Lucila De Ponti es una de las militantes feministas que defiende los derechos de las mujeres y desde su rol como Diputada Nacional mantiene en alto la bandera de lucha. La santafesina, representante del Movimiento Evita, recibió a Diagonales en su despacho de Diputados y se sumó a la sección Íntimo.

Su infancia en Santa Fe, sus primeros contactos con la política y el trabajo territorial en su proceso universitario al llegar a Rosario y su carrera hasta ser Diputada donde representa a su provincia, en los cuales pasó diferentes hechos que hicieron poner en jaque su función, fueron los primeros temas que tocó en la nota.

Además, criticó duramente la gestión de Mauricio Macri a la cual la considera como un gobierno que realizó “una enorme transferencia desde el pueblo argentino y los sectores públicos a los sectores concentrados de la economía”. Y consideró que María Eugenía Vidal, como Gobernadora, nunca se puso del lado del bonaerense y que, por el hecho de ser mujer, no se siente representada, ya que nunca  defendió sus derechos.

Por último, en lo que fue la reacción del Gobierno luego de las elecciones PASO, De Ponti manifestó que las medidas del actual Presidente ante las irregularidades del mercado y la suba del dólar son tardías e “intentan apagar un incendio gigante con un balde o combatir un cáncer con una aspirina”; y aseguró que los 15 puntos de diferencia que obtuvo Alberto Fernández fue porque los argentinos fueron absolutamente “racionales”.

Mirá la entrevista completa:

¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza de la palabra infancia?

-Mi familia, mi casa, somos cuatro hermanos. Una familia de clase media y normal; sin ningún privilegio y sin ninguna necesidad. Me acuerdo de mi barrio, andar mucho por la calle e ir a jugar al club, donde jugué al hockey siempre. Una infancia muy linda.

¿Cómo calificas tú camino político hasta llegar a ser Diputada Nacional?

-Hubo un momento de mi vida en el que me encontré con la política y la militancia. Vengo de una familia no absolutamente despolitizada, con una discusión más vinculada al radicalismo, pero sin ser una familia donde la militancia era una traición. Cuando me fui a vivir a Rosario e ingresé a la Universidad, descubrí la militancia y empecé a participar, primero en lo estudiantil, luego me fui para el lado territorial y comencé asumir más tareas. Ahí, en ese momento, identifico que es lo que me gusta y que siento la convicción de elegir la militancia como forma de vida. Desde ahí, para mí fue un compromiso absoluto, con las distintas responsabilidades o tareas que se me iban dando.

“Vengo de una familia no absolutamente despolitizada, con una discusión más vinculada  al radicalismo”.

Ser Diputada, fue una tarea y una responsabilidad más, con otra dimensión y dedicación, porque le ponemos muchísimo a esta tarea. Pero es una responsabilidad más en el marco de mi militancia y formando parte de una organización que me eligió para que represente. Fue algo muy natural que se fue dando en distintas etapas a lo largo de mi vida.

En lo personal y casi terminado. ¿De qué manera lo ves a estos cuatro años como Diputada nacional?

 -Fue un aprendizaje enorme, que no me lo esperaba a mi edad, porque era un militante y de segundo plano digamos, no fue algo que venía construyendo. Yo siempre lo pienso en términos de aprendizaje a estos cuatro años, porque realmente siento que yo me llevo muchísimo para desarrollarlo en otra tarea (será Legisladora en Santa Fe) que voy a cumplir ahora que me toca seguir ejerciendo el ámbito público, pero esto aprendido podría aplicarlo a cualquier ámbito de la vida.

“Ser diputada a mi edad fue un aprendizaje enorme”.

También, aprendí mucho en términos de gestión, de cómo desarrollar una ley y de qué manera es una tarea parlamentaria. Es un aprendizaje desde lo humano, que fue un cambio de vida, pero no en el día a día, porque yo sigo viviendo en una casa que alquilo, normal, me sigo vinculando con la misma gente, hago las actividades de siempre.  Sí me llevó a tener una vida más pública, de exposición y expresándote frente al conjunto de la sociedad o a quien te esté viendo; todo implica una transformación importante que en última instancia es parte del compromiso tan grande que asumimos.

¿Hubo algún hecho que te llevó a pensar en no seguir en este camino como Diputada?

-Nunca pensé en renunciar porque yo tengo una responsabilidad que es la que me dieron los santafesinos con su voto, trabajar para representarlos y defender a los argentinos. Sí hubo momentos difíciles y duros que tenían que ver con decisiones parlamentarias que tomamos. Por ejemplo, cuando decidimos en el 2016 conformar el bloque del Movimiento Evita y salir del Frente para la Victoria, fue complejo porque hubo muchas reacciones y las recibimos quienes habíamos puesto la cara que éramos los Diputados.

“Fui víctima de algunos hechos de carácter personal, que tuvieron que ver con mi intimidad, eso te pone en jaque un rato”.

A su vez, fui víctima de algunos hechos de carácter personal, que tuvieron que ver con mi intimidad, eso te pone en jaque un rato, pero uno vuelve a pensar por qué está acá, a quién está representando y cuál es el objetivo en esta tarea. Eso es más importante y ahí está la fuerza para poder sostenerse.

¿Qué opinión tenés del gobierno de Mauricio Macri?

-Creo que la mejor forma de graficar un poco el saldo que hoy nos deja, es un gobierno de una enorme transferencia desde el pueblo argentino y los sectores públicos a los sectores concentrados de la economía. Cuando evaluamos estas medidas recientes que ha plasmado Mauricio Macri, cómo impactan y de qué manera van a impactar en la calidad de vida de los ciudadanos, no cierran.

“Los argentinos perdimos muchísimo en términos de poder adquisitivo, de calidad de vida, de derechos”.

Los argentinos perdimos muchísimo en términos de poder adquisitivo, de calidad de vida, de derechos y todo fue parte de su política, que cuando nos hablaba siempre del sacrificio que debíamos hacer o de las cosas a las cuales ya no estábamos habilitados a acceder por ser ciudadanos comunes, estaba hablando de que esas posibilidades dejaban de estar en el pueblo y pasaban a formar parte del patrimonio de algunos pocos sectores poderosos y concentrados de la economía que se han favorecido de este proceso. Esa es la forma en la que elijo pensar cómo fue el periodo del actual Presidente, fue un Gobierno que vino a implementar un determinado modelo económico y le salió mal, termina colgado de un hilo para poder concluir con este periodo institucional.

“El Gobierno vino a implementar un determinado modelo económico y le salió mal, termina colgado de un hilo para poder concluir con este periodo institucional”.

Ellos quisieron venir a la Argentina a imponer un modelo económico de empobrecimiento para la mayoría y de privilegio para unos pocos. Eso les salió bien, porque es la situación en la que estábamos hoy, eso fue parte de acudir al FMI y de que el Fondo de alguna manera pudiera supervisar las políticas en nuestro país, hay un objetivo allí de Macri o el proyecto político que él representa, o ambos, que vinieron con esa misión.

Resumen entrevista:

Hablabas de las medidas que implemento Macri después del resultado en las PASO y todo lo que repercutió en el mercado. ¿Crees que son tardía? ¿Las ves como una tomada de pelo?

-No lo siento como una tomada de pelo, más bien como un gesto desesperado del gobierno de Macri por hacer algo que le permita tener un poquito más de popularidad o de acción en el pueblo. Si me parecen que son insuficientes, tardías e intentan apagar un incendio gigante con un balde o combatir un cáncer con una aspirina. A esta altura no hay medidas de estas características que vaya a revertir la pérdida de calidad de vida que han sufrido la mayoría de los argentinos.

“Las medidas de Macri son un gesto desesperado por hacer algo que le permita tener un poco más de popularidad con el pueblo”.

La quita del IVA a los alimentos, está bien, podemos estar de acuerdo pero no es una medida que pueda darse de manera aislada, es una medida que tiene que estar acompañada por un enorme control sobre las cadenas comercializadoras, sobre los espacios en los cuales esos argentinos acceden a esos alimentos porque si no es muy difícil que se cumpla, es una medida que genera problemas para las provincias y deben tener una respuesta, porque los gobiernos provinciales se han comprometido mucho con el gobierno de Macri, hicieron esfuerzo, firmaron el pacto fiscal que los ha obligado, atado a bajar los gastos provinciales, alcanzar niveles menores de déficit y esto ha repercutido en los gastos públicos de las provincias.

Como mujer, ¿Qué análisis haces de la figura de María Eugenía Vidal en la política? ¿Se sobrevaloró su imagen?

-Me parece que los medios que formaron parte del proyecto cultural del macrismo y el propio Cambiemos intentaron construir una imagen de María Eugenia Vidal basada en ciertos atributos de bondad o de dulzura que ella podía tener. Yo nunca los vi del todo, pero fueron aquellos que de alguna manera se quisieron resaltar. Pero me parece bueno que no ha tenido que ver eso con sus cuatro años de Gobierno, hoy los bonaerenses lo que están juzgando son las consecuencias de las decisiones que ella tomó en término de políticas públicas como Gobernadora.

“Intentaron construir una imagen de María Eugenia Vidal basada en ciertos atributos de bondad o de dulzura que yo nunca los vi del todo”.

Después, el hecho de que sea mujer, no representa un movimiento o una política feminista en el Gobierno para alcanzar políticas que permitan asegurar una igualdad género o combatir la violencia machista. Para eso hay que generar políticas de Estados para combatirlas o revertirlas de alguna manera. María Eugenia Vidal no ha tomado esa conciencia y no ha tomado ninguna de esas medidas.

“El hecho de que Vidal sea mujer no es suficiente para respaldar o reconocer las acciones que se hagan en el Gobierno”.

Entonces el solo hecho de ser mujer no es suficiente para respaldar o reconocer las acciones que se hagan en el Gobierno. Me alegro mucho de que una mujer haya llegado a ser gobernadora de Buenos Aires, pero tuvo una gestión que ha dejado mucho que desear y que no le mejoró las condiciones de vida a los bonaerenses.

¿Te sorprendió la diferencia entre Axel Kicillof y ella en las PASO? 

-Sí, la verdad que sí. Yo no soy de la provincia de Buenos Aires y hay un termómetro que no tenía de cerca. Más allá de los encuestadores y compañeros, yo le preguntaba a la gente si Axel efectivamente podía ganarle a Vidal y qué pasaba con esto, porque había escuchado que mucha gente no respaldó anteriormente un gobierno peronista. Por eso me sorprendió la diferencia y no creo que haya tenido que ver como Macri tiró para abajo a Vidal, porque evidentemente hay un rechazo de los bonaerenses a la gestión de Vidal y una reivindicación a una persona como Kicillof que represente un proyecto político, que fue Ministro durante muchos años y, por lo tanto, los argentinos sabemos por dónde va a ir un posible gobierno suyo.

“No creo que la elección bonaerense haya tenido que ver con que Macri tiró para abajo a Vidal”.

Por él, me alegra muchísimo porque es un gran compañero que aquí en el Congreso ha tenido una tarea muy destacada, no tanto de lo parlamentario sino haciendo política y construyendo consenso entre distintos sectores de la oposición que muchas veces es algo que no se sabe o que no se dice. Fue un gran constructor de consenso en los distintos sectores, en los peores momentos de fragmentación de la oposición. Por eso creo que va a ser un gran Gobernador y va a tener mucha historia para contar en la política argentina.

“Axel (Kicillof) fue un gran constructor de consensos en el Congreso, que es algo que no se dice”.

¿Qué significan estos 15 puntos de diferencia entre Fernández y Macri?

-Yo pensaba que íbamos a estar ocho puntos arriba o diez con las mejores perspectivas. Quince puntos fue un triunfo muy contundente. Durante estos tres años y medios del Gobierno de Macri, nosotros señalábamos como las políticas de índole económicas, fueron vulnerando derechos, deteriorando las condiciones de vida, quitándole poder adquisitivo a los argentinos y argentinas, pero a la hora de afrontar el proceso electoral nosotros éramos muy cautelosos de pensar que esta lectura que nosotros hacíamos, todavía había que esperar y ver si los argentinos la iban a realizar en las urnas; y no podíamos tener una visión triunfalista antes de atravesar el proceso electoral, como no la podemos tener todavía antes de atravesar el proceso electoral de octubre.

“Los argentinos votaron de manera absolutamente racional. No había otra manera de votar”.

Pero lo que sucedió, es que los argentinos votaron absolutamente racional, no había otra forma de votar, si vos vivís en una Argentina en los cuales los últimos tres años y medio se dedicó a destruir tu calidad de vida, que es lo que le pasó a la mayor parte de los argentinos, los que están en la base de la pirámide social, que están en situaciones vulnerables hoy están poniendo en juego, su capacidad de comer y lo que están un poco mejor, han dejado de ahorrar o de consumir  determinadas cuestiones, perdieron sus trabajos y se la están rebuscando con algunas changas. No hay nadie en Argentina a quien no se le ha deteriorado la calidad de vida, entonces el voto del 11 de agosto fue lo más racional que podría haber sucedido y me alegro que haya sido de esa manera.

“No hay nadie en Argentina a quien no se le ha deteriorado la calidad de vida”.

¿Qué pensás del discurso de Macri y su equipo de trabajo en el cual culpan a los votantes de lo sucedido con el aumento del dólar y las respuestas del mercado?

-Culpar al votante me parece que algo que está equivocado, es una actitud errónea e incluso cuando nosotros en 2015 perdimos y algunos compañeros caían en la tentación de hacer un análisis de que equivocada había estado la gente que nos eligió. Desde mi mirada, probablemente había estado equivocada, pero seguramente hayan tenido sus razones para no elegirnos y en todo caso nosotros buscamos cuáles fueron nuestros errores y fallas para no poder garantizar que la gente vuelva a elegirnos.

“Culpar al votante es una actitud errónea”.

Entonces cuando Macri brinda ese discurso de niño enojado y caprichoso culpando a los argentinos de lo que había pasado, me parece que es absolutamente absurdo, me da pena por él porque lo que hace es mellar su poca capacidad como político o Presidente de la Argentina. La irresponsabilidad con la que él emite ese discurso, tiene consecuencia después en que los argentinos no puedan ir al supermercado y garantizar la comida. Alberto Fernández, al contrario de esto, rápidamente, pudo dimensionar la responsabilidad que tenía cada palabra que él decía, porque estamos sometidos a unas decisiones que un sector poderoso de la economía nacional toma con respecto a cómo intervienen en el mercado financiero de nuestro país. La irresponsabilidad del Presidente es repudiable.

Pensando en tu nuevo rol en la Legislatura de Santa Fe ¿cuáles son los temas de agenda a trabajar?

-Tenemos la tarea y el desafío de ser quienes hemos sido elegido legisladores provinciales de un nuevo gobierno que va iniciar su periodo en la provincia de Santa Fe, de tinte peronista, donde hay un cambio de signo político y para nosotros es un desafío muy grande poder trabajar, porque estamos en minoría en la Cámara de Diputados de Santa Fe. Hay que acompañar los objetivos y políticas fundamentales que pongan sobre la mesa el gobierno de Omar Perotti en la provincia.

Yo quiero llevar allí una agenda que tenga que ver con la militancia de la cual yo vengo, con los sectores a los cuales represento de manera más genuina porque son con quienes comparto mi militancia, los trabajadores de la economía popular, los sectores populares de Santa Fe que necesitan una agenda específica que trabaje sobre sus derechos, una agenda que tenga que ver con el género, con las mujeres y su disidencia, que es una tarea que asumo y me encanta porque me siento representada y representante por ese proyecto feminista a la hora de poder llevarlo en políticas públicas. Entre esas tres grandes variables, estará la agenda de trabajo que tendremos.