La rosarina Nadia Podoroska, actual 48 del mundo, reconoció que llegó "sin expectativas a Roland Garros", donde llegó a las semifinales y quedó eliminada en manos de la polaca Iga Swiatek, la campeona del torneo.

"Venía jugando muy bien, contenta con mi tenis y mi experiencia en la carrera era siempre limitada porque a veces no son lo que uno espera. Llegué sin expectativas a Roland Garros", comentó la rosarina en una nota con La Red. Acto seguido, comentó: "En este torneo jugué por primera vez en una cancha tan grande como la central. La verdad que hacerlo ahí es diferente, tenés más fondo para irte hacia atrás y obviamente el estadio con mucha gente puede modificar y ser más difícil",

"Mi rival tuvo dos semanas increíbles. La conocía sólo de nombre, que jugaba muy bien y nunca nos habíamos enfrentado", reflexionó.

Podoroska, que está radicada en Alicante, arrancó 255 en el año, llegó al torneo francés en el puesto 131 y ya retomó los entrenamientos en la ciudad española con una mayor paz por verse entre las 50 mejores del ranking.

Por último, la rosarina aseguró: "Mi sueño es ser número uno del mundo pero hay que poner objetivos a mediano plazo. Daré lo mejor de mí y no sé hasta dónde llegaré".