familia y desde la sociedad hay que sanar mucho… No sé cuán auténticos hemos podido ser a lo largo de los últimos siglos sin que la Iglesia tuviera que dar una opinión al respecto y juzgar por eso"

Hablemos del aborto ¿Cuáles son las razones que encontras por las que la ley no se aprobó?

Por el empuje de los grupos antiderechos, por eso no se aprobó. Se presionó mucho para no hacerse cargo de un montón de cosas que hay que cambiar… Es un movidón, un quilombo… Lo sabemos… También la clase política tiene que decontruirse, tiene que adaptarse a este nuevo momento, a estas nuevas necesidades y a esto que les estamos pidiendo los que los ponemos para que nos representen, los que los votamos y pagamos el sueldo. Entonces, creo que tenemos ser conscientes de hacer valer nuestros derechos como ciudadanos responsables. Confío mucho en este cambio...

Entonces…

El aborto si es necesario que sea legal en Argentina, primero para que no se sigan muriendo en la clandestinidad las mujeres, que no saben –muchas de ellas- por qué quedaron embarazadas, u otras que están viviendo una situación de abuso en su casa. O sea que, estamos haciendo empatía con la sociedad más vulnerable, que es la que el Estado ha dejado abandonada por muchos años. Entonces, en un momento advertimos y dijimos, no puede seguir así… Y yo creo que mi cabeza de alguna manera cobró dimensión, a un nivel mucho más importante y concreto porque soy madre, tengo un hijo de 12 años.

"La clase política tiene que decontruirse, tiene que adaptarse a este nuevo momento, a estas nuevas necesidades y a esto que les estamos pidiendo los que los votamos y pagamos el sueldo"

Y el hombre… ¿Cómo lo ves en este contexto de lucha de la mujer?

Los veo hermosos (risas) Los abrazo… (Risas) Los quiero abrazar porque están con miedo, preocupados y algunos están relajados, entregados y felices que esto esté pasando, y acompañan al movimiento de mujeres y en ese movimiento ven a sus mujeres: a su madre, a su hija, a su hermana, a su pareja. Están también con nosotras en este movimiento y están queriendo una situación distinta; y seguro que les está costando, porque cuesta romper estructuras que nos han impuesto durante tantos años.