Cuando me pidieron que escriba un artículo bajo este título pensé que justamente el problema es ese, lo mejor que le puede pasar no debe preocuparnos respecto de la economía argentina, sino de la gente que vive en Argentina. Y es este enfoque de que la economía está por encima de la gente lo que llevó al inmenso fracaso del gobierno de Cambiemos y a pesar de algunos errores, al éxito del gobierno anterior. Mauricio Macri puso en el centro de sus decisiones, prioridades, mensajes y señales a “la economía”, aunque dada su poca sensación de formar parte de la Argentina, como era lógico, priorizó la economía de “los mercados”, de las grandes multinacionales, de las empresas energéticas, de los socios y empresas de su familia. Al mismo tiempo y para ganar elecciones y mantener su imagen, le vendió a la población que, si lo dejaban hacer lo que vino a hacer, llegaría una lluvia de inversiones que regaría los “brotes verdes” de la primavera del siempre lejano “segundo semestre”. Los medios masivos y las redes sociales le ayudaron a afirmar que lo mejor para la economía, para los mercados, para las empresas era lo mejor para la gente y muchos le creyeron, hasta que la economía real los terminó de golpear y sacudir para que asumieran que habían sido engañados y llegó el 11 de agosto con las PASO. Y llegó el 12 de agosto con los “retos” presidenciales y los correctivos para mostrarle a los dos tercios que no lo habían votado, lo malo que era no hacerle caso y lo peligroso que era cuando “se ponía loco”, como alguna vez amenazó.

Por eso, “¿qué es lo mejor que le puede pasar a la economía argentina?” es en realidad una pregunta torcida, la verdadera cuestión pasa por “¿qué es lo mejor que le puede pasar a la gente que vive en argentina?” y la respuesta arranca simple, bien lejos de la respuesta que dan los modelos matemáticos de los economistas onanistas de planillas Excel o de los economistas ansiosos por compartir cenas y reuniones con representantes de organismos multinacionales que van a forzar, a golpes de deuda, modelos de ajuste para que ningún país que los aplique se desarrolle. Hay una sola respuesta posible a esta pregunta y es que el bienestar de la gente vuelva a estar en la prioridad uno de quien gobierne y que detrás de ésta se organice lo que se le puede ofrecer a las empresas argentinas, los mercados, los acreedores, las multinacionales…

Y para quienes digan que es fácil dar esta respuesta sin hablar de medidas voy a enumerar algunas de las que pienso que el próximo gobierno tomaría si pone en el centro de la escena a los argentinos y justifica así el haber sido elegido para dirigir la argentina:

  • Control de importaciones, para dejar de  regalar el mercado interno al capital y trabajo extranjero y recuperar así el empleo y la actividad de las empresas argentinas.
  • Imposición de restricciones a los movimientos de capitales, ningún país serio y de tamaño relevante deja libre movimiento a los capitales especulativos, salvo el puñado que tiene el poder de dedicarse a manejarlos desde sus centros financieros.
  • Cambio de rol del Estado en la puja por el reparto de “la torta” de ingresos entre salarios y remuneración al capital, desde un rol claramente del lado de las empresas y contra los asalariados del gobierno actual hacia uno que invierta esa postura, recuperándose  en el tiempo el poder adquisitivo del salario perdido en los últimos años, y que es el motor central del desarrollo del mercado interno.
  • Reducción abrupta de las tasas de interés del BCRA e implementación de créditos a tasa preferencial para las PyMES con fondos de la ANSeS.
  • Recuperación de la capacidad del Estado para controlar y regular la fijación de precios de alimentos por parte empresas productoras y comercializadoras.
  • Mantenimiento de las retenciones a las exportaciones agropecuarias en niveles razonables relacionados con los márgenes de rentabilidad, el tipo de cambio y los precios internacionales, instrumento fundamental no solo de recaudación y redistribución del ingreso sino además de control de precio interno de los alimentos junto con la autorización regulada de exportación de cereales considerando las necesidades del mercado interno.
  • Renegociación de la deuda externa considerando plazos razonables para pagar cuando el crecimiento del país y el bienestar de su población lo permitan, en especial con el FMI que irresponsable y alevosamente financió la fuga de capitales y la campaña del presidente Macri.

La mayoría de las medidas que expongo son conocidas, han sido implementadas por el gobierno anterior y por lo tanto no es difícil imaginar que serán medidas que los Fernández implementarán desde 2020 para volver a poner en la prioridad uno al bienestar de los argentinos y no el de un puñado de extranjeros o locales privilegiados a costa del resto.

* Economista y Profesor de Macroeconomía de la UNLP. (Ex asesor Presidencias de BCRA, UIF y BNA). Twitter: @juanvalerdieco