En la juventud se define gran parte de las oportunidades futuras de una persona. La escuela secundaria es el último nivel educativo al que va la enorme mayoría de los jóvenes en la Argentina. Por eso, es una institución clave para el desarrollo social y económico del país. Pero, paradójicamente, es el nivel educativo que presenta mayores desafíos: no logra retener, graduar ni garantizar los aprendizajes necesarios para la inserción social plena a todos los jóvenes en edad de asistir.

Casi todos los niños que terminan la primaria acceden a la secundaria. Pero de 100 estudiantes que ingresan a la secundaria, solo 45 egresan; y de ellos, solo 27 lo hacen en el tiempo previsto. Entre los estudiantes que lograron llegar al último año del nivel en 2017, 41% no alcanzó un nivel básico de aprendizaje en las evaluaciones estandarizadas de matemática. Así, reformar la secundaria es uno de los mayores desafíos que enfrenta el país a nivel educativo.

El escenario es aún peor para los jóvenes que provienen de hogares de menor nivel de ingresos. Entre los jóvenes de 18 y 24 años del quintil de ingresos más pobre, solo 47% completó el nivel secundario; y 89% lo hizo en el segmento más rico. Algo similar sucede con los aprendizajes: mientras que en 2017 solo el 41% de los estudiantes de nivel socioeconómico bajo alcanzó un desempeño satisfactorio en lengua, el porcentaje fue del 82% para estudiantes de nivel socioeconómico alto.

Las dificultades que enfrenta la secundaria en parte se explican porque responde a un mandato caduco. Fue pensada para educar a unos pocos y prepararlos para la universidad. Su modelo pedagógico se basa en el aprendizaje memorístico de conocimiento teórico y fragmentado en disciplinas. Las reglas de promoción son rígidas: por ejemplo, obligan al estudiante a volver a cursar todas las materias de un año aunque solo haya desaprobado algunas.  Además, tiene un esquema de trabajo docente por hora, que no remunera ni habilita espacios de planificación conjunta o de seguimiento de los estudiantes.

Se trata de rasgos poco compatibles con la realidad y los intereses de los jóvenes actuales y con la obligatoriedad de la escuela secundaria. Al mismo tiempo, son muy difíciles de cambiar: están anclados en estructuras de larga tradición, como la división por disciplinas o las reglas que organizan la vida laboral de los docentes. Pero modificarlos no es imposible. Desde hace varias décadas hay esfuerzos significativos de los gobiernos de la Nación y las provincias. Las provincias son un laboratorio de políticas educativas que intentan transformar la secundaria con propuestas de trabajo por proyectos interdisciplinarios, reglas de promoción más flexibles, tecnologías con sentido pedagógico, y más espacios abiertos a la participación estudiantil y de la comunidad. 

El caso de Río Negro es un ejemplo esperanzador. Logró implementar en todas sus escuelas secundarias estatales un modelo curricular organizado por áreas con talleres interdisciplinarios y un régimen de cursada cuatrimestral con promoción por materia. Además, estableció un sistema de contratación docente por cargo que permitió a todos los docentes permanecer más horas en cada escuela con tiempo para la planificación conjunta y el seguimiento personalizado de sus estudiantes. Otras propuestas promisorias recientes se dan en las provincias de Tucumán, Córdoba, La Rioja, San Luis y Buenos Aires y la ciudad de Buenos Aires. En todos los casos, las iniciativas conllevaron enormes esfuerzos políticos, técnicos y presupuestarios, que deben sostenerse en el tiempo. La continuidad de todas las políticas educativas, incluyendo las relacionadas al secundario, es un desafío en la antesala de un año electoral.

El Laboratorio de Innovación y Justicia Educativa de CIPPEC (EduLab) realizará la jornada “La escuela secundaria en transformación”, para difundir las experiencias provinciales. El evento se llevará a cabo el lunes 26 de noviembre en Paraguay 1583, ciudad de Buenos Aires. La entrada es libre y gratuita, pero requiere inscripción previa: http://bit.ly/SecundariaEduLab.


*Directora y coordinadora, respectivamente, del programa de Educación de CIPPEC. (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento). Twitter.com/CIPPEC | www.facebook.com/cippec.org

*Escriben Alejandra Cardini y Belén Sánchez