Las estructuras de poder en Argentina conservan una fuerte impronta patriarcal. Es por eso que el sistema de justicia no escapa a esta lógica. Si bien está conformado por un  un 57% de mujeres, la participación femenina desciende al 27% cuando se trata de los los cargos superiores tales como miembros de la Corte Suprema, procuradores y defensores generales. 

Estos datos se desprenden del Mapa de Género 2018 que acaba de presentar la Oficina de la Mujer del máximo tribunal. El documento, que releva la distribución entre varones y mujeres de la totalidad de los cargos del sistema de justicia del país, muestra que la proporción femenina es mayoritaria en el personal administrativo (61%) y entre los funcionarios (62%), pero se reduce entre los magistrados, defensores y fiscales (44%) y es aún menor entre las máximas autoridades judiciales (27%).

En tanto, la actualización muestra mínimos cambios respecto del informe 2017, cuando arrojó que las mujeres representaban el 28% de los ministros, procuradores y defensores generales; el 44% de los magistrados, fiscales y defensores; el 61% de los funcionarios y el 61% del personal administrativo.

En la página de la Oficina de la Mujer del máximo tribunal se puede visualizar la versión interactiva del Mapa de Género con información actualizada desde 2011 hasta 2018 para cada una de las jurisdicciones del sistema de justicia. También se encuentra disponible el último informe en el que se analizan las tendencias en cuanto a la presencia de mujeres en la magistratura y en los cargos superiores a nivel nacional y en cada jurisdicción.