La compañía láctea confirmó el cierre de su planta en la localidad bonaerense de Arenaza, partido de Lincoln, y con el consecuente despido de sus trabajadores, quienes producían el queso para untar de la marca.

Según se detalló, SanCor vendió su planta a la firma Vicentín, que compró el establecimiento, así como diferentes unidades de producción, pero no se sabe qué pasará con los trabajadores.  

Los planes para SanCor son seguir con la producción del queso untable en su planta de Córdoba, pero sus empleados ubicados a cientos de kilómetros, no serán mudados.  

Por lo pronto, el sindicato ni la empresa llegaron a un acuerdo, por lo que el próximo 12 de septiembre volverán a tener una reunión con las autoridades del Ministerio de Trabajo.

“El Estado se mantiene al margen. Al ministerio le pedimos la intervención del intendente municipal y del secretario de lechería”, explicó Ignacio Iúdica, abogado del gremio Atilra, en diálogo con FM La Patriada.

"Ya han llegado los telegramas, la empresa se niega a trasladar a los trabajadores a la nueva planta", reclamó Iúdica, quien explicó que SanCor “se venía negando a pagar la totalidad de los sueldos según el Convenio Colectivo".