A las 7:06 AM del domingo pasado, 48 millones de personas en tres países se quedaron a oscuras, y pese a que prometió hacerlo, el Gobierno todavía sigue sin brindar una explicación plausible sobre el origen de la falla, y aún no ha señalado siquiera responsables concretos ni ha aplicado las sanciones correspondientes. A una semana del apagón, los titubeos oficiales despiertan las más variadas suspicacias, y la lupa sigue puesta en dos empresarios que pueden considerarse “Los Zares” de la energía en la era Cambiemos: Marcelo Mindlin y el inglés Joseph Lewis, ambos muy cercanos al presidente Mauricio Macri y socios de la gigantezca Pampa Energía.

Pampa es controladora de Edenor, una de las empresas más conocidas por todos porque figura en la boleta de luz que le llega a gran parte de la población en el área metropolitana. Según los balances públicos de la propia empresa, a esta misma altura del año pasado, Edenor contaba ganancias por la friolera de 40 millones de pesos por día, gracias a los tarifazos superiores al 1000% promedio inaugurados en 2016.


Pero pese a esas ganancias desmesuradas, Pampa es una de las apuntadas por el apagón. La explicación más plausible hasta ahora, balbuceada por el secretario de Mercado Eléctrico, Juan Luchilo, dice que todo se desató “en algún punto” de los 250 kilómetros de extensión de la línea que une Colonia Elía y Campana. Desde ahí, se “contaminó al resto del sistema”, Luchilo dixit. La seguridad de esa línea es de Transener, controlada por Mindlin y Lewis a través de Pampa Energía.

Pero no faltaron sospechas, incluso, de que esa supuesta hipótesis, todavía no comprobada por ningún informe técnico oficial, fue creada para tapar otra responsabilidad, todavía más grave institucionalmente. La explicación alternativa del apagón, negada por el Gobierno, señala que el origen fue una falla en “transporte” de la energía eléctrica desde la central de Yacyretá. Entonces, la ecuación cambiaría y la responsabilidad recaería sobre Yacylec, del Grupo Macri.

Así las cosas, sea cual sea la hipótesis que se termine por confirmar, queda claro que el círculo se cierra sobre tres empresarios: Macri, Mindlin y Lewis. El problema radica en que los tres son socios, “amigos”, y se han intercambiado entre ellos favores, negociados y hasta la titularidad de empresas.

Empezando por Mindlin, la huella del dedo del empresario en la familia de Macri es cuanto menos escandalosa. El empresario le compró IECSA, la constructora insignia de los Macri, al primo-testaferro Ángelo Calcaterra, quien la había supuestamente comprado al propio Mauricio en 2007, porque era incompatible poseer semejante gigante con contratos múltiples con el Estado –entre ellos el soterramiento del Tren Sarmiento- y la función pública. IECSA, para colmo, se hizo con la licitación del tramo norte, el más jugoso, del Paseo del Bajo, inaugurado por el propio Presidente de la mano de Horacio Rodríguez Larreta a fines de mayo.

Mindlin en socio de Joseph Lewis, la sexta fortuna de Inglaterra según la revista Forbes, en Pampa Energía, controlada a su vez por el Tavistock Group, la nave insignia del magnate inglés. “El Presidente es amigo de la familia Lewis desde hace más de once años”, explicó a la prensa en 2016 el capataz de Lewis, Nicolás Van Ditmar, ante los cuestionamientos por la estadía de Mauricio Macri en la estancia de su patrón en la semana santa de 2016.


Ese día, Macri llegó a la estancia de su “amigo” en un helicóptero de la flota del inglés, por 5 mil dólares. “No sabemos quién la pagó, pero la factura fue por 5 mil dólares”, reveló Van Ditmar. El Presidente llegó por la vía aérea porque los pasos por tierra están controlados y cerrados por Lewis, entre ellos el camino al Lago Escondido, que mantiene privatizado ante la oposición de la comunidad de El Bolsón.

En el sur dicen que Lewis es amo y señor de la energía, que pretende construir un Country sobre una reserva natural y que se apropia de los ríos afluentes del lago Escondido para generar mayor capacidad de producción de ese bien tan necesario. Tiene un aeorpuerto privado, y hasta la senadora por Río Negro Magdalena Odarda denunció alguna vez que los sicarios del inglés intentaron atentar contra su vida cuando desde la legislatura provincial denunciaba sus negociados.

A través de Pampa Energía, Lewis y Mindlin compraron las acciones que la Anses poseía de Petrobrás argentina, otro negociado de escándalo avalado por Macri. Cualquiera sea la explicación del apagón, habrá que buscarla en la comunidad de negocios que conforma en triángulo de las bermudas de la electricidad en el país.